Necrológicas
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“Debe llamarnos la atención que se juzgue y condene el lucro en la educación, que es un bien público y social, y no se haga lo mismo con otros bienes públicos y sociales”

El sacerdote, además, reiteró que para la Iglesia Católica sólo caben en
la categoría de “matrimonio” la unión entre un hombre y una mujer.

Por La Prensa Austral Viernes 19 de Septiembre del 2014

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Una férrea defensa a la educación particular subvencionada realizó ayer el obispo de la diócesis de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres Florence, durante su homilia en el Te Deum Ecuménico celebrado en la Catedral con motivo de las Fiestas Patrias.
En la oportunidad, el prelado hizo un llamado a escuchar, anunciar y a servir y cuestionó, por ello, la forma en que el gobierno gestó la Reforma Educacional.
Bastres estuvo en total sintonía con las palabras emitidas también ayer por el Arzobispo de Santiago, el Cardenal Ricardo Ezzati.
En Punta Arenas, Bastres presidió el Te Deum Ecuménico, al cual asistieron las máximas autoridades regionales, provinciales, comunales y de las Fuerzas Armadas, al conmemorarse los 204 años de la Primera Junta Nacional de Gobierno.
El prelado destacó, primero, la importancia de escuchar para la estabilidad social, el progreso y el bien común, pues esa actitud da pie “a la humildad, respeto y acogida, camino natural para un diálogo fecundo y constructivo al servicio del país”.
En este sentido, criticó que, en el marco de la Reforma Educacional, no hayan existido pasos preliminares, “tales como la instalación de un gran diálogo y el debate democrático acerca de los valores que constituyen la identidad cultural que caracteriza el ‘alma nacional’, donde juntos podemos discernir las necesidades de nuestros niños y jóvenes, al mismo tiempo consensuar el tipo de educación de calidad que el país requiere respetando la naturaleza y los fines esenciales de la educación teniendo como centro al educando y sus esperanzas”.
Mención especial tuvo, en este sentido, la educación particular subvencionada, a juicio suyo, injustamente descalificada. “Ni la reforma ni el país avanzarán por la vía del descrédito fácil, del prejuicio. Creemos que la reforma a la educación es importante y necesaria, pero apelamos a que se lleve a cabo escuchando a los actores y valorando los aportes que se han realizado, evitando juicios injustos y alejados de la verdad y de la realidad”, dijo.
Más tarde, al término de la ceremonia religiosa, el prelado expresaría: “Modestamente, creemos que los colegios particulares subvencionados son los que más han ayudado a la integración social y los que más han venido en bien de las familias de clase media”.
“… Si la ceguera social es peligrosa, también lo es la miopía, que no ve bien o no ve todo. Por eso, es que debe llamarnos la atención que se juzgue y condene el lucro en la educación, que es un bien público y social, y no se haga lo mismo con otros bienes públicos y sociales…”, agregó, refiriéndose, por ejemplo, a la salud, donde fue tajante en señalar que “algunos han lucrado con el ahorro de todos”.
En la misma línea, se refirió a los subsidios habitacionales, que con el tiempo han sido utilizados por inescrupulosos como dobles adquisiciones, arriendos y ventas.
Iglesia, experta en humanidad
El obispo Bastres recordó que la Iglesia, como “experta en humanidad”, piensa que el centro y el sentido de todo progreso y de cualquier iniciativa política y social debe ser la persona humana y su calidad de vida.
“Por eso, nos importan la dignidad de las viviendas, el acceso a una educación y salud de calidad, las oportunidades de trabajo dignamente remunerados, el esparcimiento y el deporte. Deseamos que nuestra patria sea capaz de proveer más y mejores oportunidades para el desarrollo humano integral, pero esto debe ir de la mano de una creciente solidaridad…”.
Rechazo a
“matrimonio gay”
El obispo también se refirió al empobrecimiento de la valoración del matrimonio, tal y como fue concebido: la unión entre un hombre y una mujer, que da origen a la familia.
“La familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, y abierta al don de la vida, inviolable desde su concepción hasta la muerte natural, está en la base de la sociedad y es, incluso, anterior al Estado como institución”, sostuvo.
“Mientras que en todas las encuestas de opinión pública se valoriza altamente a la familia, como lugar que permite alcanzar la plena felicidad, algunos proyectos de ley que se discuten hoy día en el Parlamento, no van en la dirección de favorecer y fortalecer esta comunidad de vida y de amor, como lo es la familia. Más bien se tiende a debilitarla, por ejemplo, homologando otras relaciones afectivas al matrimonio. En este aspecto, pesa sobre el futuro de Chile una inmensa hipoteca social, cuyos costos difícilmente imaginamos”, declaró.
Posteriormente, la máxima autoridad de la Iglesia Católica en Magallanes reiteró que la unión de personas del mismo sexo no debía ser elevada a la categoría de matrimonio, ni que tampoco era lógico que las minorías dicten los criterios para las mayorías.
Finalmente, el religioso concluyó su homilía manifestando el deseo de la Iglesia de servir a Chile, promoviendo el valor de la sencillez y la austeridad. “Sabemos que la sobriedad da libertad, permite tener bien puesto el corazón y centrar las motivaciones de la vida en lo realmente importante”, sentenció.