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Vecinos exigen a las autoridades demolición de “antro” al lado de consultorio Mateo Bencur

Como un ritual que se repite todas las semanas, desde cada jueves hasta el domingo entre la medianoche y la 1 de la madrugada, llega un grupo de jóvenes y se instala en una de las ruinosas construcciones del terreno, en donde sólo hay trozos de paredes sin techo, basura, botellas, restos de aerosoles y algunos sillones quemados.
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Por La Prensa Austral Lunes 1 de Septiembre del 2014

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Como un ritual que se repite todas las semanas, desde cada jueves hasta el domingo entre la medianoche y la 1 de la madrugada, llega un grupo de jóvenes y se instala en una de las ruinosas construcciones del terreno, en donde sólo hay trozos de paredes sin techo, basura, botellas, restos de aerosoles y algunos sillones quemados.
“El problema es que no se quedan tranquilos, se cruzan y empiezan a tirar piedras, botellas, gritan groserías. Ya no se pueden dejar los autos en la puerta porque rompen los vidrios y da miedo”, afirma Maritza Bahamonde una de las vecinas afectadas del sector de la población Cecil Rasmussen, en calle Capitán Juan Guillermos a la altura del Nº 0800, a un costado del consultorio Mateo Bencur.
En ese mismo lugar, en julio del año pasado, apareció sin vida el cuerpo de un hombre de 45 años identificado como Arsenio Aladino Kramer Gueicha. Y los vecinos aseguran que, hasta que no vuelva a ocurrir otra fatalidad, las autoridades no van a ocuparse del tema.
Miriam Delgado, presidenta de la junta de vecinos de la población Cecil Rasmussen, ofició tanto a la intendencia como a la municipalidad solicitando que se demuela lo que queda de las casetas para así evitar que sirvan de refugios a los malvivientes.
“Esta situación no sólo afecta a los vecinos, sino también al consultorio Mateo Bencur, ya que hace poco apedrearon la sala de odontología, rompieron vidrios e instrumentos de la sala y ese centro de salud es vital para nuestra población, concurre gente con casos de urgencia a toda hora”, comenta.
Según informes con los que cuenta la dirigenta Miriam Delgado, ese terreno fue donado por Bienes Nacionales al Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), para la construcción de un hogar para la mujer maltratada, pero han pasado dos años y todo sigue igual.
Desde la junta de vecinos, la petición está enfocada a que ese espacio se pueda utilizar para la ampliación del consultorio Mateo Bencur, ya que se necesita más lugar para atender las necesidades de salud. “Sabemos que había un presupuesto destinado a ello. Si bien coincidimos en que es importante la creación de un lugar para la mujer maltratada, no estamos de acuerdo que sea en ese lugar que por cercanía debería ser destinado para el consultorio”, asegura Delgado.
Otro testimonio es el que narra Nicolás Barrientos, quien debe cubrir todas las noches los vidrios de su auto con una placa de madera para evitar que los rompan. “Estos jóvenes no tienen escrúpulos ya que, aún cuando llegan los Carabineros a altas horas de la noche, siguen gritando groserías y apedreando”.
Lo cierto es que el terreno de la calle Capitán Guillermos al 0800 sigue siendo un lugar peligroso, sobre todo por la noche, un lugar por el cual los vecinos temen caminar.
Otra problemática de fondo es cuestionarse cómo sociedad qué está pasando con jóvenes de 16 ó 18 años que recurren al alcohol o a las drogas y que ponen en riesgo sus propias vidas y la de los demás.
Ex Emaús
Las ruinosas instalaciones fueron parte del centro conductual Emaús, devastado por un incendio el 2 de julio de 2000. Era el único recinto de rehabilitación de jóvenes desadaptados que existía en la región. El recinto albergaba a 23 menores de 13 a 17 años, quienes salvaron ilesos, al igual que otras ocho personas, entre administrativos, profesionales y auxiliares de aseo y alimentación que laboraban en el lugar. Una bola de papel encendida con la que jugaban los jóvenes y que cayó sobre un camarote, causó el incendio.
El centro de rehabilitación conductual juvenil comenzó a funcionar en noviembre de 1996, siendo el inmueble de propiedad fiscal.