Necrológicas
  • Susana Barría Vigna

Múltiples reclamos por cortes de luz y falta de ayuda por voladuras de techos tras temporal

Una jornada marcada por las denuncias y críticas de los miles de afectados por cortes en suministro eléctrico y desprendimiento de sus techumbres fue lo que se vivió el día de ayer, luego del complejo temporal de viento que levantó rachas de 134 kilómetros por hora.
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Por La Prensa Austral Domingo 10 de Agosto del 2014

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Una jornada marcada por las denuncias y críticas de los miles de afectados por cortes en suministro eléctrico y desprendimiento de sus techumbres fue lo que se vivió el día de ayer, luego del complejo temporal de viento que levantó rachas de 134 kilómetros por hora.
Los primeros reclamos que comenzaron a llegar en la mañana de ayer se registraron en dependencias de la empresa eléctrica Edelmag que, debido a la emergencia, se vio obligada a abrir su oficina, en forma extraordinaria un día sábado, para atención de público.
Según la propia compañía, fueron más de 35 mil clientes los que se quedaron sin suministro eléctrico en algún minuto, tras el frente de mal tiempo, equivalente a cerca del 80% del total de la ciudad. Ello, luego de la desconexión de 10 de los 12 alimentadores del sistema y la caída de 30 postes de las redes de distribución eléctrica.
La información de la Onemi regional dio cuenta de los principales afectados por viento, registrados en el parque industrial, sector Chabunco, incluyendo el aeropuerto Carlos Ibáñez del Campo, y zonas rurales como Villa Andrea y Pampa Redonda.
Si bien la empresa eléctrica desplegó sus 15 vehículos de emergencia y más de 40 operarios durante la madrugada y el día de ayer, todavía algunos de los mencionados sectores continuaban sin suministro hasta las 18 horas de ayer, con 150 casos particulares pendientes de resolver, para lo cual, los equipos de la compañía estarían trabajando durante la madrugada reciente con miras a resolver la totalidad de fallas, tras una situación calificada como “particularmente grave”.
En palabras del subgerente comercial, Mario Sillard: “Llevo muchos años en la región y no me había tocado ver algo tan severo como esto. Fue una emergencia particularmente grave… Tuvimos que reforzar los llamados telefónicos y abrir la oficina para que los clientes, dada la congestión telefónica, se presentaran en las oficinas y nos informaran sobre sus domicilios dañados”.
Respecto a la situación en el barrio Industrial, el ejecutivo señaló que, una vez repuestos los problemas domiciliarios, el día de hoy empezará el despeje del camino que resultó obstruido por los 14 postes caídos, preparando la vía para comenzar la reposición a partir de mañana.
Paños del sector norte de la ciudad fueron particularmente afectados por la caída de postes. Algunos de los vecinos acusaron cortes en varios sectores, como Playa Norte, donde una de las astas -de madera- cayó sobre la casa de un residente.
Al respecto, uno de los pobladores consultados declaró que hace tres años se había solicitado a la empresa el retiro de ese poste particular, sin mayor respuesta de la compañía.
Sin techo, sin ayuda
La nieve que, adicionalmente, comenzó a caer durante la mañana de ayer no mejoró el panorama de los habitantes de Punta Arenas, sino, todo lo contrario, pues reforzó los problemas posteriores de quienes sufrieron algún daño en los techos de sus casas.
Este fue el caso de Germán Astete Paras y su familia compuesta por su esposa, Zulema Miranda Arriagada, y su hijo, Felipe Astete Miranda, cuya casa sufrió el desprendimiento de todo el techo a lo largo de la vivienda, con latas que volaron a residencias aledañas y a más de una cuadra de distancia.
El principal problema de esta familia es que, pese a la magnitud del daño, la colaboración de las autoridades municipales fue nula, según explicó el jefe de hogar. “La verdad es que vino la municipalidad, representada por un funcionario de apellido Becerra, que nos preguntó qué necesitábamos. Obviamente, lo que necesitamos son latas y nos ofrecieron unas “latas viejas” que el municipio tenía por ahí… La verdad es que, con el daño que sufrimos, nosotros no estamos para recibir ese tipo de ayuda… Al menos, nosotros podemos arreglarnos, encalillándonos hasta las orejas, pero podemos. La pregunta es: ¿Qué pasa con la gente que no puede?”, esgrimió molesto.
Una situación similar experimentó Helen Pérez Pérez, residente de los departamentos del sector de Archipiélago de Chiloé en la calle Santa Juana, quien fue parte del grupo de vecinos afectados por el desprendimiento de una sección del techo de su edificio y que durante el día de ayer significó filtraciones de agua y humedad en pasillos y habitaciones.
“Anteriormente, había ido a preguntar a la municipalidad y al Serviu por un problema similar a éste, pero nadie se hace cargo, lo que han hecho hasta ahora es pasarse la pelota entre unos y otros. El municipio me deriva con el Serviu, éste con Segis, luego de nuevo con el municipio y, al final, nadie responde”, reclama.
El caso particular de Helen se suma a otros, cuya fragilidad quedó al descubierto con este temporal que, entre otros problemas, además dejó sin operación a servicios como el Sapu 18 de Septiembre, que no otorgará atención hasta el día de mañana.