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La felicidad de doce estudiantes que pudieron conocer la Antártica

Seguramente, ninguno de los doce estudiantes que ayer conocieron la Antártica, pudo dormir anoche. Si bien fue un “full day”, modalidad de viaje que está promoviendo Dap Antarctic Airways, los estudiantes que ganaron el concurso ideado por la aerolínea regional, disfrutaron cada instante del viaje, al que también fue invitada la Profesora Destacada 2012 del Rotary Club, Maribel Aguila.
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Por La Prensa Austral Lunes 31 de Diciembre del 2012

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Seguramente, ninguno de los doce estudiantes que ayer conocieron la Antártica, pudo dormir anoche. Si bien fue un “full day”, modalidad de viaje que está promoviendo Dap Antarctic Airways, los estudiantes que ganaron el concurso ideado por la aerolínea regional, disfrutaron cada instante del viaje, al que también fue invitada la Profesora Destacada 2012 del Rotary Club, Maribel Aguila.

A las 10 horas partió el avión BAE-146, y tras dos horas, desde la cabina salió el anuncio que hizo que todos estallaran en aplausos: “hemos aterrizado en la Antártica…”. El continente blanco, más encima, recibió a los viajeros con un radiante sol, e incluso, un poco de calor. Una de las que más felicidad derrochó fue la porvenireña Valentina Meneses, que apenas bajó dijo “estar aquí es increíble, todavía no lo puedo asimilar, veo a mi alrededor y aunque conocemos la nieve, esto es otra cosa. Es como un mundo distinto”.

Justo al mediodía, la inmensidad del paisaje hizo que las fotos comenzaran a salir a raudales, pero para aprovechar bien la jornada, puesto que el regreso estaba fijado para las 17,30 horas, los guías se apresuraron en organizar tres grupos para hacer los recorridos.

Tras una extensa caminata a través de la nieve, que para graficarla sería como hielo frappé y, por lo tanto, granulada y muy engañosa, los del grupo uno llegaron hasta la bahía Fildes, donde la primera sorpresa fue la presencia de una foca de Weddell y tres pingüinos papúa. De ahí, dos botes zodiac, condujeron a los visitantes a la isla Ardley, donde existen tres especies de pingüinos (papúa, barbijo y Adelia), además de otras aves como petreles, albatros, skúa parda y gaviotines.

Los jóvenes gozaron con este paseo, especialmente por la cercanía que pudieron tener con los pingüinos, que encima, cuidaban a sus polluelos. Posteriormente, el grupo visitó la capitanía de puerto de la bahía Fildes, donde fueron recibidos por el capitán de fragata Juan Villegas Vira, quien explicó algunas funciones que cumplen durante el año.

Tras pasar por la base rusa, donde había que sacarse los zapatos y se podía degustar una taza de chocolate caliente y galletas, la travesía continuó con el complicado ascenso hasta donde se ubica la Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santa Trinidad, que vista desde fuera impresiona por sus formas. El ascenso sí es bastante complicado, dada la profundidad de la nieve, pero todos pudieron maravillarse con la arquitectura de la iglesia y por su interior lleno de colorido, además de sentir el aroma a cedro, madera con la que fue construida.

El descenso fue nuevamente complicado, más aún porque el cielo se nubló y la temperatura recordó a todos los presentes que estaban en el continente helado, nada menos. Y a las 17,35 horas el avión retornó a Punta Arenas. ¿Pareció corto? En realidad, el tiempo se pasó volando para los estudiantes, que terminaron emocionados, como Fernando Saldivia, que aunque está acostumbrado a un entorno similar, debido a que es de Puerto Williams, igual quedó deslumbrado: “sobre todo por los pingüinos, además de estar en otro continente, algo que no todos ven pese a que es de Chile y de la región, pero estamos muy agradecidos por la oportunidad que nos dieron. Y lo de la iglesia igual, pensé que era falsa como de adorno”.

Toda esta emoción de tantos jóvenes dejó ampliamente satisfechos a los organizadores. A nombre de Dap Antarctic Airways, Alejandro Toro, indicó que ““nos sentimos muy orgullosos de que el resultado de nuestro concurso fuera una experiencia inolvidable para 12 estudiantes magallánicos, quienes sin duda recordarán el resto de su vida lo vivido y visto este día en la Antártica. Creemos que Punta Arenas, como puerta de entrada a la Antártica, debe abrirse también a los magallánicos, brindándoles la oportunidad de conocer el continente blanco. Y qué mejor que hacerlo con una visión de futuro, con los jóvenes. Ese es el espíritu que animó este concurso”, concluyó.