Necrológicas

Advierten sobre los riesgos de la automedicación

Los encargados de las farmacias rechazan que un supermercado pueda vender medicamentos genéricos, asegurando que puede provocar mayor daño que beneficio a la comunidad

Por La Prensa Austral Lunes 18 de Julio del 2011

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Cuando llega el invierno comienzan a acechar los resfríos, además de otros molestos males y síntomas que muchas veces hacen que acudamos en busca de soluciones químicas para terminar con nuestro malestar.
Es así que se transforma en lo más común del mundo visitar una farmacia para calmar algún dolor con un medicamento que conocemos porque alguna vez nos recetaron o porque un amigo de un amigo nos dijo que era bueno para tal enfermedad.

Pero, ¿por qué no acudir al médico primero antes de ir a la farmacia?

Claramente es mucho más costoso ir a ver a un facultativo para que le diga a una persona que tiene una gripe estacional.

No obstante, se corre el riesgo de automedicarse de mala manera y sufrir algún problema mayor de salud.
María Cárcamo, adulta mayor, señala que ella lo que más compra para su casa son medicamentos para el dolor de cabeza, ya que, si una vez te hicieron bien y te quitaron el malestar, posiblemente lo hará nuevamente. “Yo adquiero remedios para el dolor de cabeza, vitaminas C y té para el resfrío”, añade María Cárcamo.

“He comprado medicamentos para el dolor de cabeza, pero nunca me han preguntado nada al adquirirlos. También las infusiones calientes para la gripe”, explica Andrés Espinoza, estudiante universitario.

Grupos de riesgo

Las mujeres embarazadas, los niños y ancianos se transforman en los más vulnerables a la hora de consumir medicamentos sin supervisión médica, ya que, inclusive, tomar aspirinas o vitaminas puede transformarse en un riesgo.
Por ejemplo, la vitamina A consumida en exceso produce daño tanto a embarazadas como a los pacientes comunes. Una simple aspirina se encuentra contraindicada para las personas que se les produce hemorragias internas o sufren de úlcera gástrica, ya que los componentes de estos remedios pueden potenciar las enfermedades.

El paracetamol, uno de los más consumidos sin receta, puede causar un grave daño a las personas con problemas hepáticos.

“Nosotros en todos nuestros stands de ventas de productos mantenemos información al cliente, así como en el mesón, que explica qué medicamentos son con receta retenida y cuáles son de libre compra. A cada una de las personas que se acercan al recinto, le preguntamos según el medicamento que soliciten, si tienen alguna patología mayor”, argumenta Alejandro Silva, químico farmacéutico encargado de la farmacia Cruz Verde de calle Bories esquina Plaza de Armas.

También añade que la posible venta de medicamentos en los supermercados no sería adecuado, ya que estos productos no son alimentos.

La encargada de Salcobrand también de calle Bories, la química farmacéutica Mitzi Reyes, señala que orientan al ciudadano en su compra. “Nosotros no tenemos una alta demanda de algún producto específico durante el invierno, pero a cada persona que se acerca a adquirir un producto le aconsejamos su administración de acuerdo a su enfermedad”, añade Reyes.

También está en contra de la venta de medicamentos en los supermercados, lo que fomentaría sin duda la automedicación de la comunidad, transformándose en un verdadero riesgo para la salud de los ciudadanos.
Eduardo Castillo, encargado de farmacia de la seremi de Salud, argumenta que ellos han venido trabajando con las droguerías, entregando folletos para que sean ellos los que eduquen a la gente.

“Nosotros, en torno a la automedicación de la gente, hemos entregado botiquines y folletos educativos en las plazas ciudadanas, que fomentan el autocuidado y que las personas sean ordenadas con sus medicamentos”, comenta Castillo.
En la seremi de Salud, explican, además, que el proyecto de ley que señalaba que se podían vender productos genéricos en los supermercados es una iniciativa del Ministerio de Hacienda y que ellos están de acuerdo, pero sólo con genéricos.

Este proyecto buscaría la facilidad de la gente para obtener el producto y así generar competencias que, a su vez, se traduciría en una baja del precio del medicamento.

“A la gente le recomendamos que no consuma medicamentos si no los necesita, y que idealmente sean siempre recetados por un médico. Las personas no se deben medicar por recomendaciones de otros y menos hacerlo con los niños”, añade Castillo.