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Hasta 5 gramos de alcohol en personas vivas y 7,7 en fallecidas se han detectado en Punta Arenas

El doctor Mario Rubina destacó la efectividad del tradicional examen de alcoholemia por sobre los instrumentos de medición que usa Carabineros.

Por La Prensa Austral Lunes 5 de Noviembre del 2012

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Los resultados de las alcoholemias procesadas a nivel del Servicio Médico Legal de Punta Arenas también han arrojado altísimos índices de presencia de alcohol en la sangre entre quienes, por un tema judicial, son sometidos al examen.
Revuelo han causado en las últimas semanas los resultados de los alcotest del futbolista Manuel Neira y la actriz Daniela Ramírez. El examen del primero arrojó 5 gramos de alcohol, mientras que respecto de la segunda, la medición estableció 3,8 gramos.

Tres son los tipos de equipos de alcotest que usa Carabineros: Intoxilyzer, Alcosensor IV y Dräger, cuya efectividad ha sido puesta en duda, en el sentido de que un conductor pueda tener más 3,5 gramos de alcohol en el cuerpo y bajo dicha condición manejar un vehículo con todos los riesgos que ello importa.

A juicio del doctor Mario Rubina Mayne, director regional del Servicio Médico Legal, el tradicional proceso de alcoholemia es mucho más asertivo que los instrumentos que usa la policía.

Según el médico, en los últimos tres años, su servicio ha informado a los tribunales de justicia resultados de alcoholemias que han alcanzado hasta 5 gramos por mil en personas vivas. En tanto, en fallecidos se han encontrado niveles que bordean los 7,7 gramos por mil.

Esto viene, de alguna manera, a reafirmar la posibilidad de que conductores presenten altos índices de presencia alcohol, aunque Rubina es de la opinión que el alcotest debería ser sólo un examen preliminar, y que en caso de que éste sea positivo, recién allí debería procederse a realizar una alcoholemia científica.

Ello, debido a que el alcohol en el cuerpo humano, dependiendo del individuo, alcanza su punto máximo de efecto, cerca de una hora después de la ingesta, lo que queda reflejado con un examen sanguíneo. Por otro lado, el resultado del alcotest podría verse afectado por factores externos, lo que no ocurre con la alcoholemia, principalmente por los grados de rigurosidad que se emplean en su manejo.
“El proceso para examinar una muestra, comienza con la toma de la alcoholemia que sólo puede ser practicada en los recintos hospitalarios de la región, además de la Clínica Magallanes y el Hospital de las Fuerzas Armadas. Posteriormente, resguardadas en cajas especialmente implementadas, bajo llave y clave, son trasladadas, debidamente etiquetadas, cada una de las muestras, hasta el Servicio Médico Legal, donde se registra cada uno de los ingresos, en presencia de otros funcionarios, incluso si es que la probeta viniese vacía, ya que esto refleja que el requerido no habría querido someterse al examen”, explicó Rubina.
Datos a considerar

Un dato a considerar es el entregado por el médico, cuando señala que si se toma como referencia que una cerveza, una copa de vino pequeña o un corto de licor destilado aportan 0,25 gramos de alcohol por mil a la sangre en una persona promedio, lo que se traduce en que cuatro vasos de pisco, a modo de ejemplo, representan un resultado de 1 gramo de alcohol en la sangre.
De lo anterior se desprende que para alcanzar un nivel de 5 grados (el máximo registrado en Punta Arenas) se requerían 20 tragos.
De igual manera, planteó que para que una persona caiga en un coma etílico, con riesgo vital en caso de no ser tratado, se requieren 14 unidades de alcohol, dependiendo siempre de la contextura y sexo del bebedor.
Finalmente, Mario Rubina precisó que una persona no acostumbrada a la ingesta excesiva de alcohol, sometida a un rápido consumo y de fuerte grado alcohólico, puede sufrir una falla hepática, que puede provocar la muerte, eso sin considerar que con alrededor de 2 grados de alcohol, una persona está físicamente imposibilitada de coordinar movimientos, por lo que el conducir o simplemente desplazarse, conlleva un riesgo para la persona.