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Locatarias “dieciocheras” molestas con municipio por no haber previsto lodazal

Quienes quedaron con sus puestos ubicados al fondo del recinto, se sienten perjudicadas
y alegan que solicitaron con anticipación el parque María Behety, pero que no fueron escuchadas.

Por La Prensa Austral Jueves 18 de Septiembre del 2014

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No sólo estragos en el terreno del recinto anexo del estadio Fiscal Antonio Ríspoli Díaz de Punta Arenas dejaron la lluvia del lunes y martes pasado, si no, también, en el ánimo de un grupo de los 150 locatarios.
Se trata de todos aquellos cuyos puestos quedaron ubicados al fondo, donde se acumula más lodo, haciendo casi intransitable el lugar para los vecinos.

Por lo mismo, en la tarde de ayer algunas de las locatarias que se encuentran en esta situación manifestaron su malestar y preocupación, a pocas horas de inaugurarse el lugar, con juegos populares y show artístico (hoy, a las 15 horas, con la presencia del alcalde Emilio Boccazzi).

“No entiendo por qué nosotros tenemos que estar padeciendo acá, enterrados en el barro. Así como usted está viendo, acá, cómo estamos trabajando -nosotros estamos al fondo-, cuando tenemos un parque María Behety que está condicionado para que podamos trabajar”, se quejó Mónica Vargas Guzmán.

“(…) El parque está seco, en condiciones para trabajar. Es verdad que tuvimos un percance para el ‘18’ chico, pero fue por el viento que había. Es la gente nueva la que, lamentablemente, llega a trabajar y no sabe anclar. Pero si tú tienes una buena infraestructura y anclas bien, no tienes problemas. Entonces, no entiendo por qué tenemos que estar padeciendo acá, enterrados en el lodo, rogando para que nos vengan a tirar ripio. Como usted ve, esos montículos los vinieron a dejar ahí. Ahí se quedaron. La gente por su cuenta esta tratando de rellenar los espacios en los lugares”, agregó.

“Por algo hicimos una reunión, llegamos a un acuerdo, pero la municipalidad no cumplió. Estuvimos con la señora Victoria Molkenbuhr (directora de Inspecciones) y el administrador municipal, Claudio Flores. Ellos nos dijeron que esto no iba a pasar, que cuando viniéramos, esto iba a estar bien. Mandamos una carta, solicitamos el parque María Behety. Pero antes que nos sentáramos, nos habían dicho que nos olvidáramos, porque no estaba habilitado para que fuéramos a trabajar”, sostuvo Mónica.

Finalmente, la comerciante destacó que gran parte de ellos costean los permisos y todo lo que necesitan con sus propios recursos. “No recibimos beneficio de nada. A nosotros, esto nos perjudica mucho, porque es harta plata la invertida. ¿Usted cree que la gente que venga va a poder pasar por este tremendo lodazal? ¿Hasta dónde va a llegar la gente?… ¿Y el resto?”
Por su parte, otra de las comerciantes que se siente perjudicada, Alicia Mella, manifestó su preocupación por la visita del Servicio de Salud (supuestamente hoy), que de encontrar el lugar así, “no nos van a autorizar a vender”.
María Angélica Higuera, en tanto, opinó que la organización de este espacio para la venta de comida típica chilena, “se debe hacer con una semana de anticipación, porque tienen que pensar que el tiempo acá es malo, que un día llueve y al otro día, no”.

“En Santiago todo se hace dos meses antes. Aquí nunca se escucha a los comerciantes, porque nosotros somos microempresarios independientes ambulantes, trabajamos para los eventos. Pero la municipalidad nunca escucha nuestras ideas para que esto no pase”, puntualizó.

Mejor ubicación

La ‘otra cara de la moneda’ la representaron Romina Ojeda y Deyse Saldivia. Ambas quedaron ubicadas con sus puestos de venta de comida a la entrada del estadio Fiscal, donde el lodo no llegó. Y para estas Fiestas Patrias esperan gran cantidad de venta.

Ojeda, junto a sus hermanas, está a cargo de los puestos Nº6 y Nº7: “Las tres Marías” y “Las jaulas de las locas”, donde venden anticuchos, completos, choripanes, salchipapas, café, té, bebida y mote con huesillo.
Sobre la gran cantidad de barro y humedad, Ojeda opinó: “Es el riesgo que corremos en Magallanes, al instalarse con un local. Las variaciones del tiempo son muy altas aquí”.

Para Deyse, es su primera experiencia vendiendo en una instancia como ésta. Junto a sus padres y hermanos venderán también anticuchos, mote con huesillo, completos, choripanes, café en el puesto Nº 5 “La cara de cuica”.
“Era algo que tenía pensado hace mucho tiempo, pero nunca me había arriesgado. Esta vez se dio la oportunidad, y lo hice”, comentó.