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Nuevo rector: Umag ha estado encapsulada y debe tener un rol más activo en Magallanes

El nuevo rector de la Universidad de Magallanes (Umag), Juan Oyarzo, realizó un análisis franco: esta casa de estudios superiores no ha cumplido a cabalidad con el concepto de universidad, ha vivido encumbrada y con muros que la alejan de su entorno.
[…]

Por La Prensa Austral Domingo 10 de Agosto del 2014

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El nuevo rector de la Universidad de Magallanes (Umag), Juan Oyarzo, realizó un análisis franco: esta casa de estudios superiores no ha cumplido a cabalidad con el concepto de universidad, ha vivido encumbrada y con muros que la alejan de su entorno.
Decidido a derribar tales muros, admite que está contento por las definiciones del intendente Jorge Flies y las tareas por él encomendada a la Umag.
También remarca que se iniciará el cambio de estatutos y que no le teme a que los estudiantes y los otros estamentos de la Umag tengan voz y voto.

– Rector, me gustaría conocer, primero, cuál es su concepto de universidad.
– “Para mí, es un concepto universal en el sentido que convoca el saber de los distintos ámbitos de la filosofía que uno pueda postular y entran en ella la discusión, el debate, aparte de la enseñanza. Es el lugar donde se convoca toda la sabiduría y que ésta se pueda irradiar donde ella está inserta”.

– ¿Cree que la Universidad de Magallanes ha cumplido con este concepto?
– “No, por eso lo menciono. Hemos tenido cierta vinculación con la región, pero hemos permanecido un poco en una cúpula en que tenemos muros que no son muy permeables. Lo que queremos hacer es precisamente sacar esos muros. Ya hemos conversado con el gobierno regional de que nosotros coloquemos a nuestra institución en una vinculación con el medio. De hecho, creamos en nuestro organigrama una vicerrectoría de vinculación con el medio”.

– ¿La Umag debe tener un rol más relevante y ser un aporte para el desarrollo de Magallanes?
– “Comparto lo que se menciona hoy (el jueves en el editorial) en La Prensa Austral, respecto de que la universidad tiene que tener un rol más dinámico en el actuar externo. Hacemos muchas actividades, que la comunidad no conoce, y, junto con dar a conocer lo que hacemos, también queremos que la comunidad pueda estar llana a recibirnos a nosotros”.

– ¿Qué medidas tomará, a parte de la referida vicerrectoría?
– “En esta vicerrectoría, vamos a tener comunicaciones, relaciones públicas y vamos a crear una unidad de responsabilidad social universitaria; tenemos una unidad que se va a encargar de cómo nos vinculamos con los egresados, ex alumnos, y eso es una debilidad que tenemos cuando nos vienen a acreditar los pares evaluadores. Esta vicerrectoría nos va a permitir tener una mejor relación con la zona”.
Reforma Educacional
– ¿Cuál es su postura frente a la Reforma Educacional?
– “Me crié con un sistema gratuito. No pagué ni un peso por estudiar y, por lo tanto, no puedo estar más en desacuerdo con este modelo educativo. Cuando asumió el gobierno de Aylwin al restablecerse la democracia tenía esperanza y dije: “¡Por fin, la educación se va a mejorar!”. Pero, quedé desilusionado. Por eso, tengo esperanza que esto se pueda revertir y estoy por el modelo que está proponiendo hoy día el gobierno. Pueden haber errores en los dichos, que en lo que se diga en una entrevista se puedan cometer equivocaciones…, bueno, lo que vale es la intención que se tiene de fondo”.

– O sea, ¿cree que la educación es un derecho que tiene cada habitante de este país?
– “¡Por supuesto! Todos tenemos derecho de estudiar y, ojalá, que sea gratis”.

