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Califican de “desafortunadas” y hasta “ofensivas” expresiones del intendente Storaker

– Nicolás Simunovic desarticuló varios de los planteamientos formulados en la víspera por la máxima autoridad regional.

Por La Prensa Austral Domingo 31 de Julio del 2011
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El gerente general de Frigorífico Simunovic, Nicolás Simunovic, expresó ayer la inquietud que tienen las empresas que consumen más de 25 mil metros cúbicos de gas al mes frente a la incertidumbre de la tarifa que les será aplicada y, a la vez, descalificó como “desafortunadas” y hasta “ofensivas” varias de las expresiones que vertió en la víspera la máxima autoridad regional, Arturo Storaker.
Para el ganadero y reconocido empresario, las referidas declaraciones están hechas “para la galería” y en nada ayudan.
“La declaración del intendente, la manera cómo la expresó no ha sido la más adecuada. El tiene una labor, en su calidad de jefe de gobierno regional, y tiene que hacer las declaraciones en su ámbito, pero creo que es poco afortunado el comentario de “los árboles grandes se cuidan solos”. Aquí no se trata de cuidar o de regar o no regar. Aquí se trata de ver si acaso vamos a tener el día de mañana una industria que tiene más de cien años en la región, que no nació el día de ayer”, postuló.
De esta manera, aludió a las expresiones con las cuales la máxima autoridad regional quiso restar validez a la postura asumida por la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) en Magallanes, entidad gremial que no celebró la solución anunciada por el gobierno para fijar la tarifa del gas en la zona, toda vez que afectará con un incremento a las empresas que consuman más de 25 mil metros cúbicos de gas al mes.
La compañía que lidera esta lista de mayor consumo es precisamente Frigorífico Simunovic y en todo momento el intendente se refirió a ellas como “cuatro empresas”, las cuales como “árboles grandes se cuidan solos”.
“¿Qué más quieren? ¿Que les pongan el avión y el ascensor para subir al piso (del Ministerio de Energía)?”, atacó la máxima autoridad regional al hacer frente a la postura de este sector productivo y exportador.
Con un tono pausado, pero no por eso menos firme, Nicolás Simunovic replicó a los dichos de Storaker: “Lo encontré una ofensa”.
El empresario recordó que la última vez que se aplicó un alza de la tarifa se aplicó un incremento de 48% a los consumidores de más de 25 mil metros cúbicos. “Estamos aún en incertidumbre sobre lo que va a pasar con nosotros. Ya se nos subió un 48% y ahora no sabemos si eso se va a mantener, si va a subir más. Es algo que tenemos que ver, cómo va a quedar el proyecto”, expuso la inquietud empresarial.

– ¿Se sienten desfavorecidos con la solución planteada?
– “Bueno, éste es un tema que es para conversarlo con muchos argumentos sobre la mesa. A la larga, el sector industrial tiene una serie de costos involucrados y la energía es uno de ellos, en el caso de los frigoríficos.
“Si usted se fija en las empresas afectadas, hay diez plantas industriales, que son las más afectadas y, en ellas, hay cuatro frigoríficos que son el nuestro, el de Porvenir, y la Standard Wool, que son cuatro industrias relacionadas con el sector ganadero y que son, sin duda, elementos relevantes en lo que se refiere al desarrollo de la ganadería regional y que han tenido una importancia a lo largo de los años y eso nadie lo puede desconocer. Son fuente importante de mano de obra a lo largo del año y no sólo en los períodos de baja.
“Entonces, si suben los costos hay un tema de competitividad de por medio y eso es lo que nos preocupa: hasta qué punto eso puede afectar a la competitividad nuestra, de una región que estamos tan aislados de las rutas de navegación, tan aislados que tenemos una serie de costos adicionales como los fletes, como los insumos que debemos traerlos de otras partes.
“Ese es todo el problema y, a la larga, eso, en alguna medida, puede trasladarse ya sea hacia una menor producción, hacia una menor contratación de mano de obra o definitivamente quedar fuera de posibilidades de elaborar un producto”.

– En ese contexto y comprendiendo la complejidad de montar y mantener una industria en Magallanes, ¿qué le parece que la autoridad hable de ustedes como sólo “cuatro” empresas y que afirme que hay que regar los arbolitos chicos porque “los grandes se cuidan solos”?
– “Bueno, creo que la declaración del intendente, la manera cómo la expresó no ha sido la más adecuada. El tiene una labor, en su calidad de jefe de gobierno regional, y tiene que hacer declaraciones en su ámbito, pero creo que es poco afortunado el comentario de “los árboles grandes se cuidan solos”. Aquí no se trata de cuidar o de regar o no regar. Aquí se trata de ver si acaso vamos a tener el día de mañana una industria que tiene más de cien años en la región, que no nació el día de ayer. La industria frigorífica se estableció en 1900, en 1910 y, sin duda, ha sido una palanca de desarrollo para la ganadería regional desde esos años”.

