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Tesorero de la Confederación se habría apropiado de más de 140 millones de pesos

La cantidad podría ser aún mayor. Se hará una auditoría para determinar a cuánto alcanza el monto sustraído.
El directorio de la institución deportiva presentará una querella contra el dirigente Rubén Vargas,
quien habría reconocido su responsabilidad en el hecho.

Por La Prensa Austral Miércoles 23 de Noviembre del 2011
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Una gravísima situación está afectando a la Confederación Deportiva de Magallanes luego que sus dirigentes detectaran que, al menos, cerca de 140 millones de pesos habrían sido sustraídos por el tesorero de la entidad, Rubén Vargas Hernández.

Según denunció Miguel Sánchez, presidente de la Confederación, Vargas, muy conocido en el deporte magallánico por haber ocupado diversos cargos (en el Club Prat, la Asociación de Fútbol Punta Arenas, entre otros), mediante el poder que tenía como tesorero para firmar cheques -y falsificando la firma del presidente- giraba estos documentos bancarios a su propio nombre por distintas cantidades (de entre un millón a siete millones de pesos), un hecho que se venía repitiendo desde hace algunos años, probablemente desde cuando se vendió el viejo gimnasio para la construcción del casino Dreams en 2006, por un monto de 1.900 millones.

Vargas tenía el control absoluto de las platas, que estaban en una institución bancaria en depósitos a plazo, ya que dada la relación de confianza y amistad que éste tenía con Miguel Sánchez y el resto de los dirigentes, éstos no intervenían en el manejo de las cuentas y, es más, Sánchez le firmaba los cheques en blanco.
Consultado ayer el presidente de la Confederación, no quiso referirse más en profundidad a esta situación, por ahora, argumentado que la institución deportiva contrató un abogado para recabar todos los antecedentes sobre este desfalco, para lo cual también se hará una auditoría, a fin de determinar la exacta cantidad de dinero que fue “sustraído”.

Sí expresó Sánchez que estaba muy dolido y que se sentía traicionado por quien consideraba su amigo, una persona de su absoluta confianza, a quien él mismo llevó a la Confederación para que asumiera la tesorería.

También reconoce Sánchez, así como los demás integrantes del directorio, la responsabilidad que les cabe por no haber estado vigilantes, revisar los balances y los estados de cuenta, deber que también se extiende a los presidentes de las asociaciones que integran la Confederación (Fútbol, Básquetbol, Atletismo, Boxeo y Ciclismo).

Por esto mismo, los dirigentes están dispuestos a responder con sus propios bienes para compensar la pérdida económica que ha sufrido el organismo deportivo.

LOS HECHOS

El lunes pasado la directiva de la Confederación citó de urgencia a los presidentes de las asociaciones para comunicarles lo que había sucedido, situación de la cual el directorio se enteró unos días antes, cuando surgieron algunas sospechas sobre el accionar del tesorero, que se confirmaron al revisar las cartolas, detectándose movimientos “irregulares” de la cuenta bancaria.

El principal hecho, que alertó a los dirigentes, fue el giro, en agosto último, de un cheque por cerca de 142 millones de pesos a nombre de la empresa Salfa, para cancelar la última cuota por la construcción del gimnasio (que tuvo un costo de 1.600 millones).

Sin embargo, este pago debía haberse efectuado en septiembre del año pasado, pero no se hizo ya que la Confederación no tenía los fondos suficientes, aunque el directorio no lo sabía ya que no revisaba las cuentas.

Como la empresa constructora no reclamó el pago (o al menos no lo hizo directamente ante el directorio) los dirigentes no se enteraron que la cuota estaba impaga.

Posteriormente, a mediados de este año, llegaron a las arcas de la Confederación cerca de 250 millones de pesos por devolución del impuesto correspondiente a la bonificación a construcción.
De esta plata el tesorero Rubén Vargas pagó la cuota que estaba atrasada a Salfa, pero este movimiento fue detectado por Miguel Sánchez, quien ya tenía algunas sospechas de que algo no estaba bien.

La semana pasada Sánchez encaró a Vargas, quien finalmente reconoció la apropiación de dineros (sin especificar cantidades), aceptó firmar un documento notarial donde asume su responsabilidad y dejando en claro que nadie más de la directiva intervino en estos ilícitos.
Además, también se habría comprometido a devolver lo “sustraído”, para lo cual estaría dispuesto a vender sus bienes, pero aun así sería muy difícil que pueda cubrir el monto total de las pérdidas sufridas por la Confederación.

ANTE LA JUSTICIA

Según dijo Miguel Sánchez, y de acuerdo al asesoramiento del abogado que representa a la Confederación, se presentará una querella en el Ministerio Público contra Rubén Vargas, por sustracción de dinero y también por falsificación de firma.

LO QUE VIENE

En lo inmediato, la Confederación Deportiva ha quedado en un muy mal pie económico, considerando que de los dineros recibidos por la devolución de impuestos (además del pago de la cuota a Salfa) se debió destinar una cantidad considerable para habilitar el gimnasio (instalación del piso, tableros, sillas de las tribunas, marcadores electrónicos), además de los arreglos que actualmente se están haciendo en el entorno del recinto y en el cierre perimetral del estadio.

Sánchez aseguró que todo se llevará adelante como estaba previsto, aunque los dirigentes deban colocar plata propia, asumiendo así la responsabilidad que les cabe por no haber ejercido en forma adecuada el rol que les correspondía, según sus cargos.