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Desalojo de mujer de 79 años desata indignación de vecinos

La casa estaba a nombre de su marido, quien hoy tiene a otra pareja y optó hace un tiempo por vender la propiedad.

Por La Prensa Austral Miércoles 23 de Enero del 2013

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Un conmovedor caso humano quedó al descubierto ayer a las 9,30 horas, cuando en la población Santos Mardones, y en medio de una gran inquietud por parte de sus vecinos, con presencia de Carabineros se procedió a desalojar de la vivienda que ocupaba a una mujer de 79 años de edad, en virtud de una orden emanada del Tercer Juzgado de Letras de Punta Arenas.

La afectada es Inés Cárdenas López, una de las primeras vecinas que llegó a vivir a dicha población, allá por 1985 a su casa de calle Pedro de Valdivia Nº01352, inmueble donde residía con una hija. En estos días también la acompañaban una nuera y nietos.

Ella explicó que la casa estaba a nombre de su marido, quien hoy tiene a otra pareja y optó hace un tiempo por vender la propiedad, según ella, a insistencia de la otra mujer.

Sin embargo, aquí no se consideró que Inés Cárdenas además sufre de problemas en sus piernas que prácticamente le impiden caminar o valerse por sí misma y que sólo se mantiene con una pensión mínima de gracia.

Con impotencia, ella expresó que “no esperaba esto después de vieja”. Su angustia daría pie a un desesperado llanto, mientras vecinos y conocidos se acercaban a consolarla y darle una voz de aliento. Entre ellos, una dirigenta vecinal, quien le indicó que le facilitaría la sede para que pueda dormir con su familia, sólo con la limitante que el albergue no cuenta con agua, ni electricidad.

En el lugar, el receptor judicial explicaría que el propietario vendió la casa de común acuerdo con su ex esposa por la suma de 13 millones de pesos, monto que se repartió entre ambos.

De acuerdo a esta versión, la nulidad matrimonial se habría fijado por la mitad de dicho valor, dinero que después de mucho tiempo ella habría ido a retirar con su nuera. Sin embargo, la desalojada mujer desconoce el acuerdo y no está segura de haber firmado, ya que afirma que no sabe leer.

De brazos cruzados
Al continuar ella residiendo allí, quien compró la vivienda presentó una demanda, en virtud de la cual se decretó el desalojo de la mujer.

Este trámite legal se desentiende del traslado de las pertenencias del desalojado, por lo que ayer cundió la indignación entre los testigos del hecho, al quedar éstos tirados en la calle, sin ninguna consideración ni resguardo. Con ayuda de los vecinos, los enseres serían trasladados más tarde a la sede comunitaria del sector. Luego se haría presente personal del municipio para estudiar la situación de la mujer.

Este sensible caso sería visto minutos más tarde por el abogado Juan José Arcos, a quien le extrañó que una parte de la demanda no estuviera subida al sistema para tener una claridad jurídica del caso. Expresó que la causa data de 2004, y que todo indica que aquí hubo alguna promesa de compraventa y una causa particional que en algún minuto se remató y quedó pendiente de otorgarse la escritura. Años después, en 2010, se hizo un juicio a cargo de los abogados Patricio Villegas e Iván Toledo, y en virtud de esta demanda se acordó otorgar escritura a favor de María Brunilda Paillacar Arizmendi, quien quedó como dueña y fue la que pidió el desalojo.

Al respecto, Arcos indicó que situaciones como ésta podrían evitarse a través de una iniciativa legal para crear un fondo de garantía para la vivienda familiar, a fin de evitar que las familias pierdan su hogar cuando enfrenten una situación de aflicción económica. Esta iniciativa sería liderada por el diputado José Antonio Kast, luego que en 1998 se estableciera una modificación legal al Código de Procedimiento Civil, pero ha tenido poca o nula aplicación por lo exiguo del monto que protege.