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“Estamos viviendo un doble dolor”

Profunda molestia causaron en los usuarios del camposanto las declaraciones del gerente
de la inmobiliaria, las que calificaron de indolentes e, incluso, difamatorias

Por La Prensa Austral Jueves 31 de Marzo del 2011
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Con incontenible molestia y dolor reaccionaron ayer los usuarios de Inmobiliaria Cruz de Froward, ante las declaraciones que hiciera el gerente de la empresa, John Dick, a través de los medios, quien acusó una “manipulación de sentimientos” e, inclusive, una utilización política e instigación a presiones indebidas, en torno al caso de las tumbas inundadas.

Frente a ello, un grupo de personas que tienen familiares sepultados en el cementerio parque Cruz de Froward se reunió ayer en las oficinas del senador Carlos Bianchi para expresar su profundo rechazo a la posición asumida por la empresa.
Sandra Muñoz, madre del pequeño Claudio Monge, cuya exhumación dio inicio a la actual protesta ciudadana de usuarios por la inundación de los sepulcros, formuló un llamado a todos los afectados a mantenerse atentos y más unidos que nunca. Reconoció una acción de la empresa que sólo busca dividirlos y así eludir su evidente responsabilidad, llevando todo sólo a un ámbito económico.

Indicó que como familia esperaban una reacción más humana de Cruz de Froward, con un mea culpa ante las nuevas exhumaciones efectuadas, “y que han confirmado las pésimas condiciones en que se encuentran las sepulturas y que ha llevado a la autoridad sanitaria a adoptar el cierre de dos sectores del cementerio”. Lamentó que la empresa sólo busque distraer la atención mediante acusaciones, injurias y calumnias, que sólo agravan y ratifican su indolencia ante los hechos.

Ante el destemplado ataque al senador Bianchi, agradecen las acciones y compromiso que éste ha tenido con su calidad humana para acompañarlos en la búsqueda de la justicia, en su rol de parlamentario mediante gestiones concretas.
Además cuestionó como algo totalmente falso que John Dick diga que se invitó a sus clientes a una reunión con engaños diciendo que representaban a su empresa, y que ofrecieran sumas de dinero si adherían a una demanda colectiva. “Esto es un dolor para todos, aquí no se está utilizando a nadie”, dijo.

Doble dolor

Los afectados con casos de tumbas inundadas instaron al gerente de la inmobiliaria a dar la cara y a pedir disculpas por todo el sufrimiento ocasionado. Todos manifestaron estar viviendo un doble dolor, aunque si tuvieran que exhumar los restos de sus seres queridos estarían dispuestos a pasar por el dolor, con tal de terminar con esto y que se castigue a los culpables.

Olga Pérez Torres, quien tiene 11 años sepultado a su marido en Los Abetos, sector anegado del camposanto, lamentó que jugaran con sus sentimientos, “porque saben que hace años hay agua abajo en el cementerio y nunca lo dijeron, porque seguían vendiendo los terrenos. Ahora salieron las cosas a flote y tenemos que luchar por nuestros seres queridos, porque esto es un sacrilegio”.

Adolfina Mique, quien tiene a su esposo sepultado hace casi seis años, señaló que se acercó para consultar por qué siempre quedaba un lomo de tierra sin bajar en la tumba. “Me dieron una explicación técnica y yo la creí, pero ahora estoy en la duda porque justo estoy en Las Lengas. Igual si más adelante podemos exhumar ahí, yo estoy dispuesta a pasar por ese dolor nuevamente”, indicó.

Fidelia Torres, cuyo marido está enterrado en Los Coigües hace casi tres años, expresó que al saber todo esto el dolor ha sido más intenso. Ella empezó a adquirir su terreno en 2005 y recién ahora tiene el título de dominio, pero “si pudiera exhumarlo lo sacaría al saber todo lo que está pasando. De lo único que se preocupan es de cobrar, cuando uno se atrasa”.

Jacqueline Garrido tiene los restos de su padre en Los Coigües desde 1999 y a su madre la sepultó el 6 de febrero de 2011. Al ir el lunes a pedir explicaciones de lo que sucede, una ejecutiva del parque le preguntó si sabía “lo que había pasado ahí con el niño Monge y yo quedé helada y le pregunté si le quería echar la culpa”.

Tras ir a retirar su título de dominio hace dos días se mostró contrariada al recibir un papel en el que dice: “Aprovechamos de reiterar los agradecimientos por la confianza depositada en la empresa y quedamos gratamente a sus órdenes”. Criticó que nadie le dé una explicación de nada. “Lo único que te dicen es que no puedes sepultar ahí, ni puedes hacer exhumación, porque están esperando a la seremi. O sea, se pasan la pelota unos con otros y mi papá y mi mamá están nadando en agua como el resto de todas las personas que están acá”.