Necrológicas
  • José Luis Urbina Lazaneo

Ignacio Walker: “El conflicto hay que trasladarlo de la calle a un escenario institucional, a una mesa de trabajo”

Para el senador Ignacio Walker Prieto, el movimiento de los estudiantes tuvo como mérito instalar en primer lugar de la agenda pública el tema de la calidad de la educación, pero, sin ánimo de desarmar la movilización, plantea que llegó el momento de retomar las clases. “Esto no se resuelve en la calle”, sentenció

Por La Prensa Austral Domingo 14 de Agosto del 2011

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El presidente nacional de la Democracia Cristiana, Ignacio Walker Prieto, valoró el movimiento estudiantil, en cuanto instaló en el primer lugar de la agenda pública el tema de la calidad de la educación, pero indicó que llegó el momento de dar espacio a un escenario institucional que permita encauzar las demandas.

Por ello, instó a los estudiantes a conformar una mesa de trabajo tripartita, conformada por el gobierno, la oposición y los actores sociales.

“El conflicto hay que trasladarlo de la calle a un escenario institucional, a una mesa de trabajo, a un diálogo social y político. Esto no se resuelve en la calle”, sentenció.

Señaló que los estudiantes deben confiar. “Hay que establecer un calendario y hacer un gran acto de confianza. ¿Vamos a seguir en la calle, en las barricadas? Insisto: yo no quiero paralizar ni desarmar el movimiento ciudadano. Quiero canalizarlo”, planteó.

Crítico del gobierno, dijo que el modelo de empresa privada aplicado por el Presidente Sebastián Piñera fracasó y que el cambio de gabinete va por un buen camino, aunque hasta aquí no se ha visto “mayor resultado”.

La visita relámpago de Walker a Punta Arenas tuvo como uno de los objetivos contribuir a la formación de jóvenes a través de la Escuela de Formación Raúl Silva Henríquez y, para eso, se reunió con 60 muchachos, especialmente estudiantes secundarios, universitarios y del mundo poblacional para “despertar un poco la curiosidad por la política con mayúscula”.

– ¿Cuál ha sido la recepción, porque durante los gobiernos concertacionistas el gran pero era que los jóvenes no estaban “ni ahí”?
– “Hemos visto en el país en los últimos tres meses que los jóvenes están ahí y nos han remecido las conciencias, nos han movido el suelo, nos han interpelado, nos han mostrado tarjeta amarilla y la verdad es que eso demuestra la vitalidad de la sociedad civil y la vitalidad de los jóvenes y eso lo he compartido en esta conversación (en Punta Arenas).
“En todo Chile, hemos visto mucho interés por los temas públicos. Hay distancia por la política, por los partidos tradicionales, por la forma de hacer política, pero están preocupados por la educación, por la justicia, por la igualdad”.

– ¿Hay un reencantamiento de los jóvenes con la acción pública?
– “Ojalá fuera reencantamiento. Por ahora es curiosidad. Nosotros, como políticos, tenemos una gran oportunidad de volver a sintonizar con la sociedad civil porque, en el fondo, más que un desencuentro entre el gobierno y oposición -que mal que mal siempre interactuamos-, el gran desencuentro que hay hoy día es entre el mundo político y el mundo social”.

– ¿El mundo social no se siente representado por el mundo político?
– “No, hay una crisis de representación. La crisis de la política hoy día es de representación y, por eso, cinco parlamentarios de la DC fuimos el lunes pasado a hablar con los tres ministros políticos a presentar diez reformas político-institucionales muy de fondo para hacer frente a esta crisis de representación, democratizar el sistema, abrirlo y, sobre todo, descentralizarlo”.

– El ex Presidente Frei usó palabras más terminales para describir lo que está pasando actualmente y advirtió del riesgo de la ingobernabilidad. ¿Usted comparte dicha apreciación?
– “Mire, los titulares son, a veces, un poco exagerados. Lo que él quiso decir y lo que dice en la entrevista es que aquí hay un gobierno que no gobierna. Aquí hay un tremendo déficit de conducción política, en general, no sólo del gobierno, sino también de la oposición, pero aquí tenemos un sistema presidencial y, por lo tanto, lo que uno al menos espera es que el gobierno gobierne. Nosotros podemos ser constructivos, estar abiertos al diálogo, pero no le podemos hacer la pega al gobierno”.

