Necrológicas
  • Susana Barría Vigna

Bullyng a Jackson

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Por Jorge Abasolo Lunes 11 de Enero del 2016

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esde que se disparó en las encuestas, el diputado Giorgio Jackson ha empezado a recibir una nutrida catarata de insultos, hostilidades y bromas de mal gusto. Los principales espolonazos le han llegado de sus propios pares. Y es que la Cámara de Diputados a  ratos se convierte en una feria de vanidades, un bazar de egos y una muestra de costumbres de mal gusto. Luego de campear en las encuestas, llegó a la Cámara, pidió la palabra y al terminar su exposición, el diputado Udi David Sandoval (ex PS) le espetó:

-“Habló el diputado designado…”

De mala leche la pulla de Sandoval, pues la Udi fue el partido que defendió a rajatabla la institución de los senadores designados y se trata de la colectividad que más le ha costado pasar el colador de la democracia.

Es cierto que Jackson se pone un tanto demagogo a veces. Una vez presentó una indicación para eliminar los aportes empresariales a las campañas políticas, olvidando que empresarios como Esperanza Cueto (de la familia controladora de LAN); Jorge Errázuriz (derechista y socio de BTG) y Máximo Pacheco (empresario, millonario y actual ministro de Energía) ayudaron a financiar su campaña.

Aún así, fue un claro desatino la interrupción del diputado Sandoval.

Es preferible ser un poco demagogo, a tener un pasado político más negro que corpiño de gitana.

INSULZA EN ZIG-ZAG

Bastante concurrido fue el lanzamiento del libro del libro “Hombre de Estado. La vida política de José Miguel Insulza”, (Editorial Zig-Zag, 223 páginas) escrito por Alvaro Peralta y Enzo Pistacchio, amigos confesos del ex caporal de la Oea.

El texto pasa revista a la vida pública de Insulza, apodado por sus amigos como “El Cabeza de Billetera” (por lo pelado). Los autores lo tratan con  esmero y de una forma algo almibarada, lo que deja entrever que Alvaro y Enzo son amigos de la amistad.

El calvo Insulza rememora el amargo exilio y relata la noche en que un grupo de jóvenes discutía en Europa sobre qué hacer para terminar con la dictadura chilena. ¡Llevaban más de diez años y no pasaba nada! Entonces, Carlos Cerca, tipógrafo y compañero en el Mapu de Insulza interrumpió la conversación con un relato que no tenía nada que ver. Contó que había sido arquero suplente de la Universidad de Chile por hartos años, y no había podido debutar nunca, porque el titular (el doctor Mario Ibáñez) era demasiado bueno. A la pregunta obvia de por qué incluía este relato en la discusión sobre el futuro de los exiliados, replicó sonriendo:

-“Bueno muchachos, es que yo sé lo que es pasar de joven promesa a viejo crack, sentado en la banca”,

Un libro ameno y que se lee con pasión de adolescente.

Gracias a Ximena Carrasco (de Zig-Zag) por hacérmelo llegar.

Pechocha ella…