Necrológicas
  • Norma Lidia Ojeda Santana
  • Ricardo Bravo Palma
  • María Cristina Mancilla Gómez
  • Ricardo “Lumpi” Bórquez Schultz
  • Dina Gómez Alba

Alcalde de Peñalolén : “El gobierno y los partidos deben escuchar lo que la gente nos está diciendo”

El alcalde de Peñalolén y vicepresidente de la Democracia Cristiana, Claudio Orrego, explicó el descontento ciudadano manifestado en constantes marchas callejeras como una clara expresión en contra del abuso, en general, que la gente ha sentido por años bajo el actual esquema institucional, político, económico, social y cultural de Chile.
[…]

Por La Prensa Austral Lunes 18 de Julio del 2011

Compartir esta noticia
14
Visitas


El alcalde de Peñalolén y vicepresidente de la Democracia Cristiana, Claudio Orrego, explicó el descontento ciudadano manifestado en constantes marchas callejeras como una clara expresión en contra del abuso, en general, que la gente ha sentido por años bajo el actual esquema institucional, político, económico, social y cultural de Chile.

Desde la perspectiva alcaldicia y política, Orrego valoró grandemente la capacidad ciudadana de salir a la calle y hacerse escuchar, pero también advirtió que, si el gobierno y los partidos políticos no atienden lo que la gente les está diciendo y pidiendo, se corre el riesgo de que surjan figuras populistas y caudillismos que recojan dicho descontento y lo canalicen, con los riesgos que ello tiene para la vida democrática.

“Este gobierno y los partidos políticos tienen la gran responsabilidad de saber escuchar lo que la gente está diciendo y responder en forma oportuna a las demandas formuladas”, planteó.

Orrego llegó a Punta Arenas a fines de la semana pasada para participar en el encuentro municipal que se realizó en Magallanes, oportunidad en la cual pudo exponer la experiencia de su municipio respecto de la digitalización de las comunicaciones internas y servicios a la comunidad.

También, y en su condición de vicepresidente de la DC, sostuvo el sábado pasado una reunión con jóvenes de su partido y de otras colectividades de la Concertación.

Respecto de este último trabajo, hizo ver que, así como en la década de los ‘90 se acuñó el dicho de que los jóvenes no estaban “ni ahí” con la política y las cosas ciudadanas, tiene mucho valor el fenómeno de expresión social que hoy se aprecia, encabezado precisamente por una juventud que está diciendo: “A mí me importa lo que va a pasar en educación en los próximos veinte años en mi país; sí me importa el alto y grave endeudamiento en el que están cayendo miles de familias para que sus hijos accedan a la educación superior”, entre muchas otras demandas.

Por eso, planteó que desde los partidos políticos se debe encantar a los jóvenes con el sentido primigenio de la política, respecto del servicio a la ciudad y el trabajo solidario en beneficio de todos y no sólo de un “club de selectos integrantes”.

“La ciudadanía ha visto que la política se ha transformado en un “club exclusivo y excluyente”, integrado sólo por un grupo de privilegiados que constantemente se está traspasando y prorrogando en el poder, y al cual, por lo mismo, es muy difícil de acceder”, alertó.

Indicó que la masiva convocatoria que tienen hoy día las protestas ciudadanas es una alarma, que deben escuchar tanto el actual gobierno de Sebastián Piñera como los partidos políticos. “La gente está cansada del abuso, expresado éste en diferentes formas: el abuso político, el abuso económico, el abuso sexual, el abuso de la discriminación”, señaló.

Para Orrego, la gente exige más y mejor democracia y en cada salida a la calle está expresando su descontento con la gran desigualdad que existe en Chile, la falta de espacios de participación y la persistencia de un modelo económico que ha idolatrado la utilidad a cualquier costo, dejando de lado valores y principios como la solidaridad, la búsqueda de calidad de vida para todos los chilenos y el desarrollo integral de las personas y no sólo de un grupo.

Cuestionó que el Presidente Piñera formule constantes llamados a la unidad y convoque a la oposición, y que, acto seguido, cuestione a partidos políticos como la DC, que siempre han estado en el centro de los grandes movimientos y procesos de transformación de la sociedad chilena.

Admitió que la Concertación dejó muchos “pendientes” y que no realizó todas las reformas necesarias, pero dijo que nadie puede desconocer que, en sus gobiernos, acometió grandes problemas y trató de dar respuesta a las necesidades planteadas en dicho contexto político, social, económico y cultural de la década de los ‘90 y principios de 2000.

Relatando casos que, como alcalde, le toca atender en Peñalolén, hizo ver que este gobierno está muy lejano de la realidad que viven las personas a diario, del grado de depresión y angustia que enfrentan al no poder satisfacer gran parte de sus necesidades básicas y tener que sobreendeudarse.

“Hay que bajar un poquito a la calle. Falta un sentido de urgencia, que lo da el ir a la calle, respirar el dolor todos los días y escuchar que la gente requiere reformas profundas ahora, así como los emprendedores necesitan herramientas y capital para desarrollar sus proyectos”, remarcó.