– Pero, ¿no comparte el argumento que la gente que tiene recursos debe pagar por la enseñanza universitaria?
– “Cuando yo estudié, la masa de estudiantes era menor. Si tú miras hoy día, los alumnos del Consejo de Rectores deben ser 200 mil, cuando tenemos un millón de estudiantes. Entonces, ¿ese diferencial dónde está? En las universidades privadas. Cuando hablan de ayudar al sistema y se dice: “Educación gratis para todos”, yo no estoy de acuerdo. Nosotros éramos Universidad Técnica del Estado, o sea, el Estado era el responsable de su universidad. Nosotros nos cambiamos el nombre a Universidad de Magallanes, pero somos del Estado, nos debemos al Estado. Por lo tanto, el Estado debe hacerse cargo de sus universidades. Si quiere ayudar a las universidades privadas, es un problema del gobierno. Pero, primero lo público”.

– Sin embargo, las universidades privadas se han puesto de acuerdo y, en una ofensiva comunicacional, han dicho que es injusto que el Estado ayude a cierto grupo de universidades y que a ellos los deje abandonados en la asignación de recursos.
– “Si uno hace historia y recuerda cómo se formaron las universidades privadas… Las universidades privadas no se formaron de la noche a la mañana con el cuerpo académico que pueden tener hoy día. Se formaron en base a los académicos que tenían las universidades metropolitanas como la Chile, la Católica… Ellos se nutrieron así, comenzaron a expandirse e hicieron un muy buen negocio. Hoy día cuando aparece la Comisión de Acreditación, las cosas comienzan a cambiar.
“No soy partidario del lucro, pero tampoco lo soy de darle educación gratuita a todos. Dentro de las universidades estatales, me quedaría tranquilo con que le den gratuidad a los primeros tres quintiles y el resto que pueda pagar, que pague”.

– ¿La PSU es una herramienta válida de selección del ingreso a las universidades?
– “Nosotros, en ingeniería, teníamos una percepción de que la PSU tenía cierta debilidad. A un chico que tenía 650 puntos, uno podría decir que le iba a ir bien en la universidad. En cambio, al que tenía 500, no le iba a ir bien. Esos eran como mitos. ¿Qué hacemos con los chicos 500? Tenemos que hacer más esfuerzos para poder elevar el nivel de ese niño y que no tenga problemas en la vida universitaria. Pero, cuando él pasa la barrera de la enseñanza de la matemática, de la física, ese estudiante es un excelente alumno. Entonces, son los esfuerzos iniciales, pero no es culpa de los estudiantes que lleguen con 500 puntos. Los colegios municipalizados están totalmente desposeídos. La escuela Industrial, que es de dónde vengo, me da pena. Hoy día son contados con la mano los que llegan a la universidad…”.

– Entonces, la PSU no es una herramienta eficiente.
– “Si a mí me dijeran mañana: “¡Eliminemos la PSU!”, yo no tendría ninguna dificultad. Sí tenemos que tener alguna medición que sea más razonable. Incluso en la Católica estaban haciendo esfuerzos por ver de qué manera se podían cambiar. Aquí tenemos a un estudiante de Medicina, que el padre dijo que el año pasado le fue mal en la PSU porque se puso nervioso. Entonces, imagina que una prueba que uno da te está costando la vida por la mala suerte de llegar a la prueba nervioso. Entonces, tienen que haber más elementos o, a lo mejor, que cada universidad tenga su propio sistema de admisión”.
Matriz energética
– El intendente les encargó una tarea: definir la matriz energética de Ma lanes.
– “Lo que se está haciendo en el gobierno me parece muy inteligente. Si mañana se nos corta el gas en la región, ¿qué hacemos? Entonces, se abre un signo de interrogación y deberíamos volver al tiempo de la leña y el carbón. Me parece interesante que el gobierno regional conozca cuáles son las derivadas energéticas que tiene en el caso que una esté con complicaciones, como puede ser el gas, y tenga alternativas para llamar a privados a que se instalen y se empiece con energía eólica, mareomotriz, etc.. El Cere (Centro de Estudios de los Recursos Energéticos) tendrá la responsabilidad de diseñar la matriz energética y al director del Cere lo integraron en la Comisión Nacional de Energía, formando parte del equipo del ministro”.

– ¿Podemos esperar, entonces, que la Umag, sus centros de estudios e investigación, sean la base de cualquier decisión regional importante?
– “Exactamente. El gobierno regional va poder tener las herramientas para poder tomar las decisiones…”.

