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Más de $5 millones han desembolsado dos funcionarios municipales por juicio de cuentas

– “Es un horror”, planteó el concejal José Saldivia.

Por La Prensa Austral Domingo 4 de Septiembre del 2011

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Más de 5 millones de pesos han debido gastar, hasta el momento, los dos funcionarios municipales que se ven enfrentados a un juicio de cuentas por parte de la Contraloría Regional, por el caso de la importación de los polémicos “buses amarillos” desde Estados Unidos.

El desembolso personal ha tenido que ver con el pago de asesorías jurídicas y pasajes (a Santiago), necesarios para evitar un fallo que podría exigirles la devolución de 50 millones de pesos.

El concejal José Saldivia se mostró preocupado por algo que más que un error, calificó como “un horror”. Expuso que al momento de firmar la documentación ambos funcionarios tenían la calidad de subrogante en sus respectivos departamentos, “y, claramente, no tenían ninguna responsabilidad frente a este tema, ninguna implicancia, porque ellos no fueron los gestores, no trajeron los buses ni los dejaron operativos”.

Agregó que uno de los funcionarios ha debido solicitar créditos bancarios por 3 millones de pesos, mientras el otro ha debido desembolsar más de 2 millones. “Entonces estamos no sólo frente a un problema, más bien ante un drama para dos personas que hoy están llevando la carga de una situación en la cual no tienen ninguna responsabilidad”.
El edil plantea que si estos funcionarios han tenido problemas para obtener estos más de 5 millones, mejor ni pensar qué pasará si el fallo los obliga al reintegro de los 50 millones de pesos.

A juicio de Saldivia, ambas personas están en esta situación por obedecer órdenes superiores, apareciendo en términos legales como responsables de un hecho que ellos no propiciaron.

Añade que si bien el problema recae hoy en dos funcionarios, el auditor interno del municipio, Luis Díaz, y la jefa de contabilidad, María Elena Gallardo, el caso debe llamar a la reflexión en cuanto a la indefensión que sufren muchos trabajadores que no hacen más que responder a los requerimiento de los jefes.