Necrológicas
  • Leonor Silva de la Fuente
  • María Vera Ojeda
  • José Ortega Sepúlveda
  • Luis Alberto Latorre Vera

Sahr apuesta a su experiencia municipal y a su transversalidad para ser alcalde de Punta Arenas

El edil estima que, con tres períodos de concejal en el cuerpo y su amplia experiencia en la administración, tiene las condiciones para ser un buen jefe del municipio más importante de Magallanes.

Por La Prensa Austral Domingo 28 de Agosto del 2011

Compartir esta noticia
12
Visitas


“El que sigue, la consigue”. Tal parece ser la consigna que está detrás del nuevo empeño del concejal Roberto Sahr por hacer prosperar su candidatura a alcalde de Punta Arenas.

Para algunos, tal pretensión sólo tiene base en el voluntarismo de Sahr, para él está convencido de que tiene fundamentos sólidos: su vasta experiencia como concejal (tres períodos), sus conocimientos de administración y su transversalidad política y social.

Planteándose como un hombre de centro-derecha, ni siquiera la mala evaluación ciudadana del actual gobierno de Sebastián Piñera es vista como un punto en contra.

– Usted ya se autoproclamó como candidato a alcalde. ¿En qué se basa y por qué va a ir a la lucha?
– “Creo tener, después de tres períodos como concejal, la experiencia necesaria en temas municipales. Aparte de eso, tengo la experiencia en administración y hay dos cosas que nadie me podrá decir: uno, que no sé administrar y dos, que alguna vez me haya quedado con un peso ajeno”.

– ¿Qué peso puede tener su candidatura si, hasta el momento, parece ser un llanero solitario porque no tiene el apoyo expreso de ningún partido ni grupo comunitario?

– “Es normal que uno diga: “La gente me lo ha pedido”. A mí, la verdad, no me lo ha pedido. Tal como dices tú, esto es una especie de llanero solitario. Claro, a veces en el supermercado o cuando uno habla con gente, me dicen: “¿Cuándo se va a tirar a alcalde?”. Pero, yo no encuentro que eso sea un apoyo así como para que uno diga: “Ya, voy porque tengo el apoyo de la gente”.

“Pero, voy porque estoy seguro de que sería un buen alcalde”.

– ¿No sería más lógico que antes de autoproclamarse hubiera buscado alguna base de apoyo inicial a su candidatura?
– “Lo que pasa es que eso es normal que se haga dentro de un partido y, como yo no estoy en partido, no tengo esa plataforma. Yo, lo único que le digo a la gente es: “Aquí estoy yo. Quiero administrar este municipio con honestidad, con seriedad, porque para ser alcalde no se necesita ni hablar muy bonito ni hablar largo ni tendido ni ser un Mister Simpatía. Lo que necesitamos hoy es un alcalde que vaya a ordenar, a recomponer el municipio que hoy día está muy roto por dentro y creo que mi principal plataforma van a ser los mismos funcionarios municipales porque ellos son los que saben hacer el trabajo y con ellos voy a administrar”.

– La vez pasada usted quiso que la Udi apoyara su postulación alcaldicia. ¿Aspira ahora tener el respaldo de algún partido?

– “Aspiro que mi candidatura represente a toda la gente de centro-derecha e independientes que quieran, sobre todo, a Punta Arenas más allá de los colores políticos. Si la Udi, si RN, si el Pri, los independientes creen que mi candidatura los representa, ¡bienvenido! Yo creo que sí los represento porque no veo otra persona… Lo digo de otra manera: de las personas que podrían ser candidatos y que cuenten con conocimientos municipales, ya están contadas con los dedos de la mano; y, aparte si no han administrado nunca nada, te siguen sobrando dedos. Esto es como presentar un curriculum cuando uno busca trabajo: ¿Tiene conocimiento municipal? Sí, por mis tres períodos de concejal. ¿Tiene conocimiento de administración? Sí, por mi experiencia laboral. ¿Es un delincuente? No. Creo, entonces, que cumplo con los requisitos. Y creo que, más allá de hablar bonito, esta vez la gente va a buscar a una persona que vaya con seriedad a administrar el municipio”.

– En ese contexto, si hubiera gente de la Udi que quisiera repatriarlo, ¿estaría dispuesto a ir a primarias o a alguna definición interna?
– “Si algún partido político quiere hacer una encuesta con mi nombre y otros, no tengo ningún problema. Yo no quisiera ser candidato de un partido y dejar de lado al resto de la gente que podría sentirse representada por mí”.

– Entonces, ¿quiere ir como independiente?
– “Sí, dejando en claro que, como independiente es no militante”.

