Necrológicas
  • Víctor René Fauré Uribe
  • Abigail Oyarzo Osses
  • Juan Luis Millapani Muñoz
  • Susana Levinieri vda. de Gallardo
  • Sergio Hernán Rodríguez Sandoval

Claudia Polo, tía de la joven magallánica atropellada en Santiago “Mi hermana y mi cuñado ahora no tienen razón de vivir, ellos son solos”

“Tenía 23 años, estaba estudiando derecho, era una niña feliz. Estoy impresionada del amor que generó en la vida porque era hija única y buscaba en los amigos el hermano que no tuvo”, expresa entre lágrimas la abogada Claudia Polo Ahern, tía de la infortunada joven magallánica que murió atropellada en la madrugada del domingo último, en la comuna de Providencia, Santiago, a la salida de un pub donde había estado compartiendo con unos amigos.
[…]

Por La Prensa Austral Martes 8 de Julio del 2014

Compartir esta noticia
648
Visitas


“Tenía 23 años, estaba estudiando derecho, era una niña feliz. Estoy impresionada del amor que generó en la vida porque era hija única y buscaba en los amigos el hermano que no tuvo”, expresa entre lágrimas la abogada Claudia Polo Ahern, tía de la infortunada joven magallánica que murió atropellada en la madrugada del domingo último, en la comuna de Providencia, Santiago, a la salida de un pub donde había estado compartiendo con unos amigos.
“Estas cosas no pueden volver a pasar, la gente tiene que ser responsable de los errores que comete, le arrebataron la vida a una niña hermosa… Mi hermana, mi cuñado ahora no tienen razón de vivir, ellos son solos”, prosigue acongojada la mujer al evocar la figura de su sobrina, Constanza Alejandra Lago Polo.
“Ocurren los accidentes, pero esta actitud dolosa, maliciosa de atropellarla y no volver a rescatarla o auxiliarla y abandonarla en la calle no tiene nombre”, sentencia Claudia Polo al aludir al responsable del fatal atropello, quien se dio a la fuga no siendo aún habido por la policía.
Constanza Lago había nacido en Punta Arenas el 9 de agosto de 1990 y era hija única del matrimonio formado por Roberto Alejandro Lago Barría y Laura Polo Ahern. La joven había egresado del Colegio Británico y actualmente estudiaba Derecho en la Universidad Diego Portales, en la capital.
Su trágico deceso causó una fuerte conmoción en su círculo familiar y de amistades.
A primera hora del domingo los padres de la joven viajaron a Santiago con la dolorosa misión de retirar los restos de su hija desde el Servicio Médico Legal.
Tras la pista del autor
Pese a las diligencias llevadas a cabo por Carabineros aún no se logra dar con la identificación ni el paradero del autor del atropello.
Los antecedentes que se conocen hasta ahora es que la joven, cerca de las 5 de la madrugada, salía de un local nocturno en la calle Manuel Montt, en Providencia, y se disponía a tomar un taxi para dirigirse a su domicilio. Pero cuando bajó a la calzada, fue arrollada por un conductor que se dio a la fuga.
Ante la gravedad de sus heridas, la estudiante fue llevada por sus amigos a la Clínica Santa María, pero llegó fallecida al centro asistencial.
Hasta ahora se sabe que el autor es un hombre que manejaba un automóvil BMW gris que perdió algunas de sus piezas en el lugar y que están siendo periciadas por la Siat de Carabineros. Además, no se descarta la presencia de alcohol o droga por parte del conductor.
“Nosotros presumimos que a la hora que ocurrió este lamentable suceso, probablemente esta persona, el conductor, tiene que haber venido bajo la influencia del alcohol o de algún tipo de droga, por lo que no quiso asumir la responsabilidad y huye cobardemente del lugar, por eso es importante que los testigos nos entreguen las características de ese móvil”, señaló ayer a Chilevisión el comandante de Carabineros, Claudio Valencia, de la 19ª Comisaría de Providencia.
Paralelamente se está investigando la situación que tiene que ver con la denuncia de un vehículo de similares características que habría sido sustraído a su dueño en la comuna de Recoleta, señalando éste que incluso habría sido secuestrado por parte de los delincuentes y posteriormente abandonado en un terminal de buses, sin recordar mucho qué era lo que había pasado.