Necrológicas
  • Manuel Aravena Domínguez
  • Jorge Ulloa Ulloa
  • Proselia Alvarez Marín

Compañeros de curso conmocionados por la muerte de Marcelo Alvarado Saldivia “Va a ser difícil volver a clases y no ver a ‘Papo’; se va a extrañar mucho”

Conmocionada se encuentra la comunidad natalina por el fallecimiento del joven bombero Marcelo Alvarado Saldivia, quien con su heroica acción se convirtió en el primer mártir del Cuerpo de Bomberos de Puerto Natales.
[…]

Por La Prensa Austral Jueves 6 de Noviembre del 2014

Compartir esta noticia
100
Visitas


Conmocionada se encuentra la comunidad natalina por el fallecimiento del joven bombero Marcelo Alvarado Saldivia, quien con su heroica acción se convirtió en el primer mártir del Cuerpo de Bomberos de Puerto Natales.
El martes un incendio afectó el cuartel de la Segunda Compañía de Bomberos, Bomba Chile, en el lugar se encontraba el joven de 17 años de edad, quien tras salvar a una mujer y su pequeña hija retornó al interior del recinto, sin poder salir con vida del lugar.
Su cuerpo fue encontrado en el salón del segundo piso del cuartel. Su muerte se habría debido a una asfixia por monóxido de carbono.
Velatorio
Sus restos desde la medianoche del martes están siendo velados en su casa habitación de calle Abraham Lincoln Nº1498.
Hasta el lugar ha llegado una gran cantidad de personas, entre ellos, el alcalde Fernando Paredes y el Cuerpo de Concejales, una delegación de profesores del Liceo Politécnico Luis Cruz Martínez, donde cursaba segundo año medio y directivos del Cuerpo de Bomberos.
El tío del joven, el concejal José Cuyul manifestó que “ha venido mucha gente, en especial jóvenes. No esperábamos estas muestras de cariño. Como familia sólo nos queda agradecer y agradecer a los que han venido y a los que han llamado por teléfono para entregar sus condolencias. Nunca pensamos que la muerte de una persona tan joven iba a calar tan profundo en la comunidad natalina”.
Hoy, a las 11 horas, los restos del malogrado joven serán trasladados hasta el Liceo Politécnico para ser despedidos por esta comunidad educativa. Ayer los docentes y compañeros de su curso (2º medio A) se encontraban preparando el salón de eventos para recibir su féretro, pese a que se encontraban adheridos al paro nacional convocado por el Colegio de Profesores.
En el plantel educacional, los restos del malogrado joven permanecerán hasta las 13 horas, momento en que serán llevados hasta el Cuartel General del Cuerpo de Bomberos. A las 18 horas se realizará un responso por su eterno descanso, para luego iniciarse el funeral, siendo trasladado el féretro sobre un carro del Cuerpo de Bomberos hasta el cementerio Padre Pedro María Rossa. Allí descansará en el nicho mural Nº 299.
Dolor de padre
Participando en los preparativos de lo que será la ceremonia de despedida a Marcelo Alvarado, a quien sus amigos conocían como “Papo”, se encontraba ayer su profesor jefe en el Liceo Politécnico, Patricio Canales, quien desde marzo ejercía estas funciones en el 2º año A.
Gran parte de sus 27 años de carrera docente ha ejercido como profesor jefe, donde se da una relación distinta tanto con los alumnos como con sus padres.
A Marcelo lo recordó como un joven muy inquieto, con mucha adrenalina, inmaduro, con muchos amigos, vivaz y con mucha energía. A la vez era un muy buen alumno y persona, lo que se veía reflejado en su vocación y pasión por la actividad bomberil.
Patricio Canales expresó que “en primer lugar siento un dolor como padre, porque pienso en el dolor de los padres de Marcelo, me veo en el lugar de ellos. Perder un hijo es terrible, pienso que no hay comparación. Veo el dolor y lo siento también como si fuera un hijo. El murió en un acto heroico, él por servir a la comunidad entregó su vida. De hecho es un ejemplo”.
Planteó que se siente un dolor generalizado en la comunidad educativa del Liceo Politécnico, y entre sus compañeros reconoció que “están muy acongojados por la desgracia”.
Vuelta a clases
Marcelo Alvarado quizás no lo supo, pero todos sus compañeros tenían por él un especial cariño y a todos ellos los dejó marcados con su alegre forma de ver la vida, su hiperactividad y sus continuos chistes.
Ayer sus compañeros de curso se encontraban en el Liceo Politécnico ayudando en el arreglo del salón de eventos para recibir por última vez a “Papo”. Todas las conversaciones de los jóvenes evocaban la figura de Marcelo, su forma de caminar (los iba arrinconando contra las paredes) o cuando se encontraban en silencio en la clase y gritaba “soy una mariposa”, todo con el objetivo de hacerlos reír.
Aunque le gustaba sentarse en la parte de atrás de las salas de las clases, finalmente iba de una mesa a otra conversando y bromeando.
La vicepresidenta del curso Cristina Velásquez lo conoció este año y recordó que “él era risueño, se daba a querer por todos. Le gustaba jugar, reírse y abrazarnos. Era muy cariñoso”.
La triste noticia de su muerte le llegó a ella en un momento difícil de su corta vida. El martes luego de volver a su casa del funeral de su abuela supo lo ocurrido.
Desde ese momento han estado juntos como curso “hemos reventado en llantos cada vez que hablamos de Papo o vemos los videos o fotos que se han publicado en las redes sociales, porque nos trae su recuerdo”, señaló.
Agregó que “va a ser difícil para todos después volver a clases y no ver a Papo. Se va a extrañar mucho, porque a todos les demostraba su cariño. Va a ser difícil borrar su recuerdo”.