– ¿No sería más lógico que el Pri, partido bajo cuyo alero fue electo concejal, hubiese proclamado su candidatura?

– “Si hubiera sido así, sería candidato del Pri y el resto de la gente podría no sentirse identificada con mi candidatura.

Prefiero que la gente que cree que Roberto Sahr puede ser un buen alcalde me apoye”.

– ¿Para eso su comando tendrá que ser transversal?

– “Esa es la idea. Ya hay gente que está trabajando conmigo en hacer un programa municipal”.

– ¿Y su relación con Miodrag Marinovic? A través del Pri se sospecha que hay cierta alianza.

– “Tengo muy buenas relaciones con Miodrag Marinovic; tengo muy buenas relaciones de amistad con Carlos Bianchi; lo mismo con Branko Ivelic y también con Balich. Creo que tengo buena amistad con todos los líderes políticos”.

– ¿Usted no genera anticuerpos en el sector de la centro-derecha?

– “Creo que no. Puede haber algunas personas, porque uno no le puede caer bien a toda la gente. Incluso, tengo muchos amigos de izquierda dentro de la Concertación. Después de mi encuentro con (Gustavo) Hasbún y el Pa’ Callao, mucha gente me vio tomando café con el senador Pedro Muñoz y me dijeron: “Bueno, ¿a dónde te vas? ¿A la Udi o al Partido Socialista?””.

– El ex alcalde Juan Morano también ha lanzado su opción y quién más que él puede esgrimir con mayor propiedad que usted los atributos de conocimiento y administración municipal.

– “Cuando decía que hay pocas personas que pueden decir: “Sé de municipio y sé administrar”, me refería, entre ellas a Juan Morano. Otras son Saldivia, Boccazzi. Con Juan Morano, estamos bastante a la par en lo que es conocimiento municipal y administración. Yo, además, tengo un bagaje de conocimiento en administración en empresas privadas y relaciones personales. Creo que tendría éxito, en el tema de los funcionarios, pues lo primero que haría como alcalde es juntar a toda la gente: “La municipalidad la tienen que administrar todos los funcionarios juntos”. Y, así, mi primera medida sería construir el edificio municipal para dotar de un lugar de trabajo más digno para los funcionarios y que permita otorgar una mejor atención a los vecinos”.

– ¿Qué posibilidad le ve a un candidato de centro-derecha con la situación actual, con un gobierno que sigue cayendo en las encuestas y con tamaño descontento ciudadano?

– “Este gobierno tiene la gran oportunidad -si lo toma así, como oportunidad- de ser el gobierno que hizo una verdadera revolución arreglando los problemas que se arrastran por tantos y tantos años en educación, en salud. Ya se han hecho hartas cosas buenas, pero que han quedado escondidas con todos estos problemas que han salido ahora. ¿Para qué vamos a repetir todo ahora? El 7% de los jubilados, el post-natal de seis meses, el bono marzo y ¡un montón de cosas que se han hecho!, pero que quedan minimizadas.

“El gobierno tiene que dar un paso grande en el tema de los estudiantes y que, a lo menos, en las universidades estatales la educación sea gratuita, arbitrando medidas para que haya un sistema de admisión universitaria que garantizara la igualdad de acceso a la educación superior para aquellos estudiantes de sectores más vulnerables”.

– O sea, usted cree que si el gobierno le da el palo al gato será fácil ganar la alcaldía.

– “Sí y, si no, creo que igual porque creo que la gente separa los temas nacionales de los locales”.

– ¿Cree que la gente aprecia su labor como concejal?

– “Creo que sí. Si he encontrado alguna crítica, ha sido de gente que me ha dicho que he sido demasiado cargante al fiscalizar, pero, cuando uno mira la ley orgánica constitucional de municipalidades, la labor que más puede ejercer un concejal es fiscalizar. Uno puede tener muchas ideas, muchas propuestas, pero, si no cuenta con el beneplácito del alcalde, quedan sólo como ideas y, por eso, quiero ser alcalde para llevar esas ideas a la práctica”.

– Sin embargo, algunos dicen que, por fiscalización, usted ha entendido el criticar por criticar y que no ha sido una actitud constructiva.

– “He sido consecuente. En la época de Morano, creo que fui tan fiscalizador como ahora. Pedía antecedentes, recurría a Contraloría, solicitaba información al alcalde y, normalmente, en la época de Juan Morano siempre se me contestaba a tiempo y lo que me parecía que no estaba bien hecho lo criticaba. Pero, ahora he tenido que ser más agudo en la crítica porque tengo un montón de consultas formuladas legalmente, por escrito y en sesiones de Concejo, que no han sido respondidas por el alcalde y, cuando tengo respuestas, encuentro que las cosas están mal hechas.

