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Media hora antes del incendio había ocurrido un cortocircuito con llamas

Una serie de deficiencias y problemas dio a conocer este residente del piso en que se ubicó la zona focal del siniestro.

Por La Prensa Austral Miércoles 21 de Septiembre del 2011
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Nuevos antecedentes surgieron ayer en torno al violento incendio que afectó el domingo al edificio Don Bosco, y que dicen relación con una seguidilla de fallas en el sistema eléctrico del inmueble, las cuales se registraron en los minutos previos a la alerta de incendio.

En esta sucesión de hechos que derivaron en una emergencia mayor, también habrían incidido deficiencias y detalles previsibles, cuya sumatoria hizo estéril cualquier esfuerzo de los vecinos frente a la complejidad del problema.
Con el afán de que se aclare lo sucedido y no de buscar culpables, el productor de eventos y músico profesional Luigi Esparza accedió a entregar su testimonio a este medio, motivado sólo por el ánimo de que esto no vuelva a ocurrir. Y, en caso de haber otros edificios del mismo tipo de construcción e instalaciones, con la intención de que se busque mejorar y modernizar sus sistemas eléctricos y de emergencia.

Las dudas sobre el problema de fondo afloran inevitablemente al tenor del testimonio de este ex residente, quien vivía en el departamento donde estalló el fuego. A la luz de los hechos, incluso uno se pregunta cómo se pudo barajar la hipótesis de una sobrecarga o sobreconsumo en el edificio, si con suerte a esa hora alguien podría tener encendida una radio reloj.

En el caso de Luigi Esparza, las pérdidas, respecto sólo de su estudio de grabación, fueron estimadas en más de 12 millones de pesos.

El siguiente es su relato entregado a nuestro diario:
“1.- Alrededor de las 6,40 horas se produjo un cortocircuito con llamas en la caldera eléctrica del departamento 102, ante lo cual la persona que habita ese departamento se despertó con un fuerte humo y olor a plástico quemado, actuando rápidamente para apagar el foco, que afortunadamente estaba rodeado de material sólido (paredes de cerámico y techo de cemento). Posterior a eso bajó por el ascensor a avisar a consejería del acontecimiento. (A las 6,55 horas aún había electricidad en el departamento). Pero según este vecino, cuando él estaba apagando su incendio ya no funcionaba el suministro de agua de las llaves, el cual se suministra por medio de una bomba eléctrica, que sube al piso 10 por bomba.

El fuego renació con mayor fuerza

2.- En el departamento 101 se produjo alrededor de las 6,40 horas un corto circuito que comenzó a emanar olor a plástico caliente y humo, razón por la cual mi pareja se despertó y me despertó. Yo percatándome inmediatamente del humo pude detectar que era en una de las habitaciones del departamento 101 que habito. Corrí en calzoncillos y pies descalzos al pasillo tomando un extintor del piso 10 y “apagando” el pequeño foco de un enchufe de aquella habitación. En ese momento me encuentro con el vecino del 102 en el pasillo y me llevó a su departamento a mostrarme lo que le había sucedido. En ese momento, aproximadamente a las 7 de la mañana volví a mi departamento a buscar mi celular a mi velador y me percaté que lo que había apagado había renacido con mucha más fuerza en breves minutos, lo que a diferencia de lo ocurrido en el departamento 102, el mío estaba rodeado de material ligero, llámese escritorio, computador, monitor, DVD, cosas que por razones obvias a esa hora se encontraban apagadas.

Ahí corrí al piso 11 a buscar el otro extintor y no pude sacarlo. Bajé al noveno donde saqué el extintor del pasillo, pero el seguro raro no me permitió usarlo. En ese momento llegó el conserje a mi departamento y le exigí que utilizara el extintor.

Y lo ocupó hasta que el humo ya nos hizo imposible permanecer dentro del departamento, procediendo yo a sacar un pantalón y una parka que había ocupado la noche anterior, por lo que estaban a mano. Y cerré todas las puertas que pude para no alentar la acción del fuego. Eran las 7,10 horas. En ese momento llamé a conserjería, donde me contestó mi pareja Giovanna quien estaba llamando desde ahí a Bomberos. Posterior a eso de las 7,12 horas yo llamé desde mi teléfono celular a Bomberos para confirmar la alerta de incendio.

3.- Nunca sonaron las alarmas del edificio.

4.- Comenzamos a golpear puertas para despertar a la gente y en esa acción nos encontramos con el vecino Juan Crema quien gritó ¡incendio! y siguió golpeando las puertas que pudo.

5.- Recién cerca de las 7,20 dejaron de funcionar los ascensores.

6.- El sello verde del que habla alguien de la administración en la nota (edición El Magallanes) está vencido desde enero y además corresponde a las instalaciones de gas.

7. De ahí a que se haya arrojado la primera gota de agua sobre el incendio pasaron 30 minutos en los cuales dadas las condiciones climáticas y de altura fueron decisivos en la acción tan desastrosa del fuego”.

Esparza concluye señalando que “este edificio fue hecho cuando con suerte en una casa se ocupaba una radio y refrigerador. Hoy en día el consumo doméstico es más demandante. Pero este edificio sigue con la misma red. Y con la norma antigua, ya que se le exige sólo a las construcciones nuevas hechas del noventa y tantos en adelante. Y no se exige en forma retroactiva. Tampoco hay escaleras exteriores. Yo vivo 2 años en el departamento y nunca he visto un ensayo bomberil dentro del edificio. Sólo el carro telescópico desde la calle. Pero nada con los habitantes del edificio. El ensayo o simulacro que se iba a hacer en marzo lo suspendieron”.