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Emotiva despedida brindaron a contratista asesinado

“Las vivencias que tenga cada uno con mi papá quedan en el corazón y hay que atesorarlas
como tal”, planteó el hijo de Carlos Oyarzo Maldonado, la víctima.

Por La Prensa Austral Viernes 21 de Octubre del 2011

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Un gran número de personas acompañaron ayer los funerales de Carlos Patricio Oyarzo Maldonado, 53 años, contratista de obras menores que fue brutalmente asesinado a golpes el martes de madrugada.

Los restos del malogrado contratista y ex deportista salieron a las 14,30 horas desde su domicilio del barrio 18 de Septiembre en cortejo hasta el Santuario María Auxiliadora. Allí, a las 15,40 horas, tuvo lugar un responso a cargo del sacerdote Mauricio Jacques. Este señaló que, pese a que resulta difícil entender momentos cuando pasan estas cosas, el dolor no debe empañar el sentido de la resurrección.

Además de familiares y amigos, asistieron a la eucaristía numerosas personas vinculadas a las distintas etapas en la vida de Carlos Oyarzo, como ex compañeros de la Escuela Arturo Prat y del Liceo Industrial Armando Quezada Acharán. El occiso además fue un destacado pesista, quien representó a la región y el país en diversos certámenes.
El momento más emotivo del responso vino al final, cuando a los sones del tema “Qué profunda emoción”, de Charles Aznavour, los tres hijos de Oyarzo -Carlos, Pablo y Sebastián-rociaron agua bendita sobre los restos mortales de su padre como signo del bautismo, sacramento que nos abre la entrada al Reino de los Cielos. El padre Mauricio luego perfumó con incienso el féretro, como símbolo de la gracia de Dios y el Espíritu Santo.

Despedida
El cortejo luego enfiló rumbo hasta el Cementerio Municipal Sara Braun, donde el cuerpo de Oyarzo sería cremado. Allí, antes de ingresar el féretro, el hijo mayor del occiso entregó unas palabras a los asistentes.

A nombre de su madre, sus hermanos y toda la familia, agradeció “por acompañarnos en este momento tan especial y simplemente por tener la oportunidad de mirarnos cada uno a los ojos y decirles a todos que los quiero, y que en este caso los queremos a todos. Mi papá sé que está en el mejor momento y gracias, gracias son mis palabras más sinceras”. Agradeció el esfuerzo de cada persona por estar ahí acompañándolos, y “las vivencias que tenga cada uno con mi papá quedan en el corazón y hay que atesorarlas como tal”.

El joven instó a los presentes a que “abracen a quienes más quieran y vivan los momentos, porque ahora uno se da cuenta que son únicos y que nunca más se van a repetir, así que nada más que muchas gracias y salud para todos”.
Con cerrados aplausos fue sellado este especial momento.