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Feriantes ilegales se “toman” plaza de máquinas de ejercicio

Con el permiso municipal que cancelarán hoy los miembros de la agrupación “Espíritu Magallánico”,
podrán pedir a Carabineros el desalojo de los “ocupantes”.

Por La Prensa Austral Lunes 6 de Junio del 2011
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Sigue aumentando el descontento de los feriantes de la tradicional “feria de las pulgas” que se emplaza en Avenida Salvador Allende con Martínez de Aldunate. Sumado al problema de desprotección y los reclamos por la infraestructura, el cambio de “casa” al bandejón siguiente los tiene conviviendo con “vecinos” no gratos.

Se trata de vendedores ambulantes que no pertenecen a la agrupación “Espíritu Magallánico” y que, pese a que el municipio de Punta Arenas habilitó un parque de máquinas para hacer ejercicios en el sector que quedó desocupado, sitúan su mercadería bordeando estos implementos frente al BancoEstado del barrio 18 de Septiembre.

“Es una competencia injusta”, reclamó Magaly Monsalves, quien lleva cuatro años en la feria, agregando que “venden ropa más barata, algunas prendas a cien pesos, y ninguno tiene permiso municipal”.

Los locatarios del domo quieren terminar con esta situación y en reiteradas ocasiones han llamado a Carabineros, pero, tal como cuentan, no pueden desalojarlos hasta que ellos mismos paguen el permiso municipal. “Mañana (hoy) tenemos que cancelarlo y se supone que después de ese trámite podemos llamar a los inspectores municipales o Carabineros para que los retiren del lugar”, señaló una de las más antiguas de la agrupación, Viviana González.

“Que se vayan
a otro lugar”
Los feriantes contaron que han intentado convencer a estos “ilegales” para que se unan a la agrupación, pero que ellos no han accedido. “Es injusto porque ellos no pagan nada y venden igual”, dijo Viviana, añadiendo que “nadie les quiere negar el trabajo, pero que se vayan a otro lugar”.

En cuanto a su relación con ellos, expresaron que se ha hecho complicado dialogar porque algunos “se vienen encima” y otros simplemente hacen oídos sordos.

Prueba de ello, es que La Prensa Austral intentó hablar con uno de los feriantes ilegales que tiene más puestos y negó ser el propietario de la ropa expuesta en el suelo. Luego de ello, se arrancó de la cámara y encaró al reportero gráfico de nuestro diario al darse cuenta que había sido fotografiado.

No obstante, una señora que estaba allí amablemente contó que estaba vendiendo ropa para ayudar a una amiga que está embarazada y que, por ello, su presencia en el lugar era sólo circunstancial para juntar algo de dinero. “Si me dicen que tenemos que irnos, me voy”, expresó, señalando que no tiene dinero para pagar permiso municipal.