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Cuatro impactos de bala recibió puestero y su familia clama justicia

Manifestaron que estado de salud del imputado fue “puro show”
y que incluso habría estado involucrado en otro crimen años atrás.

Por La Prensa Austral Martes 27 de Septiembre del 2011

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Hace seis meses que Roberto Alfredo Vidal Cárdenas fue visto por última vez por sus familiares en Punta Arenas, al partir a un nuevo período de faenas en el campo a Pampa Guanacos, Tierra del Fuego. En los últimos seis años había trabajado en la Estancia Entre Lagos, del abogado Gerardo Alvarez. Sería allí donde, el pasado fin de semana, encontraría la muerte a balazos tras una discusión con Hugo Triviño Agüero.

A las 14,30 horas de ayer, sus restos fueron retirados desde el Servicio Médico Legal por su hermana menor Ana Vidal Cárdenas y el esposo de ésta, José Benito Vargas Chacón, para ser velados en su domicilio.

Desde Tierra del Fuego, donde se encontraba, retornó ayer a la ciudad Enrique Vidal, hermano del occiso. El, junto a su cuñado, José Benito Vargas, enfatizaron en la necesidad de que se haga justicia, y que el autor de la muerte de su familiar “tiene que pagar”. Para ellos, sólo cuenta que sea encarcelado y purgue su crimen tras las rejas.

Indicaron que el fallecido era soltero, tenía 58 años y había nacido en Chonchi, Chiloé, desde donde se había venido a trabajar a la región en 1975. Anteriormente había trabajado en otros predios del mismo estanciero y había estado antes en Río Grande, Ushuaia y Puerto Madryn, Argentina.

“Era puro show”

Los parientes del malogrado puestero lamentaron lo sucedido a su ser querido, mientras que el victimario sólo sufrió una herida leve, según han sabido de fuentes hospitalarias. “Era puro show”, expresó Vargas.

“Incluso desde donde fue la muerte él anduvo a caballo dos horas, ensilló su caballo, se fue a un puesto, lo dejó, se fue en su otro caballo, y se cambió de ropa”, indicó Enrique. Si hubiera estado mal, en el intertanto se muere, acotó a su vez el cuñado de éste, ya que para llegar al puesto debía pasar portones y tranqueras, y desmontarse y volver a montar en su cabalgadura.

Lo más triste para ellos fue que su familiar tuviera que compartir con este sujeto ya que, según Enrique Vidal, su hermano “era aún joven, una persona tranquila y bueno para trabajar”. Remarcó que Roberto no tenía ninguna mancha en su hoja de vida.

El mismo señaló conocer al imputado hace unos tres años, y no le daba confianza, ya que hace algunos años habría estado involucrado en otro hecho de sangre, también con resultado de muerte, del cual habría salido impune.

Por informaciones que tenían, señalaron que el cuerpo del difunto presentaba cuatro impacto de balas, de los cuales tres se alojaron en la espalda. La autopsia reveló como causa de muerte una anemia aguda.

Asimismo, se mostraron preocupados de que el imputado quede en libertad y salga a trabajar como si nada.

Los restos del malogrado trabajador del campo son velados en Eusebio Lillo Nº2815, casi en la esquina con Avenida Pedro Aguirre Cerda, y sus funerales se informarán oportunamente.