– ¿Y por qué no gobierna? ¿Cuál es el conflicto que enfrenta y cuál es la insuficiencia?
– “Creo que el diseño fracasó. ¿Cuál fue el diseño? Trasladar la lógica del sector privado al sector público y eso fracasó”.

– ¿La lógica gerencial?
– “Gerencial, tecnocrática, empresarial. Eso funciona bien en el sector privado, pero no funciona bien en el público”.

– ¿El cambio de gabinete apunta a superar tal déficit?
– “Creo que este cambio de gabinete fue positivo en el sentido de que es un gabinete más político. Pero, éste es un anuncio, es una apuesta. No hemos visto mayor resultado. Quizás una mayor disposición al diálogo que hemos podido ver los parlamentarios de oposición estas dos semanas, pero el diseño inicial fracasó. Si eso era la nueva forma de gobernar, es no entender lo que es la política”.

– ¿En qué medida es riesgoso que los partidos políticos no estén controlando este desajuste entre la gran masa ciudadana y el poder?
– “Es que no podemos aspirar a controlar”.

– Pero, el orden institucional tradicional otorga a los partidos la función de encauzar el sentir ciudadano.
– “No a controlar, sino a conducir, que es muy distinto. Primero, cualquier intento de manipular o instrumentalizar este movimiento ciudadano va a ser rechazado; segundo, tampoco se trata de desactivar el movimiento estudiantil, más bien de canalizarlo…”.

– Pero el gobierno está buscando desactivarlo.
– “Bueno, pero lo que hemos presentado como Parlamento esta semana es la oferta de una mesa de trabajo para un nuevo pacto social y político, o sea, la verdad es que este movimiento tuvo una tremenda efervescencia en la calle y cumplió su misión, lo cual es el gran éxito del movimiento estudiantil: instalar el tema de la calidad y la equidad de la educación en el lugar número uno de la agenda pública. ¿Cuál es nuestra pega? Nosotros no somos un movimiento social ni organizaciones sociales. Somos políticos, somos partidos, somos gobierno, somos oposición, somos el Estado y tenemos que procesar este conflicto, estas diferencias, crear una mesa de trabajo, un espacio institucional y tratar de resolver. Tenemos que ser parte de la solución, más que del problema”.

– ¿Ayuda a esto que Camila Vallejos haya rechazado tan ariscamente que la Iglesia Católica ayude a consensuar, a mediar?
– “Creo que fue mal planteado esto de la Iglesia. En primer lugar, la mediación no se ofrece, sino que tiene que salir, de alguna manera, de las partes. La vieja forma de hacer política murió en Chile. ¿En qué consistía? Diálogo entre gobierno y oposición entre cuatro paredes. ¿Cuál es la nueva forma de hacer política? Gobierno, oposición y actores sociales. Es una mesa de tres patas y, por lo tanto, cualquier política pública, iniciativa legislativa tiene que ser de cara y no de espalda a los actores sociales y ese es el Chile que estamos tratando de introducir en la política”.

– Aunque hay una gran crítica al gobierno de turno, este movimiento ha reflotado los cuestionamientos a la Concertación que estuvo 20 años en el poder y episodios como el vivido por el ex Presidente Lagos (estudiantes repudiaron su presencia en una universidad de Viña del Mar) son expresiones de descontento profundo con ustedes. ¿Cómo podrá revertir eso?
– “Primero, asumiendo la autocrítica: no todo lo que se hizo se hizo bien; hubo algo que no hicimos; hubo cosas que hicimos mal y cosas que hicimos a medias. Segundo, humildad, capacidad de escucha y transformar a la política de un monólogo en un diálogo. Y, tercero, tratar de encauzar políticamente, porque nosotros no podemos renunciar a la conducción política.
“Es injusta esta imagen de que no se hizo nada en 20 años. La Jornada Escolar Completa, el aumento de infraestructura, la educación media obligatoria, los textos escolares, la red Enlaces, el millón 200 mil jóvenes que se incorporó al proceso educativo y que antes estaba fuera del sistema.
“Hoy Rodrigo Carrera, dirigente poblacional, feriante, que terminó su educación media y hoy día está estudiando en un instituto profesional, hoy se emocionó al contarnos su historia. Bueno, Rodrigo Carrera es parte de ese millón de alumnos que hoy día está en la educación superior. Porque fuimos efectivos en materia de cobertura, de acceso, de democratización del sistema es que hoy día enfrentamos nuevos desafíos: calidad y equidad y en eso estamos”.

