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Mucho nervio marcó primera jornada de la PSU

Una mañana fría y casi otoñal fue la que vieron, al despertar, los cerca de dos mil alumnos que ayer iniciaron la definitoria etapa de la Prueba de Selección Universitaria. A las 8 y media, la gran mayoría se encontraba fuera de los liceos Experimental, San José e Instituto Don Bosco para empezar el desafío que, para la mayoría, marca el fin de la etapa escolar.
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Por La Prensa Austral Martes 4 de Diciembre del 2012

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Una mañana fría y casi otoñal fue la que vieron, al despertar, los cerca de dos mil alumnos que ayer iniciaron la definitoria etapa de la Prueba de Selección Universitaria. A las 8 y media, la gran mayoría se encontraba fuera de los liceos Experimental, San José e Instituto Don Bosco para empezar el desafío que, para la mayoría, marca el fin de la etapa escolar.

Con algunos atochamientos, especialmente en el Don Bosco, pero sin que se produjeran atrasos, se dio inicio, a las 9 horas, al examen de Lenguaje y Comunicación. Y en el Liceo Experimental, Isaías Contreras fue el primero en salir, cuando el reloj marcaba las 10,10 horas. “No me hace falta la PSU, la di para tener la experiencia. Respondí 50 preguntas, pero yo ya estoy matriculado en Construcción Civil, en Inacap”, reconoció el ex alumno del Liceo Industrial, uno de los pocos que se tomó la prueba sin tanto nervio.

Muy por el contrario, Camila Ojeda sacó un cigarrillo apenas salió del establecimiento. Tantos eran sus nervios que “anoche no dormí casi nada y casi me quedo dormida, llegué cinco para las nueve, ni desayuno tomé”. Y eso que la estudiante ya se encuentra matriculada en Inacap, por lo que un mal resultado en la PSU no le iba a cambiar la vida, sin embargo, “fue muy difícil la de Lenguaje, no me gusta leer, soy más de matemática. Igual durante el año me preparé sola, con facsímiles”, agregó la ex alumna del Ceia y del Colegio Adventista.

Casos especiales

Con siete meses de embarazo, Katherine Soto no tuvo problemas para cumplir con la PSU, aunque admitió que al llegar “estaba nerviosa, pero durante la prueba no. Mi bebé se movió y pateó harto sí, parece que estaba con más nervios que yo”, contó entre risas la ex alumna del Liceo Sara Braun. Pero, sin duda, uno de los casos que más conmovió fue el de Verenice Runin, que el año pasado sufrió un cáncer al fémur y una consiguiente amputación de su pierna izquierda. Con gran esfuerzo llegó a dar la prueba al Liceo Experimental: “En principio me tocaba ir al Liceo San José, pero era en el cuarto piso, así que cuando fui al reconocimiento de salas, me trasladaron hasta el Experimental, en una sala que está en el primer piso”. Admitió que la prueba “me aburrió un poco la parte de comprensión de lectura, yo voy más por el área científica”. No obstante, ya tiene decidido que “pase lo que pase, estudiaré Gastronomía”, indicó la ex alumna del Liceo Juan Bautista Contardi.

En los establecimientos, además, hubo un buen número de soldados conscriptos. Entre ellas, dos mujeres provenientes de Concepción, pero que no quisieron comentar nada sobre la prueba, porque se lo habían prohibido.

Quien sí quiso contar su experiencia, repetida porque ya dio la prueba en 2008, fue Miriam Winter: “Quiero entrar a la Escuela de Aeronáutica y uno de los requisitos es dar la PSU y me sirve para otras pruebas que tengo que dar. Este año la noté menos compleja que la primera vez que la di”.

Finalmente, Felipe González calculó todo muy bien, por lo que salió muy relajado: “Di la PSU por el tema de las becas y pretendo estudiar Psicología en la Umag. Igual la de lenguaje es como mi fuerte y la de matemática la voy a dar casi a la buena de Dios, pero creo que me preparé bien”. Para despejarse, decidió irse a pie hasta el Liceo Experimental desde su casa en calle Angamos. “Salí bien relajado, pero a medida que iba llegando me fue entrando el miedo, incluso pasé a la carnicería Los Pesebres, donde trabaja un tío, para dejarle mi celular y no tener problemas”, concluyó el estudiante que salió de La Araucana y que hoy tendrá, al igual que más de dos mil jóvenes de Magallanes, la segunda parte, y final, de la PSU.