Necrológicas
  • Raúl Flores Gómez
  • Orlando Vera Muñoz
  • Luz Edulia de las Mercedes Chapa Muñoz
  • Francisco Moreno Chávez

Con el “Tamo Daleko” despidieron a Quica de Zanzi

El alcalde Vladimiro Mimica la reconoció como “una mujer ejemplar, de una entrega generosa
y de una siembra permanente”.

Por La Prensa Austral Sábado 10 de Noviembre del 2012

Compartir esta noticia
60
Visitas


A contar de ayer, las cenizas de la antigua militante socialista Francisca González Fernández, más conocida como Quica de Zanzi, fallecida en Santiago a los 88 años, en agosto pasado, reposan en un mausoleo familiar del Cementerio Municipal Sara Braun, junto a los restos de su marido, Carlos Zanzi Cuccuini.

En este último viaje y reencuentro con Magallanes, sus hijos Carlos y Mario Zanzi cumplieron la última voluntad de esta ex dirigenta de la izquierda en Magallanes de traer sus cenizas para ser depositadas aquí.

Ayer, a las 14 horas, se realizó un simbólico velatorio en la capilla del camposanto municipal, para luego a las 18 horas dar cabida a su esperada y merecida despedida. En un ambiente cargado de emotividad y respeto, fue acompañada por un centenar de personas, entre familiares, amigos y camaradas del Partido Socialista. El mismo en el que ella militó desde muy joven, y del cual muchos de sus camaradas portaron sus banderas rojas.

El acto de despedida se inició con el “Tamo Daleko”, cuya entonación llena de sentimiento une a los ex presos de isla Dawson siempre con motivo de la pérdida de uno de ellos. En la ocasión, Ramón Gómez encabezó este recordatorio con palabras de afecto y admiración hacia quien fue uno de sus ex militantes históricos.

Semblanza

Con mucha emoción, Baldovino Gómez, de la Agrupación Armando Letelier, recordó cuando conoció a Quica y a su marido Carlos en la Casa del Pueblo, en pleno gobierno popular, y que fueron amigos de la familia Allende desde 1958.
Desde entonces participaron en todas las jornadas y campañas presidenciales que terminaron con el triunfo del movimiento popular el 4 de septiembre de 1970. Valoró su compromiso con la lucha social y la esperanza de tener un país más justo, especialmente como directora regional de Cocema (Coordinadora de Centros de Madres) en el gobierno de Allende, luchando para apoyar la educación y que se integre a la mujer al conjunto de tareas de la sociedad a las que tienen derecho.

Resaltó su coraje para escribir el libro “Mi memoria es mi verdad”, que grafica su dramática experiencia después del golpe de Estado de 1973. Fue detenida y torturada, y debió partir más tarde al exilio junto a su esposo. No regresarían sino hasta 1985, integrándose de inmediato a la lucha por terminar con la dictadura. En 2002 sería reconocida como Mujer Destacada de Magallanes.

El militante Jaime Bustamante se remontó a su vez al vínculo de amistad surgido a nivel familiar y que le permitió apreciar en Quica de Zanzi aquella fuerza de mujer, que hasta en sus últimas entrevistas la tuvieron denunciando a las torturas y a los torturadores, “que no dudó en hacerlo asumiendo los costos familiares, pero por encima de todo estaba la verdad”.

Por las ex presas políticas, Magda Ruiz destacó el compromiso de esta recordada mujer, señalando que “continuaremos con la frente en alto, enarbolando aquellos principios que nos unieron en los sueños y utopías”. Agradeció su compromiso, amistad y amor, que los acompañará “hasta siempre”.

Este legado, cuya memoria “seguirá viva y vigente”, también fue destacado por Juan Marcos Henríquez Troncoso, presidente regional del Partido Socialista. En tanto, el alcalde Mimica reconoció a “una mujer ejemplar, de una entrega generosa y de una siembra permanente”, y cuyo nombre perdurará en una calle de la ciudad.

Hijo

Por la familia, un agradecido Carlos Zanzi señaló que su madre nunca olvidó a Punta Arenas y cada domingo cuando se sentaban con su hermano a almorzar con ella debían repetirle todo lo que había pasado en la semana. “El último día murió vibrando por Punta Arenas, con la tranquilidad que se merecía”, expresó, acerca de su vínculo con esta tierra, a la que siempre extrañó desde el exilio y luego cuando por razones de salud debió trasladarse a la capital.

Además se leyeron mensajes de Isabel Allende Bussi, del ex senador Rolando Calderón, junto a la mención de un saludo de Ricardo Lagos, todo lo cual fue sellado con la canción “Honrar la vida”, a cargo de Sandra Baeza.

Con el mayor respeto hacia su figura, tampoco faltó al final un resonante “compañera Quica, presente, ahora y siempre”.