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Pesar en Puerto Natales por fallecimiento de médico argentino Jorge Américo Blachere

Un profundo pesar causó en sectores de la comunidad de Puerto Natales el fallecimiento del destacado médico argentino, Jorge Américo Blachere, quien por años sirvió en el hospital de Río Turbio, atendiendo a mineros chilenos y sus familiares.
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Por La Prensa Austral Lunes 30 de Junio del 2014

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Un profundo pesar causó en sectores de la comunidad de Puerto Natales el fallecimiento del destacado médico argentino, Jorge Américo Blachere, quien por años sirvió en el hospital de Río Turbio, atendiendo a mineros chilenos y sus familiares.
Su fallecimiento se produjo el miércoles de la semana pasada en la ciudad de Río Gallegos, donde se encontraba radicado tras su retorno desde México.
Blachere fue el primer intendente municipal (alcalde) de Río Turbio, fundador de la localidad de 28 de Noviembre en 1959 y director por años de la Sociedad Médica de Río Turbio.
Por su partida a los 89 años de edad se declararon tres días de duelo en la Cuenca Carbonífera.
Sin embargo su fallecimiento no sólo enluta a las localidades del vecino país, sino que también a Puerto Natales.
En esta ciudad residen no sólo muchos de sus antiguos pacientes (mineros de Río Turbio) sino que también sus familiares.
Su labor profesional la desarrolló en forma paralela cuando en el hospital de Puerto Natales trabajaba el doctor Augusto Essmann y el doctor Alvaro Soto Bradasic.
Entre los profesionales médicos de ambos lados de la frontera se produjo una gran cercanía, teniendo como norte el cuidado de sus pacientes y su pronto restablecimiento.
“Fuimos amigos”
El hoy propietario de la farmacia Natales, José Luis González Dubrasic, conoció por especiales circunstancias al doctor Jorge Américo Blachere. En el año 1969 González formó el Servicio de Rayos del hospital de Puerto Natales, donde se desempeñaba el doctor Alvaro Soto, cuya fama de destacado traumatólogo había superado las fronteras y venían hasta la capital de Ultima Esperanza pacientes de Buenos Aires, Santiago, Punta Arenas y otros lugares de la Patagonia. Por ello el material radiológico se acaba muy pronto. En un momento de necesidad José Luis González decidió viajar a Río Turbio a pedir insumos. Allí conoció al doctor Blachere. “El me facilitó todo lo que le pedí sin ningún inconveniente. Con una amabilidad y disposición que me llamó la atención, como asimismo su manera de atender a los pacientes”, recuerda González.
Desde ese momento se inició una amistad y también un trabajo profesional. Con los años González Dubrasic terminó trabajando por un periodo de diez años en el hospital de Río Turbio.
Allí pudo ver la entrega del doctor Blachere hacia sus pacientes. “En la mina de carbón se producían accidentes espantosos. No importaba el horario, había que solucionar los problemas”, señala. Recordó que vio al profesional argentino derramar lágrimas cuando tuvo que amputarle la pierna a un joven minero chileno o ante la muerte de un conocido vecino de Río Turbio.
También vino a su memoria las ocasiones en que el doctor Alvaro Soto realizaba visitas a Río Turbio. La pregunta de Blachere siempre era la misma: “Cuánto le debemos doctor” al igual que similar era la respuesta de Soto: “Nada porque he venido a operar a mis compatriotas”.
“Eran otros tiempos”
Por ello, dice, recordando a estos profesionales que “eran otros tiempos de la medicina, donde todo se hacia por vocación, no pensando en ganarse una beca o por pagar una beca, lo que provoca que finalmente se atienda no de la mejor manera a los pacientes. Hoy todos buscan una mejor situación económica, un buen pasar”.
Por lo anterior, lamenta profundamente el fallecimiento de Blachere, pero también agradece el haber conocido a un profesional y una persona íntegra y valiosa, a quien consideró “un amigo”.
El doctor Jorge Américo Blachere estuvo hace tres años en Puerto Natales, ocasión en la que en un encuentro que realizaron amigos de ambos lados de la frontera, recibió un merecido homenaje.