Necrológicas
  • Orlando Vera Muñoz
  • Yerco González Cárcamo
  • Leonor Silva de la Fuente
  • Francisco Moreno Chávez
  • Luz Edulia de las Mercedes Chapa Muñoz
  • Margarita Ríos Collier
  • Elena Cea Vidaurre

Magallánico relata su experiencia tras paso del huracán Sandy

El pasado domingo 28 de octubre, y mientras en Chile se vivía una intensa jornada de elecciones municipales, en la costa este de Estados Unidos, una de las más violentas tormentas azotaba con furia una zona del país norteamericano poco acostumbrada a dichos embates meteorológicos. Es sabido que el chileno es un viajero innato y más “patiperro” aún es el magallánico, por eso que no podía faltar un puntarenense que viviera de cerca el desastre del huracán Sandy tras su paso por la nación del norte.
[…]

Por La Prensa Austral Lunes 5 de Noviembre del 2012

Compartir esta noticia
18
Visitas


El pasado domingo 28 de octubre, y mientras en Chile se vivía una intensa jornada de elecciones municipales, en la costa este de Estados Unidos, una de las más violentas tormentas azotaba con furia una zona del país norteamericano poco acostumbrada a dichos embates meteorológicos. Es sabido que el chileno es un viajero innato y más “patiperro” aún es el magallánico, por eso que no podía faltar un puntarenense que viviera de cerca el desastre del huracán Sandy tras su paso por la nación del norte.

Fernando Vásquez Campos, magallánico de 31 años, ex estudiante del Liceo Cardenal Raúl Silva Henríquez, radicado hace cinco años en Estados Unidos, compartió con La Prensa Austral la experiencia vivida.

Reside a tres horas de Nueva York y New Jersey, lugares donde el paso de la tormenta aún mantiene interrumpido el tránsito, comunicaciones y servicios básicos. Vásquez desempeña funciones en la agregaduría agrícola de la embajada de Chile en la capital norteamericana, Washington DC.
“Una vez que se dio la alerta de tormenta la gente comenzó a abastecerse, acá las personas no son como en Chile que dejan todo para última hora, entonces el día antes ya se veía el desabastecimiento en el comercio, el agua y las baterías eran lo primero en agotarse, ya que las autoridades habían dado un plazo preliminar de cuatro días de resguardo, tiempo en que los habitantes iban a permanecer en sus hogares, por lo que se preparaban para aquello. Y si bien no era primera vez que se presentaba una situación similar, las ciudades están preparadas para una emergencia; se vaticinaba que iba a ser una tormenta dura”, relata el magallánico, cuyo padre, en Punta Arenas, trabajó para la Fuerza Aérea y posteriormente para Enap.

Reconoce que Washington no fue tan dañada como New Yersey y Nueva York, las que aún permanecen en situación de emergencia, debido a que todo el sistema de desagüe se vio sobrepasado, afectando diversas estaciones de metro y arterias principales, lo que no ocurrió en el sector que él habita, pero que de igual manera pudo sentirse con fuerza el paso del huracán.

“El cauce del río Potomac River se vio fuertemente incrementado, y hubo salidas de agua en diferentes sectores de la ciudad. Lo que ayudó mucho es que esta ciudad es principalmente de construcciones sólidas, edificios y rascacielos, aquí no hay casas como en Punta Arenas que pudiesen verse anegadas o destruidas, por lo que principalmente fue en áreas verdes donde se evidenció la fuerza de las rachas de viento; habían árboles enormes arrancados de raíz en los parques o arrastrados por el río, calles cortadas por lo mismo y cortes de luz en algunos sectores, además de la caída de cables y emergencias de ese tipo. Pero me he comunicado con amigos que están en las ciudades más dañadas y me dicen que el panorama es dramático, con inundaciones que aún no logran solucionar, suministros cortados y desabastecimiento total”.

Testigo del rigor del clima magallánico

Pero que tanta fuerza puede llegar a tener un huracán a los ojos de un magallánico testigo del rigor del clima en Punta Arenas. Vásquez hace la comparación más obvia que pueda tenerse. “Imagínate el viento más fuerte que recuerdes en Punta Arenas, esos que botan a la gente frente al edificio de Enap, rachas que duran algunos minutos, pues bien, acá fueron más fuerte que esos vientos, pero duraderos, por horas incluso, entonces ahí uno dimensiona lo devastador de Sandy”, explica el profesional chileno.

Sobre los rumores que circulan por Internet de la presencia de tiburones en estaciones de metro o incluso en algunas autopistas de Nueva York, señaló que “no podría negarlo, se han inundado muchos puntos de la ciudad, y lo cierto es que se ha comentado, pero al menos yo no podría asegurarlo, y los noticieros no han confirmado aquello, pero sí hubo desbordes de ríos y salida de mar, eso es cierto”.

Pero, ¿cómo ve un puntarenense un huracán como este?: “Tengo la posibilidad de haber vivido los vientos de Punta Arenas en carne propia, pero acá fue mucho más fuerte, y creo que, incluso, no se le ha dado la cobertura que realmente refleje los daños que provocó. Por ejemplo, hay unas fotografías de la zona de casinos que muestra cómo los primeros pisos de éstos resultaron completamente inundados, destruidos, que dan fe de la fuerza del viento y la subida del nivel del agua, que dejaron en ruinas muchos locales, pero como paralelamente se está viviendo el proceso eleccionario, la atención está centrada en aquello, dejando de lado un poco los efectos del huracán”, precisó.

Los efectos del huracán Sandy dejaron a más de 40 mil personas damnificadas en las ciudades de la costa este, además de 182 personas fallecidas, siendo considerada una de las tormentas más dañinas que golpeó esa área de Estados Unidos en los últimos 100 años.