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Es hora de invertir en la tercera edad

Por La Prensa Austral Miércoles 15 de Febrero del 2017

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El tiempo pasa inexorable, ya estamos en la medianía del verano y a la vuelta está el inicio de un año con múltiples desafíos. Es por ello que estas semanas son propicias para la reflexión, el estudio y la definición de los caminos a desarrollar.

Estamos llegando al último año de gestión de este gobierno y desde la perspectiva de las necesidades de la población adulta mayor estamos bastante al debe en cuanto a lo que hay que implementar o desarrollar.

Los problemas de los adultos mayores en Magallanes son crecientes y demandarán una serie de recursos y acciones que ni siquiera se han vislumbrado. Pareciera pertinente en este último año al menos trabajar para evidenciarlas y definir los caminos o líneas de acción para no seguir improvisando medidas que no tienen en definitiva más impacto que el mediático anuncio de que se van a realizar.

En muchos de los programas pilotos en que ha participado Magallanes se extraña la socialización de los resultados o de los reales impactos de la política implementada. Si ha sido bueno habría que profundizarla, si no, hay que analizar y buscar a partir de esa experiencia nuevos cursos de acción. Pero nada de eso ha ocurrido y seguiremos entonces dando palos de ciego para buscar políticas públicas de impacto para una población que los requiere con urgencia y rapidez. No sólo debemos aspirar a que existan pilotos o propuestas, sino que lleguen a todos los que lo necesitan y requieren.

El tema de los Establecimientos de Larga Estadía Públicos y Privados merece un análisis. Magallanes envejece rápida y progresivamente, con adultos mayores cada vez más dependientes o más secuelados, de enfermedades que no fueron tratadas o previstas con oportunidad. Con familias poco extendidas que no pueden hacerse cargo por cortos o largos períodos de tiempo. Por ello requieren una respuesta no sólo del Estado con establecimientos públicos sino que también privados, ambos con estándares de calidad y bien equipados y financiados.

Tras 5 años de iniciado este modelo público el Eleam de Punta Arenas debió ser intervenido en un largo proceso para adecuarlo a las condiciones que requiere por los próximos 5 años. El de Natales ha quedado interrumpido en su normalización por un mal proyecto que no previó los problemas que su ejecución generaría.

El actual proyecto en el Eleam de Punta Arenas resolverá problemas de seguridad, accesibilidad, cocina y lavandería del recinto, pero lleva más de un año de retraso por problemas en la construcción, en la calidad de la materialidad con que se construyó y se equipó.

Pero ninguno de los dos proyectos aumenta el número de plazas para institucionalizar adultos mayores en la región. Seguimos igual que hace 5 años. Diariamente observamos un cúmulo de familiares que nos piden y exigen ayuda para resolver sus problemáticas.

Cifras por lo bajo hablan de a lo menos 70 a 100 personas con algún grado de institucionalización para resolver sus problemas no sólo de salud, sino que fundamentalmente sociales con carácter de urgente y de pronta resolución. De mínima justicia social.

No hay proyectos de desarrollo futuro o de implementación de nuevos centros públicos de estas características, cada caso es una carpeta que queda en un escritorio de una oficina guardado, invisibilizado. Las ofertas privadas aún son de bajo desarrollo y onerosas para cualquier economía familiar y no va por allí la solución.

Entonces, ¿cuál es el camino que debemos seguir?, ¿esperar y decirle a quienes lo necesitan que los cupos están llenos? O vaya a la otra ventanilla de ese otro ministerio. La solución tampoco es hospitalizarlos a todos, ser adulto mayor no significa estar enfermo y los hospitales no son los mejores lugares para los adultos mayores, ni menos los ambientes hospitalarios. Sí, lo sé; muchos economistas dirán que es caro y una inversión de poco rendimiento.

Pero ya basta de ver sólo la rentabilidad económica en lo que el Estado realiza. Se requiere más y mejor inversión social. Muchos más hogares amplios que acojan a las familias y sus necesidades. Está claro que invertir en el largo plazo no da rédito actual o en un período de ejercicio del poder. Por eso, porque los adultos mayores. requieren una pronta solución es imperativo pensar en soluciones. Ni siquiera es por los que actualmente claman por un espacio digno, es por los que vienen más atrás. Es uno más de los sacrificios que los viejos hacen y harán por este país; a cambio de nada.