– La autoridad también argumentó que, más que por el insumo gas, el sector exportador se ve afectado por el dólar.
– “Sí, pero el tema del dólar no lo vamos a cambiar ni nosotros, ni los exportadores de fruta, ni los exportadores de, de…”.

– ¿Exportadores de kiwi?
– “…ni de kiwi, ni de pescado ni de nada. El dólar es una realidad y hay que vivir con ella y, el dólar hoy día valga lo que valga, nuestras compras son efectuadas en dólar, son vendidas en dólares y es una parte del costo, sin duda.
“Pero, así como hay costos fijos sobre los cuales nosotros no tenemos ningún tipo de incidencia, hay costos que son inherentes a una región como ésta y que es el caso del gas para todo el sector residencial y para desarrollar industria y transformar materias primas regionales para poder venderlas a precios competitivos en los mercados del exterior.
“No se puede decir: “No, el día que nos arreglen el dólar va a mejorar el negocio”. No tiene nada que ver. Con el dólar, estamos casados en una realidad que nadie del sector exportador puede transformar. Pero, sin duda, que el elemento gas y el elemento energía, en general, es tremendamente relevante en lo que se refiere al costo del proceso de una industria de esta naturaleza en la que trabaja mucha, mucha gente”.

– La autoridad cuestionó la postura de las empresas afectadas al señalar que no están “tan desposeídas” porque gozan de los beneficios de las leyes de excepción.
– “Creo que ese tipo de comentarios no viene al caso. Creo que las leyes de excepción -como la Ley Austral, la bonificación a la contratación de mano de obra, entre otras- están vigentes desde hace mucho tiempo para todos los sectores y están puestas dentro del costeo de las inversiones y de los desarrollos empresariales que se realizan. Usted tiene que comprender que una región como ésta, que es tan ligada a una temporada zafral como es el caso de la explotación ganadera y todo el trabajo de verano, entonces, aquí hay costos que son producto de toda una labor que se realiza en un período corto y que, después, hay que arrastrar una serie de gastos fijos el resto del año en que no hay actividad. Esto no es una industria que está produciendo todo el año y ese tipo de incentivos -como son la Ley Austral, el ex 889- ayudan a que esta operativa pueda realizarse. Entonces, no tiene nada que ver decir: “No importa que a estas industrias le suban el gas porque total tienen estas otras leyes”. No tiene nada que ver una cosa con la otra. Esas otras leyes están consideradas cuando se realiza una labor de inversión o una inversión industrial en una región como ésta.
“En el caso de Standard Wool, es una planta que funciona todo el año y que tiene que comprar durante un período corto del año para poder mantener andando la planta durante todo el tiempo. Entonces, le van a subir el gas y ¿a quién se va a trasladar ese mayor costo? Se va a trasladar al precio de compra y va a llegar un momento en que, a lo mejor, no va a ser rentable. ¡Es así de claro!
“Creo que todo ese tipo de declaraciones un poco para la galería no ayuda. Hay que mirar las cosas en su justa dimensión”.

– ¿Qué le parecen las expresiones de la autoridad: “¿Qué más quieren? ¿Que les pongan un avión y el ascensor para subir al piso (del Ministerio de Energía)”?
– “Lo encontré una ofensa. Eso lo encuentro ofensivo. Creo que eso no corresponde y que fueron palabras bastante desafortunadas de la autoridad”.

– ¿Cuánta mano de obra ocupa este subsector?
– “Nosotros, en plena temporada, trabajamos con cuatrocientas personas y, en este momento, estamos todavía terminando la temporada y mantenemos a ciento ochenta personas. Si usted le pregunta a Agromar, a Patagonia, a Standard Wool es un número mucho mayor. Además, es mano de obra calificada”.

– ¿Tienen sueldos superiores al mínimo?
– “¡Pero, por favor! ¡Por favor! Estamos hablando de sectores capacitados, de gente profesional y gente muy valiosa que trabaja todo el año y hay que mantener ese staff todo el año. Entonces, no estamos hablando de gente de ingresos bajos, sino que todo lo contrario. Ese es el tema que tiene que ver con esto de decir: “Que se las arreglen solos”. Bueno, llega un punto en el cual hay actividades que después no se pueden realizar, no más. Eso es lo que uno en algún minuto teme, dentro de esta incertidumbre que hay respecto a qué precio se puede llegar porque no se sabe”.