“Recientemente, en conjunto con el concejal Karelovic y el concejal Saldivia hicimos una presentación a la Contraloría porque creemos que están mal hechos muchos contratos a honorarios y, efectivamente, Contraloría contestó que es así y que va a ir a fiscalizar, pues ya lo había encontrado Contraloría, pero nosotros no lo sabíamos porque el alcalde no nos informó”.

– Ustedes, con Karelovic y Saldivia y, a ratos, Ríspoli y Aguilante, forman como una bancada, la “bancada anti cantagoles”.
– “No diría que somos “anti cantagoles”. El alcalde, a nosotros, nos ha dejado de lado de lo que son las comunicaciones -muchas de las cosas nos enteramos por terceras personas y los medios- y no tenemos la confianza con él para preguntarle algo directamente si sabemos que no nos va a contestar o nos va a contestar otra cosa. Por eso, creo que nos hemos asociados naturalmente, sin buscar trabajar con éste o con otro”.

– ¿Cuál es su principal crítica a la gestión de Mimica?

– “Yo apoyé a Mimica para que saliera. Creo que fui el único candidato a concejal que puso en su publicidad: “Vote por Vladimiro Mimica”, porque pensaba, después de haber tenido varias conversaciones con él y con amigos en común, que la administración suya iba a ser de una manera. No más allá del mes de haber asumido, me di cuenta que iba a ser totalmente distinta y donde todos los que lo apoyamos no fuimos tomados en cuenta y, cuando digo que no fuimos tomados en cuenta, no es una manera como picota de decirlo, sino que me dí cuenta que él se estaba rodeando de otra gente que a mí me parecía que no era la más idónea para administrar la municipalidad y, hasta ahora, los resultados están a la vista: se han hecho las cosas mal, se han metido las patas muchísimas veces. Ninguno de nosotros está libre de meter las patas y yo mismo me he equivocado muchas veces…”.

– ¿Como en la primera licitación de la basura?

– “Lo reconozco y, por eso, tengo una querella. Pero, bueno, tengo que defenderme yo, con mi abogado y creo que vamos a salir bien. Cuando uno comete un error, tiene que enfrentarlo. Pero, creo ellos han cometido tantos errores”.

– Pero, ¿qué es lo que más le molesta, que haya dejado un proyecto municipal al cual usted adhirió durante la candidatura y que haya comenzado a mostrar su corazoncito “progresista”?

– “Es que eso no me interesaría que él hubiese mostrado su corazón “progresista”. Además, creo que somos “progresistas” todos, porque ¿eso de llamarse “progresista” porque está más a la izquierda quiere decir que los otros somos retrógrados? Creo que no. Si él, por mostrar su corazón de izquierda, hubiera tenido una muy buena administración, a mí no me interesaría”.

– ¿Qué le molesta, entonces? ¿Le molestan sus asesores, que haya llegado Rubilar, Pumarino?

– “Eh, en general, toda la gente que lo ha rodeado, porque es gente que lo ha hecho mal. Los resultados han sido malos. Pensemos no más en la licitación de la basura, en la postergación del Festival en la Patagonia, en los buses amarillos. Respecto de ellos, el que estén funcionando es bueno, pero no la forma en que se internaron, pues fue irregular hacerlo pasar por donación cuando, realmente, fueron comprados. Yo prefiero las cartas sobre la mesa, con claridad, todo transparente, todo con honestidad”.

– ¿Por qué, junto con el concejal Karelovic, se pararon en la última sesión de Concejo y no estuvieron durante la exposición que realizó Pumarino sobre el Padem?

– “Porque pensamos y lo conversamos que nadie sabe qué va a pasar con la educación de aquí en adelante. Todo el mundo quiere la desmunicipalización. Hasta el mismo ministro Bulnes ha dicho que se va a desmunicipalizar. Probablemente, en uno o dos años más no vamos a tener colegios municipales, entonces, me parece un despropósito presentar un plan comunal de educación a estas alturas.

“Por otra parte, creo que el señor que iba a hacer la presentación, no siendo un educador, no me parece lo más adecuado. Y nos pareció que el alcalde quería, a través de dicha exposición, justificar la contratación del señor Pumarino”.

– ¿Usted objeta la contratación de Pumarino?

– “O sea, creo que no es un profesional de la educación para hacerse cargo de ese plan. Pero, más que la persona, estimo que no es el momento para hacer un plan comunal de educación porque no sabemos qué es lo que va a pasar con la educación municipal”.