– ¿Comparte el criterio que, considerando la escasa población de Magallanes, no se pueden realizar inversiones importantes para contar, por ejemplo, con una central como una gasificadora de carbón?
– “Tengo una crítica. ¿Recuerda cuando, en el gobierno militar, nos hicieron la pavimentación a Natales de una sola franja? Bueno, yo, en esa sola franja, tuve la mala suerte de ir a Natales y me quebraron el parabrisas, porque había que estar bajando constantemente del pavimento al ripio. El motivo de aquello fue que no era rentable hacer las dos vías. Hay proyectos que, socialmente, tienen una rentabilidad. La rentabilidad social no tiene números. Entonces, si yo requiero entregar energía a Puerto Edén o a Puerto Toro –que me decían que no tiene agua y que no es posible que a estas alturas haya una comuna sin agua-, entonces, nosotros como universidad tenemos un rol social y hasta podríamos ayudar sin costo cuando tenemos ese tipo de situaciones y, de hecho, lo queremos hacer con nuestros alumnos”.
Región científica
– El intendente plantea hacer de Magallanes una región científica. ¿Cómo proyecta a la Umag en este gran enunciado?
– “Lo que mencionó el intendente tiene que ver con el tema antártico y nosotros tenemos ahí un desafío. Ya conversamos con el Inach y estamos haciendo acciones conjunta y la idea es que ellos formen un grupo y nosotros, otro; en el caso de ellos, dirigido por el doctor Marcelo Leppe y, en el nuestro, por Gino Casassa. Ellos van a ser los jefes de grupo para coordinar este gran proyecto, que va ser un proyecto magnífico. Alguien me dijo una vez que la universidad podría ser una joyita en este extremo y, a lo mejor, esa joyita puede ser el tema antártico”.
Democratización y
nuevos estatutos
– Una de sus promesas de campaña fue democratizar la universidad. ¿Qué opina del anuncio efectuado esta semana por la Presidenta en tal sentido?
– “Sintonizamos bastante con ese tema. Yo, el domingo pasado, fui a Santiago para reunirme con la gente de la Universidad de Valparaíso que llevó a cabo sus cambios de estatutos y después estuve en la Usach con el mismo propósito. Tengo los estatutos de ambas universidades. A fines de agosto, tengo pensado un claustro, donde participen los académicos, los no académicos y los alumnos para que esta gente venga acá y dé a conocer cómo ellos llevaron a cabo el cambio de sus estatutos, a fin de que nosotros comencemos a trabajar en forma triestamental y lleguemos a nuestros propios estatutos…”

– Pero, hay detractores.
– “Escuché ya a parlamentarios de derecha que no son partidarios. Cada universidad debe tomar su decisión respecto a ello y no creo que podamos hacer un modelo para todos igual. Hay realidades distintas”.
Democratizar las decisiones universitarias también tiene su riesgo. Por ejemplo, acá la carrera de Medicina de la Umag pudo, eventualmente, no haber visto la luz.
“Creo que, si se dan los argumentos, si se muestran las cosas y hay una discusión con altura de miras, no tengo temor a que la gente pueda participar. Oponerse por oponerse… Yo separo los temas ambientales con los temas ecologistas. No soy partidario de la ecología, a veces, cuando estoy atrasando sistemas que van a beneficiar a una comunidad. Acá ocurre exactamente igual. Medicina recibía objeciones por el temor de que no se estaban dando los pasos necesarios, por una parte; y, después, se implementó acá al interior de la Umag el temor de que esto iba a significar desbancar recursos hacia esta carrera en desmedro de las otras. Situación que no ha ocurrido.
“No le tengo temor a la participación democrática, a que tengamos opinión de los estudiantes y ahí cada estamento va a ver… Lo que sí me llamó la atención es que los estudiantes tienen más peso que los funcionarios. En la Universidad Técnica del Estado, nosotros teníamos lo contrario: 60% los académicos, un 30% los funcionarios; y un 10% los estudiantes. Pero ahí (los casos de las otras universidades) se dio vuelta. Yo estoy totalmente de acuerdo con lo que viene”.

– En el caso de la Umag, ¿cuándo estarán los nuevos estatutos?
– “Queremos trabajar en lo que queda de este segundo semestre y, ojalá, en el año 2015 tengamos listo”.