Necrológicas

El drama de vivir sin agua y gas

Pobladores de siete viviendas aspiran a poder regularizar sus dominios para optar a urbanización y servicios básicos.

Por La Prensa Austral Martes 10 de Mayo del 2011
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Son muy pocas las personas que habrán oído alguna vez de la existencia de un pequeño enclave poblacional denominado La Puntilla, situado al costado poniente de la Ruta 9 Norte, kilómetro 13, frente a la Escuela de Río Seco y, por ende, insertos dentro del sector que la comprende. Sin embargo, generalmente se les confunde con el Loteo Varillas al ubicarse al inicio de aquel camino rural.

La principal aspiración de quienes habitan las siete viviendas de La Puntilla -desde la ruta hasta pasaje Goleta Ancud- es su urgente regularización de terrenos, ya que los vecinos más antiguos ya llevan más de 10 años instalados allí y no tienen títulos de dominio, y menos agua potable, ni gas.

La luz eléctrica es el único adelanto del que se precian, aunque todas estas familias ocupan un mismo medidor. Sin embargo, este factor denota la cercanía en que se encuentran con la urbanización, a diferencia del sector Los Pitufos, también irregular, que se remonta a unos 20 años, pero está más aislado.

Liliana Levineri, con 14 años en La Puntilla, señala que cuando se hizo el alcantarillado en el sector, lo dejaron a 100 metros de donde se ubican. En tanto, 22 metros los separan de los postes de luz.

Bernardita Muñoz, quien tiene 5 meses de embarazo, llegó por asuntos de trabajo al sector hace 10 años, luego de pasar por varios arriendos en los alrededores. Al igual que otros hogares del sector, el suyo luce un rudimentario sistema con embudo para captar agua de lluvia. El grueso de aquel suministro se los provee un camión aljibe del municipio cada 15 días, que almacenan en bidones plásticos. Usualmente dicho aprovisionamiento no les alcanza.

El agua siempre la deben hervir por precaución, ya que tiene un hijo de 10 años.

Lo mismo hacen todos en el vecindario, que agrupa a nueve menores y otros dos por nacer. Ello no ha evitado que de tanto en tanto se enfermen del estómago o sufran cólicos, como la propia Bernardita, que últimamente ha debido ir más seguido a la Posta.

A falta de gas se calefaccionan con leña, lo cual no deja de ser peligroso.

Compromiso

Las restantes dos casas del sector se ubican más cerca de la carretera y aledañas a un conjunto habitacional construido allí por el Serviu. En invierno, el camino público de acceso allí se escarcha completo y no se puede ni caminar.

Una de las jefas de hogar es Alicia Vidal, a quien se le quemó su casa en calle Eusebio Pizarro y fue autorizada para instalarse allí por la ex alcaldesa Nelda Panicucci, hace 14 años. Rosa Peralta, su hija (a la vez madre de dos niños), enfatiza que como familia numerosa lo que más les interesa es tener su título de dominio. Ello les permitiría optar a beneficios municipales o a proyectos de arreglo de vivienda.

Liliana Levineri fue secretaria de la población nueva entregada en Río Seco, pero cambió su cupo para quedarse a vivir en La Puntilla, donde ya estaba instalada hace tiempo. Esto último denota la voluntad de sus residentes por permanecer allí en forma indefinida, al tener todos sus casas armadas.

En ello también pesa el compromiso del alcalde anterior quien quedó en entregarles sus títulos de dominio, lo cual debieron replantear a la actual autoridad edilicia hace algunos días. Esta semana esperan abordar ante el Concejo el tema de la regularización de los sitios, y no tener el permanente temor de que el municipio les quite o venda los terrenos que hoy habitan.