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Preso peruano que intentó matar a su conviviente

– Sujeto azotó cabeza de la mujer contra tabique de puerta y la llevó al baño donde intentó estrangularla,
fingiendo ella perder el conocimiento.

Por La Prensa Austral Domingo 15 de Mayo del 2011

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Una disputa entre convivientes sumado a la ingesta excesiva de alcohol desembocó ayer en un brutal episodio de violencia intrafamiliar, el cual pudo costarle la vida a su víctima, una mujer residente en Porvenir.

El hecho se registró en la capital fueguina cerca de las 3 de la madrugada de ayer, en el domicilio de Carlos Mimica Nº64, arrendado por Dora Viviana Torres Pérez, chilena, 52 años, y su pareja, el ciudadano peruano Julio Richard Advíncula Acasiete, de 39 años. Ambos venían de participar de una fiesta bailable en el Frigorífico Patagonia, por el término de faena, empresa en la cual laboran y donde se conocieron, iniciando una relación hace un año.
De vuelta en el hogar, tras compartir unas copas la pareja se enfrascó en una discusión, la que fue subiendo de tono. El motivo fue que ella rehusara prestarle su vehículo, haciéndole ver que la última vez Carabineros se lo había quitado por una infracción a la Ley de Tránsito.

Según consigna el parte policial, el conviviente reaccionó violentamente propinándole sendos golpes de puño en el rostro para hacerla caer al piso. Luego tomaría a la mujer del cabello para estrellar su rostro contra el marco de la puerta de su dormitorio. El impacto le abrió una herida profunda y sangrante, pese a la cual Advíncula continuó golpeándola. Ella huyó hacia el baño del inmueble, donde él la siguió y tomó una manguera de la lavadora para tratar de asfixiarla.

Mientras cometía su desquiciada acción, él le habría expresado: “si te tengo que matar, te mato”. En ese angustiante momento, en el cual la víctima temió por su vida, sólo atinó a fingir perder el conocimiento como si estuviera muerta.

Ello llevó a su agresor a echar pie atrás, quien se retiró al comedor y se tendió a dormir en un sillón. En el intertanto, haciendo acopio de fuerzas, Dora Torres buscó refugio encerrándose en su dormitorio, desde donde llamó a Carabineros, quienes acudieron al lugar y detuvieron al agresor.

Diagnóstico
A las 3,25 horas de ayer, Sebastián Aceituno Arroyo, médico de turno del Hospital de Porvenir, examinó a la agredida, a quien le diagnosticó una herida cortante a colgajo de cuero cabelludo, ubicada en las zonas parietales, de una longitud cercana a los 25 centímetros, profunda (le llegó hasta el hueso de la cabeza) y muy sangrante. Además resultó con una equimosis cervical anterior y grave, lesiones con un tiempo de recuperación mayor a 30 días.
El facultativo estableció que la versión de la víctima sobre el agente causal coincide con las lesiones constatadas.
Dora Torres permanecía ayer hospitalizada en reposo absoluto, con calmantes y sin poder hablar.

Porvenir sin juez
El control de detención y formalización del requerido no se realizó en Porvenir, ya que la magistrada Paula Stange no se encontraba en la ciudad, y su reemplazante Cristián Matus tampoco, por lo cual se dispuso hacer la audiencia en Punta Arenas. Según lo informado por el fiscal Oliver Rammsy, la de ayer fue la segunda vez en el año en que no había juez en dicho tribunal.

Ello obligó a trasladar al imputado hasta Punta Arenas, donde comparecería a las 15,13 horas de ayer ante el juez de Garantía Andrés Provoste Valenzuela, en subrogancia del magistrado de Porvenir.

Advíncula, quien no tenía condenas anteriores, salvo un manejo en estado de ebriedad y un hurto vigente, fue formalizado por el delito de femicidio en grado de desarrollo frustrado.

Durante la audiencia, al magistrado le fueron exhibidas fotografías del lugar de los hechos y de las lesiones de la víctima, almacenadas en un pendrive.

El fiscal Rammsy solicitó la prisión preventiva del agresor por constituir un peligro en la seguridad de la víctima y de la sociedad, además del riesgo de fuga.

El defensor penal público Ramón Bórquez se opuso a que se decrete el encierro para su cliente, quien vive cuatro años en Porvenir. Hizo ver el contexto en que se produjo la agresión, asociado a la ingesta de alcohol, y a que no había lesiones que acreditaran parricidio frustrado. Además que el iomputado no registra condenas y declaró que nunca antes la pareja había tenido problemas de convivencia.

Finalmente, el juez de Garantía Andrés Provoste Valenzuela resolvió imponiendo la medida cautelar de prisión preventiva sobre Advíncula, al estimar que concurren antecedentes justificados de la existencia del delito y que hacen presumir su participación en los hechos. Además pesó la gravedad de la pena asignada al delito (penas de 10 a 15 años de cárcel), todo lo cual permite concluir que su libertad es un peligro para la ofendida y para la sociedad, aparte de existir riesgo de fuga.

Al término de la audiencia, se fijó un plazo de tres meses para investigar. Bórquez solicitó que su defendido cumpla la medida en el centro de detención preventivo de Porvenir, al ser una causa radicada allí.