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Distopías de ayer y hoy

La rivalidad entre hermanos no es algo novedoso. Ejemplos legendarios, podemos señalar varios, desde los comienzos de la humanidad, Caín y Abel  o los fundadores de la antigua Roma, Rómulo y Remo. O los creadores de la Nueva Mayoría en Chile, Dávalos y Peñailillo. Uno bueno y el otro villano. Uno vivo y otro muerto. Uno glorioso y otro humillado.
[…]

Por José Luis Saavedra Jueves 7 de Enero del 2016

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La rivalidad entre hermanos no es algo novedoso. Ejemplos legendarios, podemos señalar varios, desde los comienzos de la humanidad, Caín y Abel  o los fundadores de la antigua Roma, Rómulo y Remo. O los creadores de la Nueva Mayoría en Chile, Dávalos y Peñailillo. Uno bueno y el otro villano. Uno vivo y otro muerto. Uno glorioso y otro humillado.
Recordemos brevemente la historia de Caín y Abel. Caín se hizo cultivador del suelo, y “al cabo de algún tiempo”, tanto él como Abel, su hermano más joven, le presentaron ofrendas a Dios, pues sintieron la necesidad de ganarse el favor divino. Sin embargo, Dios “no miraba con ningún favor” la ofrenda de Caín, compuesta de “algunos frutos del suelo”. Pero en cuanto a Abel, él también trajo algunos primogénitos de su rebaño, aun sus trozos grasos. Ahora bien aunque Dios miraba con favor a Abel y su ofrenda, Caín se enardeció de gran cólera, y empezó a decaérsele el semblante. Más tarde, Caín le dijo a su hermano: “Vamos allá al campo”. Caín atacó a Abel en el campo y lo mató, de modo que llegó a ser el primer asesino humano.
Un problema con la administración de los recursos y el quedar bien con el jefe. Algo similar, con los fundadores de la grandiosa Roma. Rómulo y Remo se odiaron y posteriormente uno asesinó al otro, por el nombre de la ciudad y quien sería su gobernante. Ganó para la posterioridad Rómulo, ya su nombre lo dice todo.  Los amantes del boxeo se preguntan por la categoría match Dávalos versus Peñailillo, fácil, ambos son pesos pesados. Son hermanos por la madre, uno biológico y otro político. Coinciden que ambos son investigados por la Fiscalía y la policía. Ambos están cerca de ser formalizados como imputados en delitos económicos y patrimoniales. Ambos estuvieron en La Moneda, cerca de la mami, pero se pelearon y en público. Nada de tapujos. Se mostraron los dientes. Uno le echó la culpa al otro. Dávalos le dijo a su hermano: “Vamos allá al campo político”, involucrando a una serie de otros históricos personajes de la política. Este pugilato está afectando a su propia creación política, se dividió entre socialistas y demócratas socialistas, y ¡ni los parientes se salvan!
La investigación más avanzada por ahora, es el denominado caso Caval, en el cual el SII se querella por el delito tributario en contra de Natalia Compagnon, socia de Caval, cónyuge de Dávalos y nuera de la Presidenta de la República. Sin perjuicio, de la configuración de otros delitos que se hubieran cometido al interior de la empresa de Lobby. La otra investigación también está en curso, afecta nada menos que al ex ministro del Interior y Seguridad Pública, Rodrigo Peñailillo. Pero todos son inocentes, hasta que se demuestre lo contrario. El círculo cercano de la Presidenta, está en guerra civil. Algunos apoyarán a Dávalos otros a Peñailillo. Mantenerse neutrales en esta disputa, la pelea del siglo, es difícil para los políticos. Veremos el desenlace de esta novela, quien será el Caín y Abel o el Rómulo y Remo. Lo que es seguro, es que saldrá triunfante sólo uno y que se acabará la proclamada utopía del gobierno.