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Colegio Punta Arenas se querelló contra quienes causaron daños durante la “toma”

El equipo directivo del establecimiento, además, está evaluando cuáles serán las sanciones a aplicar según el reglamento de convivencia escolar. Los alumnos corren el riesgo de ser expulsados o suspendidos.

Por La Prensa Austral Martes 16 de Agosto del 2011
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Cerca de las dos de la madrugada de ayer, el Colegio Punta Arenas se convirtió en el primer establecimiento que es desalojado por Carabineros en la Región de Magallanes producto de las movilizaciones estudiantiles.

El hecho se concretó luego de que la dirección del colegio, con autorización del sostenedor, realizara la solicitud correspondiente el día sábado, inmediatamente después de que una veintena de alumnos ingresara a concretar la “toma”, tras dos intentos anteriores.

Esta ocupación generó molestia en los padres, apoderados y docentes directivos quienes no estaban dispuestos a suspender las clases por una decisión sin consenso, perjudicando la situación académica del resto del alumnado.
“El desalojo fue un proceso pacífico, no hubo violencia ni fuerza desmedida”, declaró la directora Floridema Vera, explicando que la solicitud a Carabineros se fundó en que “el colegio es propiedad privada”.

La docente, además, contó que tras la salida de los estudiantes el abogado del establecimiento, Juan José Arcos, interpuso una querella criminal en contra de quienes resulten responsables de la “toma”. “Solicitamos que se hagan cargo de los daños; no son cuantiosos, pero sí hubo destrucción de puertas, rayado del vitrificado del gimnasio, rotura de un vidrio y forcejeo de muebles”, detalló la directora. Los daños superan el millón de pesos.

Aún no se conocen las sanciones que deberán enfrentar los involucrados en la ocupación, ya que ayer los docentes directivos estaban evaluando la situación de los alumnos según el reglamento de convivencia escolar; no obstante, podrían arriesgar la expulsión o suspensión de clases.

Como medida de resguardo, apoderados y auxiliares permanecen al interior del establecimiento, al igual que en el Liceo Nobelius, para prevenir un nuevo intento de “toma”. “Hay que cuidar el colegio para que no se corte el proceso normal de las clases”, dijo la directora. Esta iniciativa se realizará hasta tener la seguridad de que no volverá a ocurrir, probablemente, hasta el término del conflicto estudiantil.

Alumna evalúa querellarse
La otra cara de la moneda la viven los alumnos que fueron desalojados. Según sus testimonios ellos estaban luchando por algo que consideran justo: educación pública de calidad. Pese a no ir en un establecimiento municipal, solidarizaban con sus pares hasta las últimas consecuencias.

Según Bárbara Paz Alarcón, Una de las estudiantes que resultó más afectada al ingreso de la “toma”, fue Bárbara Paz Alarcón. “Fui a constatar lesiones y el diagnóstico fue contusión leve en la pierna, mano con heridas leves y brazo con lesiones de mediana gravedad”, aseguró, contando que tres guardias la mantuvieron por 15 minutos en una oficina.

“Estoy evaluando interponer una querella producto de las lesiones”, dijo, señalando que ya estaba siendo asesorada por el apoderado y abogado Héctor Urbina.