Necrológicas

Párroco fue separado de funciones por vulnerar intimidad de joven

Obispado de Punta Arenas inició investigación canónica.

Por La Prensa Austral Martes 23 de Octubre del 2012

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El Obispado de Punta Arenas separó momentáneamente de sus funciones al sacerdote Luis Melchor Juragaro Manaideke, de Puerto Williams, en virtud de un presunto ilícito de atentado a la privacidad e intimidad de las personas en contra de una menor de 16 años, detectado al interior de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de dicha comunidad.

Al involucrar estos hechos la intimidad de las personas, incluida una menor de edad -sin tener conciencia de haber sido filmada-, el 21 de octubre se inició una investigación canónica contra aquel presbítero, sacerdote diocesano de Arica y de nacionalidad colombiana, en misión pastoral hace cerca de tres años en Puerto Williams.

El vicario general diocesano Fredy Subiabre dio a conocer que en la noche del viernes 19 fue informado telefónicamente de la existencia de imágenes de una adolescente captadas en dependencias de la parroquia, en Puerto Williams. Esto llevó a que el domingo 21, él se trasladara a dicho lugar con la psicóloga Mónica Cerro, encargada de acoger las denuncias en nombre de la Comisión de Prevención de Abusos Sexuales de la Diócesis, para recabar antecedentes de los hechos referidos a través de los denunciantes, los padres de la menor afectada, el sacerdote que atiende la parroquia y miembros de aquella comunidad cristiana.

Para facilitar la indagación canónica, se dispusieron las medidas cautelares de restricción de sus funciones pastorales y del ejercicio público de su ministerio. A fin de asegurar su disponibilidad para colaborar en los ámbitos canónico y civil, se fijó el domicilio del sacerdote en la ciudad de Punta Arenas.

Asimismo, el mismo domingo 21 se interpuso una denuncia civil en el cuartel de la PDI de Puerto Williams, a través de la misma persona de la comunidad que constató lo ocurrido, en tanto, la Iglesia diocesana ha comprometido su plena colaboración con las instancias pertinentes.

A nombre del obispo diocesano, Subiabre expresó su cercanía en este momento a la familia de la joven afectada y a toda la comunidad, y “esperamos que se esclarezca pronto esta situación tan lamentable y contraria a la misión evangelizadora de la Iglesia”.

A su vez, la psicóloga Mónica Cerro indicó que estas filmaciones sin autorización de las personas distan de un delito de abuso sexual, ni consta que en la denuncia que este sacerdote haya incurrido en actos de connotación sexual, “pero al existir una persona menor de edad en esta situación preferimos reaccionar y hacer la denuncia que correspondía”.
Añadió que el chip –hoy en manos de la PDI- donde se encontró la información era de propiedad del sacerdote, de allí la vinculación que se hace en la denuncia.