Necrológicas
  • Susana Barría Vigna

Alumnos de la Escuela Paul Harris fueron pequeños científicos

El proyecto Explora, ejecutado por el Parque Omora-Umag, por primera vez incluyó el trabajo con estudiantes que reciben educación diferencial, transformándose en una iniciativa única a nivel nacional.

Por La Prensa Austral Martes 17 de Mayo del 2011
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Dejarse llevar por el vuelo de un carancho, seguir la ruta del chilco (copihue magallánico) o simplemente reconocer el sonido de la naturaleza en medio de los roqueríos costeros fueron parte de la experiencia científica que vivieron trece estudiantes de la Escuela Paul Harris, en el sector de Punta Santa Ana.

El proyecto Explora, ejecutado por el Parque Omora-Umag, por primera vez incluyó el trabajo con estudiantes que reciben educación diferencial, transformándose en una iniciativa única a nivel nacional.

“El aprendizaje alcanzado es sorprendente. Fue una gran oportunidad para nuestros niños que tienen capacidades diferentes. Durante el viaje pudieron relacionarse y conocer la naturaleza. Muchos nunca antes habían estado en este sector y la manera de aprender nos genera más lazos con el entorno”, valoró María Villarroel, docente de la Escuela Paul Harris.

La iniciativa denominada: “Pequeños naturalistas de los bosques en miniatura del Cabo de Hornos: explorando las interacciones ecológicas de los habitantes subantárticos”, integra a establecimientos de Puerto Williams y Punta Arenas.  También tiene de socios estratégicos a la Universidad de Magallanes, Junji, jardín infantil Pequeños Colonos, Corporación Instituto Ecología y Biodiversidad, Corporación Municipal de Punta Arenas y Municipalidad de Cabo de Hornos.

Hace 13 años, Rosita Sánchez, trabaja como educadora diferencial en el establecimiento y reconoce que nunca antes habían experimentado un acercamiento tan lúdico con la ciencia. “Estamos muy agradecidos de la oportunidad, de que nos hayan considerado. Es muy importante para nuestros niños, es la mejor manera de aprender en terreno.  Este trabajo está sentando precedentes muy interesantes”, señaló.

Los talleres en terreno recogen la idea de adoptar las prácticas de los antiguos naturalistas para hacer ciencia, con mucha observación y descripción y la metodología que integra las ciencias ecológicas y la conservación biocultural, propuesta por Ricardo Rozzi y utilizada por estudiantes, científicos y filósofos del Parque Omora.  
Además las actividades unen la investigación, composición de metáforas, actividades educativas y acciones de conservación con trabajo en sala y principalmente en terreno.

Por su parte, Jaime Ojeda, biólogo marino, Magíster(c) en Ciencias de la Umag y coordinador del proyecto, señaló que todos los años han incorporado un reto nuevo. El 2009, a los preescolares y este año, a niños con capacidades especiales. “Es un desafío muy interesante para nosotros como científicos, pero también para educadoras y los mismos niños, pues nuestra idea no es saturar de conocimientos, sino aprender mutuamente”, precisó.

En la ocasión los estudiantes de la Escuela Paul Harris utilizaron el telescopio y la observación directa.  También pudieron tocar, oler y descubrir a través de los sentidos la flora y fauna del lugar.

La actividad contó con la asistencia de Cristóbal Pizarro, encargado de Educación del Parque Omora de la Umag; María Villarroel, docente de la Escuela Paul Harris; Daniela Haro, bióloga marina, magíster(c) en ciencias Umag; y Jaime Ojeda, biólogo marino y magíster(c) en ciencias de la Umag.

Ninguno de los estudiantes que participó tiene más de 12 años, pero todos demostraron que la ciencia no es cuestión exclusiva de científicos y que la conservación no es asunto de grandes estadistas o expertos que deciden.