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“A 41 años de su desaparición confiamos en hallar sus restos”

“Nos equivocamos rotundamente al pensar que nuestro hermano había burlado el cerco represivo militar y que se había embarcado en un buque en Río Gallegos, lo que en realidad nunca sucedió. Todo indica que nunca abandonó Punta Arenas”, subrayó Jenny Bettancourt.

Por La Prensa Austral Jueves 23 de Octubre del 2014

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Desde el año 2008 que Jenny Bettancourt Bahamonde no regresaba a Punta Arenas. Y ahora lo hizo por dos razones: participar junto a su madre en el sentido homenaje que la Universidad de Magallanes tributó a su desaparecido hermano Silvio el lunes pasado, y también asistir a la exhibición del documental que sobre la vida de su ser querido, se presentará este viernes, a las 19 horas, en la Casa de los Derechos Humanos, en Avenida Colón 636, y que fue rodado en Suiza, San Antonio y Punta Arenas.

Silvio Francisco Bettancourt es considerado el único detenido desaparecido en Magallanes durante el Golpe de Estado. Tenía 23 años, era ingeniero de Enap, y su rastro se perdió el 13 de septiembre de 1973, sin que jamás volviera a saberse de él. Era militante del Mapu.

El año 1972 Silvio se título de ingeniero en petroquímica en la Universidad Técnica del Estado (Ute), actualmente Universidad de Magallanes. “Esa vez, en diciembre de 1972, cuando él egresó, mi mamá y yo llegamos a Punta Arenas, desde San Antonio, con mucha ilusión y recuerdos. En ese entonces mi hermano habló en representación de sus compañeros. Por ello, el acto del lunes pasado, en el campus universitario, fue muy emocionante porque fue como haber revivido lo ocurrido hace 42 años. Ahora también vine acompañada de mi madre y fui yo quién tomó la palabra”.

Sus palabras fueron de agradecimiento, no sólo a la Universidad de Magallanes, sino también a la comunidad chilena en Suiza, que gracias a su generosidad permitió a Jenny viajar a Chile.
En 1982 y por razones familiares, Jenny Bettancourt se estableció en Suiza, pensando que su hermano, de quien no tenía noticias de 1973, podría haberse radicado en algún país europeo. En ese sentido hizo reiterados llamados en Suiza sin éxito. “Sólo ese año supimos que nuestro hermano era considerado un detenido desaparecido”, subrayó. Y es que siempre pensaron que Silvio se había embarcado en un barco en Río Gallegos, Argentina, razón por la que “teníamos la íntima esperanza de que pudiera haber burlado el cerco represivo, pero después nos dimos cuenta que en realidad nunca abandonó Punta Arenas”.

Pese a ser considerado un caso de detenido desaparecido, la familia no dispone de ningún testimonio de alguna persona que lo haya visto en algún cuartel militar o centro de detención. Sólo consta la versión de un ex agente de los servicios de inteligencia.

Proceso judicial

La causa criminal por el desaparecimiento de Silvio Bettancourt se encuentra plenamente vigente, en manos de un ministro de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas, ello a pesar de que el proceso ha sido sobreseído un par de veces.

Este jueves, a las 9 horas, Jenny tiene concertada una entrevista con el ministro instructor de la causa penal, donde se informará sobre el estado de la investigación.

“Tenemos la íntima esperanza que se llegue a un buen resultado”, remarcó la optimista hermana, quien estima que al recaer la investigación en un ministro de Corte, hace prever que “sí hay avances”.

Las esperanzas pasan porque sus restos puedan ser hallados y que a pesar del tiempo transcurrido se sepa la verdad y se haga justicia.

“Yo creo que él desapareció entre Punta Arenas y la frontera, porque nunca llegó a su destino, Río Gallegos. Creemos que al salir de la ciudad, una patrulla militar tuvo que haberlo detenido y de ahí haber caído en manos de una de las cuatro ramas de las Fuerzas Armadas”, planteó.

Para Jenny, el no saber “nada de nuestro ser querido, ha sido un verdadero suplicio, porque nunca hemos podido hacer el duelo”.

Frente a este enigma, instó a las personas que pudieran manejar algún antecedente, lo hagan ante los organismos policial o bien directamente ante la Corte de Apelaciones.

“Nada nos hace retroceder en esa búsqueda y que la distancia física que nos separa del lugar de su
desaparición no nos intimida”, apuntó.

Planteó que el amor de su familia está vigente y más que nunca la espera continúa, “tenemos paciencia y esperaremos encontrar sus restos”.

Por último recordó a la comunidad que en Punta Arenas hubo un joven que
desapareció por sus ideas y su lucha por un Chile mejor, y que al respecto, dijo haber contribuido con un granito de arena para que exista en esta tierra una Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contras las Desapariciones Forzadas.

El lunes pasado, la Universidad de Magallanes le tributó un homenaje a Silvio Bettancourt, y al mismo tiempo las autoridades de la casa de estudios superiores instalaron una placa en su recuerdo en un memorial habilitado en el campus de Avenida Bulnes.