Necrológicas
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Niña de 8 años perdió la visión de un ojo y ve 30% con el otro

Por tercera vez, la Agrupación Amigos de los Ciegos (Agaci) abrió las puertas de su sede de Angamos Nº358 para mostrar a quienes les cooperan en qué invierten sus dineros y cómo avanzan sus beneficiarios. Pese a la inasistencia de las autoridades invitadas, el encuentro brilló por un hermoso compartir de experiencias.
[…]

Por La Prensa Austral Sábado 7 de Mayo del 2011

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Por tercera vez, la Agrupación Amigos de los Ciegos (Agaci) abrió las puertas de su sede de Angamos Nº358 para mostrar a quienes les cooperan en qué invierten sus dineros y cómo avanzan sus beneficiarios. Pese a la inasistencia de las autoridades invitadas, el encuentro brilló por un hermoso compartir de experiencias.

Son muchas las personas que no cejan en su empeño de seguir luchando, a pesar de que la vida les cambió de un día para otro.

Una de ellas es Esperanza Guerrero, quien a sus 8 años y 11 meses tiene apenas un 30 por ciento de visión en su ojo izquierdo además de otras limitaciones. Todo empezó hace poco más de un año, cuando repentinamente perdió la vista de un ojo y el 50 por ciento en la capacidad del otro. Al día de hoy, sólo ve un 30 por ciento.

Esto es secuela de un parto prematuro, en el que le sobrevino una parálisis cerebral al nacer. Ella incluso debió nacer ciega, según le señalaron los especialistas a Verónica Chandía, su madre, por ello la afección se le desarrolló ahora.
Se le diagnosticaron endotropía acomodativa, nistagmus latente y angliopía de su ojo derecho, secuela neurológica de prematurez extrema que como lesión cerebral se conoce como leucomalacia. El certificado médico indica que el daño es irreversible.

Esperanza tampoco puede desplazarse por sí sola, por lo que su madre debe hacer las veces de su bastón.
Además fue operada al intestino por una grave afección (enterecolitis necrotizante), ya que cuando niña no se le diagnosticó que era intolerante a la lactosa. Tiende hacer muchos cuadros bacterianos, y en las últimas dos semanas ha estado complicada de salud. Ella toma remedios especiales de por vida y una leche especial Pediasur (el tarro sale 11.900 pesos y debe racionarle para que le dure cuatro días).

Progresos

Verónica admite que su hija ha aceptado con más entereza que ella su condición, y este año llegaron a Agaci, donde encontraron un gran apoyo en la parte humanitaria y de herramientas.

Esperanza es una alumna de integración y cursa 3º básico en la Escuela Portugal, donde tiene promedio 6,7. La propia niña expresa su agradecimiento hacia Agaci, que le ha permitido volver a estar motivada para seguir estudiando y ampliar sus conocimientos. Ella se siente mejor, más acompañada, mientras que para Verónica todo esto la ayuda a aprender como mamá.
La niña hoy aprende a leer de nuevo en Braille. El único detalle es que en Punta Arenas hay una sola profesora de esta especialidad, ya que la Corporación Municipal no tendría medios para capacitar a docentes. Pero el tema es aún más difícil, ya que Agaci tiene las puertas abiertas para capacitar a quienes deseen especializarse, pero no habría personas disponibles.

Tal vez una motivación a ello sea Esperanza, niña carismática, cariñosa y especial que le hace honor a su nombre.