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Feroz ataque de Pitbull a repartidor de boletas

Por La Prensa Austral Viernes 13 de abril del 2012

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Honda conmoción generó entre los vecinos de población Aves Australes el sorpresivo ataque de un perro Pitbull a un repartidor de boletas del gas, el cual se produjo cerca de las 12,30 horas de ayer en el pasaje Los Ñandúes frente al Nº20.

La víctima, identificada como Juan Trina Pailapán, 36 años, se disponía a pasar al mencionado domicilio cuando el animal apresó su brazo izquierdo con sus colmillos, para luego abalanzarse sobre él saltando la reja del antejardín.

Sus gritos fueron escuchados por el vecino de la vivienda pareada, el cual intentó infructuosamente que el can soltara a su presa hasta que recurrió a un paraguas, con el cual lo golpeó en el hocico hasta hacerlo sangrar. Otros vecinos debieron intervenir con un fierro y con un extintor de un vehículo, haciendo huir al animal por un pasaje aledaño.

El malherido repartidor fue albergado por un vecino, quien le prestó los primeros auxilios para luego ser llevado al Hospital Clínico en un taxi colectivo, el cual en el camino trasbordaría al paciente hacia una ambulancia del Samu que se constituyó en el sector, al igual que Carabineros. Además llegó una jefa de Gasco para verificar lo ocurrido.

En tanto, el herido Pitbull se refugió en el antejardín del pasaje Los Chincoles Nº01906, hasta donde llegarían sus dueños para tranquilizarlo y llevarlo de vuelta a su casa.

De acuerdo a lo referido por pobladores, en aquel domicilio ya había sido mordido un cartero hace algún tiempo. Inclusive hace un par de años vecinos denunciaron que los dos Pitbull que mantienen allí -madre e hijo- habrían matado a otro perro en aquel terreno, el cual vivía con ellos. Para algunos, incluso el letrero del domicilio que dice “Siempre estoy alerta” es una burla, y sienten temor.

Diagnóstico

El jefe del servicio de Urgencias del Hospital Clínico, José Ignacio Iñíguez, confirmó que el paciente presentaba una gran cantidad de lesiones leves, aunque dolorosas, a lo cual se sumaba la lesión grave de la pérdida de un diente. A ello se sumaron múltiples mordeduras, contusiones y erosiones, en su mayoría faciales, y en extremidades.

Trina recibió vacunación antirrábica, pese a tener el perro certificado de vacunación, y sería dado de alta cerca de las 14 horas, debiendo guardar reposo en su domicilio con administración de antibióticos y analgésicos.

En caso de ataques o mordeduras de perros desconocidos, Iñíguez instó siempre a consultar en un Servicio de Urgencia aunque sea una lesión leve, al deberse en este caso aplicar una vacunación antirrábica a la brevedad.

Cuando el animal es conocido y los ataques se producen en casa, bastará adoptar medidas locales de limpieza con agua de la llave y jabón, para prevenir infecciones. Si son lesiones importantes en las zonas de la cabeza o cuello, se debe asistir a un centro médico para aplicar vacunación antirrábica.

Pasadas las 21 horas de anoche, el trabajador debió acudir por segunda vez a la Posta al volver a tener sangramiento producto de las heridas.

Vecindario

Entre los testigos del hecho, Marcelo Aguila señaló que estaba en su casa cambiando a su hijo cuando oyó gritos de auxilio en la calle y al salir vio a un hombre ensangrentado y pensó que andaba ebrio. Al acercarse vio al animal aferrado al brazo del repartidor en medio de un abundante charco de sangre y cartas desparramadas.
El salió con un fierro para intentar hacer que el perro lo soltara uniéndosele un colectivero con un extintor. Tras esta experiencia, “lo que queda es reunir firmas para que saquen a esos perros”.

David Vivanco, quien vive hace más de 15 años en la casa de al lado, fue el primero en salir a ayudar a la víctima, empleando un paraguas, con el cual lo golpeó en el hocico (como lo había oído en la televisión) y en los ojos, a lo que el can reaccionó en forma retardada. La situación no era fácil, aparte que él está recién operado del corazón.
“No sé comó sobrevivió”, refirió, en tanto él llevó a su casa al herido, le dio agua y trató de curarlo, cubriendo el brazo con una polera para que deje de sangrar.

Recordó que debió colocar una reja por la parte trasera, porque hace meses el Pitbull agresor saltó su cerca y mató al gato de su suegra.

Propietaria

Afligida se veía ayer a Angela Muñoz, propietaria del perro Spike, quien señaló que “gracias a Dios no agarró a un niño”. Refirió que con su hijo han hecho todo lo que ha estado a su alcance para mantener a sus perros bajo medidas de seguridad, incluso enmallando su sitio. Además le habilitan un espacio en la parte trasera.

Lamentó que tampoco estuvieran al momento de ocurrido el hecho. Ella no entiende lo que pasó “e igual a mí me duele porque es una persona y también (Spike) es la mascota, y qué puede hacer, qué puedo decirle, pedirle disculpas al caballero”. Señaló que se asustó al oír que el herido tenía lesiones en su cuello y cara, “porque estos perros tienen fuerza y traccionan”, y fue a verlo al hospital, pero ya había sido dado de alta. Angela lamenta lo ocurrido, y da gracias a Dios porque no pasó a mayores. Inclusive quisiera ubicarlo para hablar con él, aunque sabe que el caso llegará a Tribunales.

Aunque había pensado en eliminar al perro, indicó que los veterinarios son reacios en quitarle la vida al animal, porque no tiene rabia y no es de la calle, por lo que esperará lo que determine el juez. Ante el estado en que quedó el can debieron aplicarle antibióticos y anti inflamatorios.