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Doctor Berger salvó la vida a su grupo familiar tras quemarse su propiedad mientras dormían

Chalet de 400 metros cuadrados ardió fuera de control por largos minutos antes de que pudieran llegar los bomberos con agua.

Por La Prensa Austral Lunes 11 de Julio del 2011
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Bastaron sólo 10 minutos para que el conocido médico cirujano Francisco Berger se percatara que ya no había nada que hacer para que un descontrolado incendio se ensañara con el bien material más preciado de su grupo familiar: su chalet emplazado en el kilómetro 11,5 Norte, sector Río Seco.

La alarma bomberil se activó a las 4,34 de la madrugada del domingo y movilizó a voluntarios y medios de las ocho compañías de Bomberos con que cuenta Punta Arenas. Se trataba del mayor siniestro ocurrido en el sector y que de no ser por la oportuna reacción del afectado, podría haber cobrado consecuencias fatales, ya que su grupo familiar en ese momento dormía. De hecho, no les fue posible salvar ningún efecto personal, quedando sólo con lo puesto.

Durante más de una hora este chalet de 400 metros cuadrados ardió por sus cuatro costados semejando una gigantesca hoguera, la cual incluso podía ser vista desde Chabunco. La intensidad del fuego fue tal, que el vinyl siding de las dos casas aledañas se chamuscó por la irradiación del calor, pese a estar separadas por varios metros.

Como era de esperarse, la nula disponibilidad de agua en el sector, sumado al difícil acceso hasta la propiedad, dificultaron todo intento por salvarla.

El propietario señaló a este medio que a las 4 de la madrugada lo despertó un ruido, por lo cual bajó desde su dormitorio a ver, “pensando que eran ladrones, y era un incendio. Desperté a mi familia (compuesta por su esposa, Silvana Molkembuhr, y la hija de ambos, Miranda, de 8 años), salimos de la casa, y a los 10 minutos ya no tenía casa. Fue muy rápido”.
Sin agua
Pese a la rápida propagación de las llamas, Berger se vio obligado a entrar de nuevo a la vivienda a buscar la llave del portón eléctrico del ingreso, pues no había luz y era preciso abandonar el perímetro de su hogar, y de paso permitirle a los bomberos el ingreso a la propiedad.

A la llegada de los voluntarios no había grifos con presión de agua, salvo uno, pero recién se llegaría con agua más de una hora después. “En la ruta norte había un grifo, pero si lo abrían en Río Seco se quedaban sin agua”, expresó el afectado, quien lamentó por otro lado que en el camino nuevo de Río Seco no se habilitara un grifo para todas las familias que están hacia abajo, y hay un sinnúmero de casas a la orilla de mar, por lo que si pasa lo mismo “no hay ninguna posibilidad, de que los bomberos puedan actuar”.

Los peritajes bomberiles arrojaban ayer que el fuego podría haberse originado en el sector de la caldera del inmueble. La última unidad de Bomberos se retiró del lugar a las 13,22 horas.

Pérdida total

Esta casa de dos niveles y un piso inferior, era el orgullo del especialista médico, por lo que no tenía valor y resumía años de trabajo y sacrificios. De hecho, confesó que “fui el primero que construyó casa en este sector”.

Sus pérdidas fueron totales incluso recuerdos familiares, como los muebles de su bisabuelo que él trajo de Santiago, fotos y todos los archivos de sus pacientes: “uno respalda, pero no piensa que esto se va a quemar en la casa”.

El médico y su familia debieron ser albergados en casa de un vecino, su colega Ignacio Iñíguez. Ayer a las 11 horas, mientras Bomberos apagaba los últimas brasas, Berger recordó a este medio que para levantar su hogar fueron cuatro años de construcción y 15 años de esfuerzo: “esta casa la hicimos con mi señora a pulso, a mano, y llevábamos ocho años viviendo acá. Pero estamos bien, eso es lo bueno”.

Si bien hay un seguro contratado, éste sólo cubre parte de la casa, “pero la plata y lo que se gastó acá no se va a recuperar, es imposible hacerlo de nuevo. De ahí reconstruiremos parte de esto, pero no lo que había”·

Aunque la tasación bancaria del inmueble era de 140 millones de pesos, señaló que unos extranjeros hace un par de años le habían ofrecido 500 millones de pesos. Hoy, con su familia no saben si volverán a reconstruir en este sector.

“Ahora hay que buscar ropa, porque realmente no tenemos nada, estamos con lo puesto y lo que se ve”, comentó, junto con agradecer a los bomberos, “que han trabajado muchísimo”, al igual que al municipio, que aportó su camión aljibe.
La extenuante faena bomberil dejó, además, un saldo de dos voluntarios con lesiones de carácter leve.