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El drama del carpintero de 67 años que cayó de cabeza desde tres metros

Accidente laboral ocurrió a mediados de julio pasado mientras se desempeñaba en las obras de construcción
de la sede vecinal de la villa Aves Australes.

Por La Prensa Austral Sábado 3 de Noviembre del 2012

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A más de tres meses de enfrentar un grave accidente laboral tras caer de cabeza desde una altura de tres metros mientras se desempeñaba en una obra en construcción, el carpintero de 67 años Raúl Pérez Pérez y su familia se encuentran angustiados por no tener apoyo del empleador ni tampoco una respuesta favorable por la licencia médica, respecto de cuyo pago existe una controversia entre la Mutual de Seguridad y la Comisión Médica, Preventiva e Invalidez (Compin).

Con desorientación y dificultades para expresarse se encuentra Raúl Pérez luego del violento golpe sufrido en la parte izquierda de la cabeza. En su representación hablaron su pareja Ximena Miranda (58) y su hijo Gonzalo Pérez (20), quienes expresaron a La Prensa Austral su frustración por las distintas complicaciones de salud que ha presentado el jefe de hogar en el último tiempo y los problemas económicos en que se encuentran.

“Ya son más de tres meses desde el accidente y sólo recibimos el sueldo de agosto. Tenemos todas las cuentas sin pagar y soy sola con mi hijo no tenemos quien nos pueda ayudar”, señaló Ximena, quien explicó que junto a Gonzalo deben turnarse para cuidar al esposo y padre. Esta situación llevó a que el joven de 20 años perdiera su empleo, complicando aún más el panorama económico.

Luego de haber permanecido cerca de un mes en la Unidad de Pacientes Críticos (Upc) del Hospital Clínico y tras obtener su alta médica, el trabajador debió requerir nuevamente atención de urgencia en el Hospital de las Fuerzas Armadas, por una descompensación que le causó una caída y golpe en la cabeza. En dicho centro asistencial fue estabilizado y se le diagnosticó una arritmia por lo que debió ser intervenido nuevamente para instalarle un marcapasos.

“No podemos dejarlo solo y así mi hijo no puede salir a buscar un trabajo estable. No sé que haría sin su ayuda porque a sus 20 años lo ha dado todo por su papá y por mí”, relató entre lágrimas la funcionaria de la empresa Buses Fernández, en donde asegura haber recibido gran apoyo y comprensión de su empleador y compañeros, por lo que le llama especialmente la atención que “ninguno de los amigos y compañeros de Raúl se han aparecido”.

Nueva intervención

A estas preocupaciones se suma la necesidad de que el carpintero deberá ser intervenido quirúrgicamente en los próximos meses para recomponer la parte de cráneo que le fue retirada para liberar la presión intercraneal producto del accidente, por lo que tendrán que redoblar las atenciones hacia el paciente, temiendo que los problemas económicos se agudicen.

En torno a la licencia médica, su pareja enfatizó su frustración ya que entre la mutual que se hizo cargo del accidente laboral y la Compin “se han tirado la pelota todos estos meses y nadie se hace responsable de nada. Se pasan diciéndonos que está en trámite o que a ellos no les corresponde y ya no sabemos qué hacer”, por lo que hacen un llamado público al empleador del accidentado, Manuel Villarroel, para que pueda ayudarles a solucionar la situación ya que “desde el accidente se comprometió a apoyarnos pero no ha aparecido desde que trajo el primer sueldo”.

Por su parte Gonzalo lamentó que esta situación finalmente le haya costado su empleo y no haya podido ayudar económicamente a su madre, expresando su impotencia ya que “confiamos desde el inicio que el patrón se responsabilizaría y por lo mismo no presentamos cargos, pero parece que fue un error porque no nos ha apoyado. Cada vez que lo llamamos no está o no contesta”, agregando que no esperan nada regalado, solamente que se actúe con justicia por el accidente que puso en peligro la vida de su padre.

La Prensa Austral intentó comunicarse infructuosamente con el encargado de la Constructora Manuel Villarroel para conocer su versión de los hechos expuestos por la familia, sin conseguirlo.