Necrológicas
  • Marcelo Silva Toledo
  • María Luisa Aguilar Gutiérrez
  • Tránsito Barría Barría
  • Ruth Casanova Villegas
  • Zoila Levien Manquemilla
  • Sergio Saldivia López

“Brexit”, ser o no ser

Por Diego Benavente Viernes 8 de Julio del 2016
Noticias relacionadas

Compartir esta noticia
56
Visitas

El “Brexit” sin duda le movió el piso a Inglaterra, por un lado, significó un castigo a la elite política y económica tradicional, reflejado en un hastío popular con la clase dirigente. Para Cristóbal  Bellolio, quien saca su doctorado en Londres, hubo cruces en distintos ejes o fracturas de la población, en lo geográfico el norte escocés voto por quedarse, Londres y otras grandes urbes también, en cambio la Inglaterra profunda, sus tierras interiores, votaron por abandonar. En lo generacional, los jóvenes votaron por quedarse y sus abuelos por salir. En lo socioeconómico, los más educados votaron por seguir y las menos educadas por salir, aquí el temor a la inmigración fue clave.
Un análisis de Google, que reportó las cinco consultas más realizadas una vez oficializado el referéndum, resulta muy esclarecedor. Este es clave para ver la profundidad con que se tomó la decisión del “Brexit” por parte de los británicos. Estos, al momento de votar, no tenían idea de lo que significaba dejar la Unión Europea. Inmediatamente después de realizado el referéndum, el “Brexit” se hizo oficial a la 1 de la mañana hora chilena, tiempo en que los británicos acudieron en masa a sus PC a aclarar varias dudas, la más realizada fue ¿Qué significa dejar la UE? Pero la que explicaría el total desconocimiento de lo anterior se basa en la segunda pregunta: ¿Qué es la Unión Europea? Y para agregar mayor condimento, la tercera pregunta fue ¿Qué países están en la UE? Como diría un jurisprudente, a confesión de parte relevo de pruebas.
El factor edad resulta clave y más aún en decisiones que hipotecan el largo plazo de los países e involucran mayormente a las generaciones futuras, cuyo peso electoral no fue suficiente para influir como debieran haberlo hecho, en temas que sí les afectarán más que los que ya están de salida.
Un 75% de los menores de 24 años votaron por seguir vs un 61% de los mayores de 65 años que votaron por salir. El límite era claro, bajo 50 a favor y sobre 50 por abandonar. De acuerdo a las expectativas de vida, a los primeros les restan en promedio 69 años de vida viviendo bajo esta decisión y a los últimos solo 16. De los primeros sólo un 36% del universo de su edad votó, en cambio de los mayores de 65 años, lo fue un 83%
Se constata una evidente fragilidad de una decisión clave que debió tener mayor reflexión y un quórum más alto para su materialización, ejemplo 2/3. Lo cual demuestra que la democracia, como definición un individuo un voto, en el futuro será muchísimo más compleja de acomodar y qué decir, frente a decisiones tan complejas como estas del “Brexit”. Como lo dice Pablo Ortúzar del IES, la razonabilidad democrática de las mayorías simples de decisiones importantes (y la importancia de los quórums supermayoritarios). Chile tiene mucho que aportar y reflexionar en esto, dado su debate constitucional.
Las cifras hablan por sí solas. El tema es porque esto no se auscultó, encuestó y se relevó adecuadamente en el análisis público, de manera previa a la votación.
Sin duda habrá tiempo de sobra para analizar el porqué los mayores de edad mayoritariamente se inclinaron por abandonar la UE. Se podrá sacar una lección importante de lo que valoran y echan de menos de su “Old british style” que producto de la apertura a la UE, fueron perdiendo y ahora echan de menos.
Que tanto pesa el ser y su contexto y proyección, a la hora de tomar decisiones tan claves como esta. Que tanto, de “nuestra” Identidad nos debiera marcar a futuro y en qué debiéramos ser capaces de desligarnos, para evolucionar como seres y ciudadanos insertos en un mundo y sistema cada vez más global. Que nos conviene echar en nuestra maleta interior, que nos acompañará el resto de la vida, cuando se deja atrás la casa materna, el país, la ciudad o comunidad que nos formó y vio crecer, los amigos del alma, etc. De eso se trata, de no perder nada o lo menos posible, de aquellos valores que nos pueden hacer cada vez mejores seres humanos, respetuosos del individuo pero viviendo en comunidad.