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Los Yes Men

Imagínese que en las noticias ve a un representante de la familia Pizarro dando una conferencia de prensa para informar que Jaime, el senador DC, renunciará a la presidencia de su partido y donará sus más de nueve millones de sueldo de septiembre a las víctimas del terremoto y tsunami de la región que representa, como disculpas públicas por dejarlos solos y partir a ver el Mundial de Rugby en Inglaterra. Imagínese, además, que el representante confirma que los hijos del senador, Jaime y Sebastián, suman a esta cifra los 45 millones ganados supuestamente por prestar asesorías verbales a SQM sobre la situación política y económica en Ucrania. A renglón seguido, un vocero de Ezzatti y Errázuriz pide por primera vez perdón a las víctimas de Karadima. Mientras usted se refriega los ojos y se limpia las orejas para cerciorarse de que lo que ve y escucha es cierto, el Complejo Industrial Ventanas anuncia miles de dólares en reparación al puerto de Quintero y sus habitantes, por años acumulados de contaminación.
[…]

Por Alejandra Mancilla Domingo 27 de Septiembre del 2015

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Imagínese que en las noticias ve a un representante de la familia Pizarro dando una conferencia de prensa para informar que Jaime, el senador DC, renunciará a la presidencia de su partido y donará sus más de nueve millones de sueldo de septiembre a las víctimas del terremoto y tsunami de la región que representa, como disculpas públicas por dejarlos solos y partir a ver el Mundial de Rugby en Inglaterra. Imagínese, además, que el representante confirma que los hijos del senador, Jaime y Sebastián, suman a esta cifra los 45 millones ganados supuestamente por prestar asesorías verbales a SQM sobre la situación política y económica en Ucrania. A renglón seguido, un vocero de Ezzatti y Errázuriz pide por primera vez perdón a las víctimas de Karadima. Mientras usted se refriega los ojos y se limpia las orejas para cerciorarse de que lo que ve y escucha es cierto, el Complejo Industrial Ventanas anuncia miles de dólares en reparación al puerto de Quintero y sus habitantes, por años acumulados de contaminación.

¿Como para no creerlo, no? Pues a eso se dedican los Yes Men: a decir sin autorización de quienes son personificados o representados todo aquello que el público quisiera que dijeran o anunciaran… si actuaran de manera correcta. Desde su primer documental, “The Yes Men” (2003), este par de actores y activistas estadounidenses se han hecho pasar, entre otros, por miembros de la Organización Mundial de Comercio, y por representantes de Halliburton, Dow, McDonalds, George Bush Jr. y hasta el gobierno federal de Estados Unidos.

Convencidos de que el humor despierta el espíritu crítico, el método más usado por los Yes Men es la “corrección de identidad”: a la espera de que algún medio desprevenido los confunda por los verdaderos representantes de sus oponentes, una vez en cámara los ridiculizan o, como en las situaciones imaginadas de arriba, “corrigen” su identidad: hacen que los contaminadores se comprometan a descontaminar, que los piratas se comprometan a restituir el botín, y que los que se hallan enfrascados en una mala política la re evalúen y cambien de giro. Aunque apuntan contra distintos blancos, su constante es denunciar a quienes ponen los derechos del capital financiero por sobre los de las personas y el medio ambiente.

Dado el éxito de sus ya tres documentales, los Yes Men inauguraron el Yes Lab, donde enseñan a grupos de activistas diferentes técnicas creativas para llamar la atención del público y lograr que éste empatice con su causa. Si un grupo quiere poner en evidencia las malas prácticas de un gobierno local, una empresa, o una mala política pública, por ejemplo, los Yes Men los ayudan con las tácticas y la estrategia, y les proponen distintas formas de “risactivismo” (laughtivism), como crear páginas web o escribir comunicados de prensa haciéndose pasar por sus oponentes, hacer performances públicas y grabar todo en video para luego difundirlo a audiencias más amplias.

En 12 años de trabajo, es decidor que los Yes Men han sido demandados legalmente sólo una vez. ¿Será porque, en el fondo de su corazón, aquellos a quienes ponen en el tapete saben que tienen la razón?

http://alejandramancilla.wordpress.comv