– ¿Habrá disposición del gobierno para resolver la cuestión del lucro?
– “Nosotros hicimos una propuesta hace dos miércoles como Concertación, referida a que el establecimiento educacional que reciba fondos públicos hay tres cosas que no puede hacer: seleccionar alumnos, lucrar y tener financiamiento compartido.
Entonces, no es la consigna del lucro. Hay que ver qué es lo que está detrás de la consigna del no al lucro y lo que está detrás es que la educación no puede ser un bien privado, sino que debe ser un bien público y que hay que hacer compatible el derecho a la educación con la libertad de enseñanza, pero sin perder de vista que la educación no es un bien de consumo -como dijo el Presidente-, sino un bien público, con provisión y financiamiento público y privado, por cierto, compatibilizando el derecho a la educación con la libertad de enseñanza, pero introduciendo profundos cambios en materia de financiamiento, institucionalidad, calidad y acreditación de la educación básica, media y superior”.

– ¿En qué medida las palabras del Presidente Piñera ponen en duda que se pueda dar un paso así cuando plantea que “no todo es gratis en la vida”?
– “Es que el Gane (Gran Acuerdo Nacional por la Educación) no da el ancho…”.

– ¿Nació muerto?
– “Hay avances parciales, en materia de becas, crédito fiscal, Superintendencia de Educación Superior, apertura a reforma constitucional. Pero, no va al fondo del tema. Creo que nuestro pacto social y político por la educación, las 37 propuestas que hemos presentado sí van al fondo del tema: desde establecer becas de gratuidad para el 60% de los alumnos de menores ingresos en la educación superior, bajar el crédito con aval del Estado del 4% al 2%, financiamiento basal para toda la educación pública, modificación del sistema de subvención, en fin”.

– ¿Y qué pasa con la desmunicipalización?
– “Hay que hacerse cargo de la crisis de la municipalización del sistema de la educación básica y media. Nosotros hemos propuesto que surja un sistema público, autónomo y descentralizado y el gobierno quedó en enviar un proyecto antes del 31 de septiembre (según acuerdo con el entonces ministro Joaquín Lavín)”.

– Parece que el gobierno está tratando de cargar al Congreso el conflicto estudiantil.
– “Eso es un error. Es un tema que no se puede endosar. La oposición no le puede hacer la pega al gobierno. Este es un sistema presidencial. El gobierno está como paralogizado y el Gane no da el ancho.
“El conflicto hay que trasladarlo de la calle a una esfera institucional, a una mesa de trabajo, a un diálogo social y político. Esto no se resuelve en la calle”.

– Sin embargo, parte del estudiantado teme que al resignar sus manifestaciones sus demandas se van a diluir.
– “Existe ese temor a raíz de la experiencia de los “pingüinos” del 2006. ¿Qué les diría yo? Cualquier proceso de políticas públicas, de iniciativas legislativas a ser de cara y no de espalda a la comunidad. El martes comenzamos con las audiencias con todos los actores involucrados”.

– La educación en Chile es un tema tan tratado, tan analizado, se han hecho tantas comisiones, ¿y ustedes esperan iniciar otra larga ronda de entrevistas?
– “Por supuesto que vamos a empezar otra ronda y las anteriores no han sido una pérdida de tiempo”, responde el senador y entrega un sinnúmero de iniciativas en el ámbito que surgieron tras las comisiones creadas bajo distintos gobiernos.
“Hay que establecer un calendario y hacer un gran acto de confianza. ¿Vamos a seguir en la calle, en las barricadas? Insisto, yo no quiero paralizar ni desarmar el movimiento ciudadano. Quiero canalizarlo. Estamos invitando a los actores sociales a conformar la mesa de trabajo. No a detener la movilización, pero sí a retornar a clases. Entonces, aquí hay que caminar y mascar chicle a la vez”.