Necrológicas
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Hallan plantas carnívoras en la Reserva Alacalufes

Cuando se habla de plantas carnívoras surge de inmediato la imagen de plantas enormes y árboles que devoraban humanos, que se instalaron en el inconsciente colectivo gracias a terroríficas películas, novelas y comics.
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Por La Prensa Austral Domingo 17 de Julio del 2011

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Cuando se habla de plantas carnívoras surge de inmediato la imagen de plantas enormes y árboles que devoraban humanos, que se instalaron en el inconsciente colectivo gracias a terroríficas películas, novelas y comics.
Sin embargo, existen, aunque no en dichas dimensiones, ni con esa maldad casi humana.

En las salidas de reconocimiento que se encuentra realizando el personal de Conaf a la Reserva Alacalufes para dimensionar sus recursos naturales y culturales, se han encontrado dos especies de plantas carnívoras, antes no identificadas en esta área.

En cada salida a terreno, el personal de Conaf, al mando del administrador del recinto, Jovito González, se cuenta con destacados profesionales en distintas disciplinas como botánica, geología, entomología, entre otros.

En las primeras excursiones (hace casi dos años) se encontraron estas especies de plantas, aunque su reconocimiento como tal ha llevado más tiempo. Hoy ya se encuentra en los informes elaborados a partir de estos descubrimientos.
Jovito González indica que “se encuentran en zonas de turbas, donde existe mucha humedad”.

Reserva Alacalufes

Las plantas carnívoras identificadas al interior de la Reserva Nacional Alacalufes son: Drosera uniflora y Pinguicula antarctica.

Se trata de herbáceas perennes (activas durante todo el año) y autóctonas de pocos centímetros de diámetro, con hojas pegajosas sobre las cuales se encuentran a menudo pegados pequeños insectos.

A primera vista, las hojas parecen perfectamente normales, pero más de cerca se puede apreciar que están cubiertas por miles de pelos pequeños los cuales segregan gotitas de una substancia pegajosa. Cuando una presa queda atrapada, un segundo tipo de glándulas comienza a secretar un líquido compuesto por ácidos y enzimas digestivos que disuelven las partes más duras de los insectos. Posteriormente, las cutículas reabsorben el líquido, ahora rico en nutrientes.

Estas plantas prefieren la proximidad de pequeños arroyos y se pueden encontrar a menudo en las turberas. Forman entonces generalmente colonias importantes y se observan por el resalte del color de su follaje que contrasta con la vegetación circundante.

Es posible encontrarlas en muchos lugares dentro de la Reserva Nacional. Son plantas resistentes a temperaturas bajas (-8° C), pueden tolerar una nevazón ocasional y cobertura por nieve durante un par de semanas al año.