Necrológicas
  • Hugo Hernán Maureira Menghini
  • María Victoria Zúñiga Cid

Ganador del concurso Teraike se inspiró en foto tomada por su padre hace 60 años

– Alejandro Peralta Barroilhet es hijo de un oficial de la Armada que se desempeñó
en Magallanes y cumplió con prolongadas estadías en el continente antártico.

Por La Prensa Austral Viernes 15 de Abril del 2011

Compartir esta noticia
81
Visitas


Marisol Retamal G.
mretamal@laprensaaustral.cl

Fue a través de internet que Alejandro Peralta Barroilhet se enteró de la existencia del Concurso Internacional de Pintura Teraike “Pintando la Patagonia”.

A pesar de que nunca había estado en Magallanes, el artista plástico tiene gran cercanía con la zona. Esto porque su padre, el oficial de la Armada Roberto Peralta Bell, vivió por años en la región y gracias a su trabajo recorrió lugares tan apartados como el continente antártico.

Las mismas fotos que su progenitor tomó durante sus numerosas travesías por los mares australes le sirvieron para inspirarse y dar forma a “Hielos del sur”, trabajo que finalmente obtuvo el primer lugar de la tercera versión del concurso pictórico.

Para Peralta la obtención de este reconocimiento se convierte en un aliciente al trabajo que realiza.
Aunque ha obtenido varios premios (entre los que destaca un cuarto lugar en la Bienal de Florencia 2009), nunca había logrado el primer premio.

“Me sentía muy bien y muy conforme con otros reconocimientos, pero este primer lugar me llega maravillosamente porque es una confirmación de que aquí en Chile también se puede. Yo había estado muy enfocado en hacer cosas afuera porque sentía que aquí no tenía opción y no pasaba nada. Pero fue una sorpresa grata con encontrarme con esto y sobre todo que esté pasando acá y no en Santiago”, plantea.

Relación con Magallanes
Alejandro Peralta siente que el haber ganado el concurso pictórico tiene más sentido cuando lo relaciona con la historia de su padre marino.

“Mi papá trabajó mucho en la Antártica. Pasaba temporadas enteras allá. Fue piloto de la Armada y capitán de un patrullero con el que recorrieron todas las islas. El hizo cartografía de miles de islas. A él le gustaba mucho esta zona. Después de muerto mi padre encontré cajas llenas de fotos de él y ya no estaba para contarme la historia. Para mí era una especie de caja de Pandora también, porque era un cuento muy místico ver cosas que pasaron y que ya no está el viejo para contarte. En ese espíritu empecé a buscar algo para el concurso”, comenta.

Eligió una imagen en particular, que probablemente fue tomada hace 60 años. Intervino esa imagen y le agregó color. “La elegí porque la composición se prestaba para un cuadro. Le hice varios arreglos y siento que quedó fuerte y potente como imagen, con iconografías, pirámides y energías. Además tiene elementos naturales, tecnológicos y humanos, porque lo mío es una combinación de esas cosas y eso fue lo que precisamente me permitió estar en este concurso”, agrega.

Al participar en el torneo pictórico, sintió que éste otorgaba la oportunidad de presentar obras que no fueran simplemente copias de paisajes naturales. Entonces se arriesgó por buscar una imagen específica a la cual pudiera agregarle otros elementos que le dieran más potencia en el sentido pictórico.

Proyecciones en Italia
En la actualidad Alejandro Peralta está realizando las gestiones para retornar a Florencia, Italia, para continuar estudios de formación artística.

Quiere aprovechar su estadía allá para centrar su formación en las técnicas del Renacimiento. “Yo sé que eso no está de moda ahora, sé que estoy yendo en contra de la corriente en el sentido de donde va el cuento. Pero tiene que hacer lo que tiene hacer y a los valientes los acompaña la suerte, así que hay que ir no más”, señala.
Tiene además la intención de dar forma a una serie de cuadros que se convertirían en la continuación del que ganó en concurso Teraike.

Mientras eso ocurre está entusiasmado con la posibilidad de viajar a la Antártica, invitación que gestionó la organización del concurso Teraike para todos los ganadores de la competencia de este año.

“Es que ir a la Antártica es una oportunidad única. Además que está toda la historia con mi papá. El instaló el busto a Arturo Prat en la base naval antártica. Por ejemplo, tengo fotos de mi viejo instalando el busto y después en invierno formados ahí mismo con su postura militar. Son miles de historias a las que quiero llegar”, opina.