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Jubilado no pudo sobrevivir a secuelas de atropello

Paciente permaneció un mes en la Uci y dos meses en la Uti, antes de ser dado
de alta en precario estado, con un daño neurológico irreversible.

Por La Prensa Austral Lunes 20 de Junio del 2011

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A diferencia de miles de familias en la región que vivieron ayer una feliz celebración, para la familia Díaz Montiel este Día del Padre fue una de las fechas más tristes que les ha tocado pasar juntos.

En las horas previas al domingo, en su hogar de Jorge Montt Nº0639 dejó de existir Luciano Díaz Barría, de 73 años, víctima de una falla multiorgánica, luego de 15 meses de sufrimiento tras ser víctima de un atropello el 17 de marzo de 2010.

Aquel soleado día él había salido de casa cerca de las 15,30 horas y cruzaba la calzada en dirección a la peluquería cuando fue embestido por un camión Hyundai Porter color blanco que se dirigía al sur. A raíz del impacto, la víctima terminó tendida sobre el pavimento a varios metros del atropello, siendo allí socorrido por personal del Samu y trasladado después hasta el Hospital Regional con riesgo vital, producto de una fractura de cráneo.

De ahí en adelante vendrían meses difíciles para el paciente, el cual permanecería todo un mes en la Unidad del Paciente Crítico del recinto hospitalario y otros dos meses en la Unidad de Tratamiento Intensivo antes de ser dado de alta. Sin embargo, Luciano Díaz ya no sería la dinámica persona que hacía de todo en casa o el “chocho” abuelito que iba a buscar a su nieto al colegio. Nunca se volvería a levantar de su cama, ni tampoco volvería a ser capaz de comunicarse con los suyos debido al grave daño neurológico sufrido.

Meses difíciles

Uno de quienes vivió de cerca este duro percance fue Claudio Díaz Montiel, quien ese día sintió la fuerte frenada y el impacto desde su casa, y al salir vio a su padre tendido en la calle a varios metros del camión. Ante la imagen de su progenitor malherido, sólo atinó a abalanzarse contra el chofer, debiendo ser contenido por otras personas.

Díaz incluso fue demandado por el chofer del atropello y hasta debió firmar ante Fiscalía. Lamentó que su contraparte nunca se acercara para preguntar cómo estaba su padre.

Añadió que todo este proceso representó un sacrificio tremendo para la familia, en especial para su madre que no dormía, pendiente de él, y lo dio todo.

Lo recordó como un hombre trabajador, quien nunca tuvo un problema con nadie, y un ejemplo de papá y de vecino, muy querido por todos.

Maribel Díaz, hija del difunto, señaló que desde enero estaba con oxígeno permanente, ya que era un paciente muy complicado y de difícil manejo. Por el hecho de estar postrado, fue bajando de peso y le salieron heridas en la piel (escaras).

La familia se mostró agradecida del personal del Poli Postrado del Tomás Fenton que iba a hacerle curaciones día por medio con una tremenda entrega y profesionalismo. De igual manera, valoraron el aporte del kinesiólogo, el médico y la podóloga, equipo médico gracias a lo cual se mantuvo bastante tiempo luchando por su vida.

Los últimos días debieron suministrarle morfina a raíz de los fuertes dolores que lo agobiaban. Todo ello significó un desgaste emocional terrible para la familia.

Funerales

Este vecino de Playa Norte fue uno de los fundadores de la población, quien a costa de mucho empuje construyó allí su hogar y formó una familia. Como muchos otros residentes, él había llegado muy joven desde Chiloé.

A sus hijos les comentaba en broma que de joven él fue periodista, ya que en sus inicios se ganó la vida vendiendo el diario. Hace años había jubilado luego de trabajar mucho tiempo como panadero.

Fueron muchas las alegrías que don Luciano ofrendó en vida a los suyos. De ahí el desconsuelo de su familia durante su velatorio de ayer. Hoy le sobreviven su viuda Filomena Montiel, hijos Luciano Javier, Maribel y Claudio, cinco nietos.

Los funerales del malogrado jefe de hogar se realizarán hoy a las 14 horas, partiendo en cortejo hasta el santuario María Auxiliadora donde se hará un oficio religioso, para luego ser sepultado en el Cementerio Municipal Sara Braun.