Necrológicas

Hijos y nietos de ex presos políticos visitaron centros de detención y tortura

Una veintena de vecinos se trasladó a distintos lugares para rememorar un capítulo doloroso de la historia democrática del país y de la región.

Por La Prensa Austral Lunes 15 de Septiembre del 2014

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En un hecho inédito, los integrantes de la Agrupación Hijos y Nietos por la Memoria de Magallanes realizaron un recorrido por distintos centros de detención, interrogación y tortura en Punta Arenas, como cierre de las actividades en conmemoración a los 41 años del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
Pasadas las 15 horas de este domingo, cerca de una veintena de personas, entre ellas Magda Ruiz y el secretario regional ministerial (seremi) de Deportes, Alejandro Olate (ambos detenidos y torturados), participaron en la actividad, que tuvo su partida y retorno, en el mismo lugar: la Casa de los Derechos Humanos, ex centro de detención y tortura, ubicada en Avenida Colón 636.
La primera parada fue la ex cárcel de Punta Arenas, ubicada en calle Waldo Seguel 625, donde el actual seremi de Deportes, Alejandro Olate, realizó un sentido recuerdo de su paso por dicho recinto, donde rescató la buena relación que mantuvieron los presos políticos, allí detenidos, con la población penal, propiamente tal.
En el lugar se dejó un clavel a modo de un mensaje de paz.
La segunda parada fue el actual Centro de Idiomas, de propiedad de la Vª División de Ejército, ubicado en calle 21 de Mayo 1443, y sobre el cual no hay mayor información. También se dejó una flor en la entrada.
La tercera parada fue en el estadio fiscal Antonio Ríspoli Díaz, donde la Fuerza Aérea de Chile (Fach) tuvo su centro de detención y tortura, lugar donde también existe un monolito que recuerda los sucesos, hecho por Armando Ulloa. Allí dio su testimonio Augusto Vera, quien no pudo evitar emocionarse, dando por concluida su intervención.
La cuarta parada fue en calle O’Higgins 1235, donde antes estaba la Casa del Deportista y donde ahora se ubica el Hotel y Casino Dreams. Luego el minibús emprendería el rumbo hacia la calle Kuzma Slavic donde no figura el Nº920, casa habitación donde la Central Nacional de Inteligencia (CNI) tenía un cuartel. Sin embargo, igualmente se dejó una flor en una casa en la cuadra siguiente, signada con el Nº690, que Magda Ruiz identificó como el posible cuartel de la CNI.
La quinta y última parada fue el fundo Los Roblecitos, en el kilómetro 14 de la Ruta 9 Norte, sector Río Seco.
Allí, Magda Ruiz recordó que fue torturada, recordando algunos detalles de lo que fue su traslado hasta ese lugar.
De regreso a la Casa de los Derechos Humanos, los participantes compartieron su opinión de esta experiencia.
Quien no dejó un solo momento para grabar y fotografiar este recorrido fue el músico y periodista magallánico, Rafael Cheuquelaf, músico, quien señaló respecto de su participación: “Dentro de lo trágico de los hechos que se estaban recordando, pienso que fue un privilegio. No todos los días uno puede ver a personas rememorando cosas de un pasado doloroso, pero que todavía tienen la fuerza de volver a recordarlo, frente a otras personas. Muchos no pueden hacerlo, simplemente se ‘quiebran’. Estoy contento, porque esto se haya hecho, de que haya personas de nuevas generaciones que estén preocupadas de rescatar este tema, de que la memoria no se pierda. Porque las personas que no tienen memoria, en realidad no están en ningún lugar, como decía el cineasta Patricio Guzmán (…) Vine, porque consideré que esto era un deber”.
“Estoy con sensaciones encontradas, porque uno está conmocionado, por un lado, a pesar de uno sabe de estas historias, pero es muy distinto oírlas de personas que las sufrieron en carne propia”, agregó.
Ericson Díaz Oviedo, presidente interino de Hijos y Nietos por la Memoria, destacó, por su parte, el interés demostrado por los asistentes.
“La actividad salió súper linda, a pesar de las inclemencias del tiempo… En virtud del rescate que queremos hacer de la memoria histórica, se logró el objetivo completamente. Quedó reflejado en el interés de la gente de quedarse en todos los sitios de memoria recorridos, de escuchar atentamente los testimonios potentes, estremecedores, con gente que se emociona. Y uno se da cuenta, desde afuera, cuán necesario es el rescate, la recuperación de esa sensibilidad con respecto a la historia de nuestro país, a la reivindicación de esas personas que sufrieron vejámenes a sus derechos humanos y hacerlo latente hoy día, a través de este recordatorio, conmemoración y de todas estas actividades que a lo largo de la semana logramos programar”, dijo.
Finalmente, Magda Ruiz, quien fue detenida en 1973, reconoció el fuerte golpe emocional de haber estado frente al lugar donde fue torturada.
“Fue horrible volver atrás 41 años. Siempre, cuando paso por ese lugar, casi paso mirando para otro lugar. Así es que fue bastante fuerte estar ahí hablando de lo que ahí pasó. Pero lo que más me gustó de todo este recorrido y lo que más rescato es que había mucha gente joven, y eso es invaluable, porque ellos van a transmitir esa memoria, lo que me deja muy contenta. Eso es lo que no hay que perder nunca”, expresó.