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Personalidades contrapuestas

Por Abraham Santibáñez Sábado 30 de Julio del 2016

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Recientemente, participé de un encuentro nacional para constituir la Mesa de Trabajo Editorial Zona Sur del futuro Canal Público Cultural y Educativo de Chile. Estábamos representantes de realizadores audiovisuales y productores de televisión de las regiones de La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos, Aysén y Magallanes, y durante 9 horas, respondimos un prospecto elaborado por los organizadores: el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.
En cuanto al formato del encuentro, es bueno valorar estas instancias de consideración de las opiniones de los actores del rubro, pues se genera una amplia y valiosa participación. Pero, por lo mismo, es importante que los moderadores cumplan bien su rol, pues son fundamentales para buscar resultados y, para evitar que este asambleísmo se disperse, como a veces sucede, en perjuicio, finalmente, del Estado y de sus instituciones. Importante considerarlo en medio de esta etapa participativa en Chile, cuando estamos asistiendo a muchos encuentros reformistas de nuestras bases culturales y constitucionales que no podemos desperdiciar.
En cuanto al fondo, desde mi punto de vista, pareciera estar decidido de que hablamos de un canal nacional abastecido por regiones. Esta visión centralista se puede apreciar en las cinco preguntas que motivaban el diálogo, pues todas partían de esa base. Para mí, esto nos remonta a una uniformidad que no nos caracteriza como país, y todos lo sabemos, ampliamente. De esta manera, además, seguiremos apareciendo en la pantalla según lo que se defina en Santiago.
Nuestra propuesta como grupo compuesto por los realizadores Iván Yutronic, Gonzalo Umaña, Gustavo Agurto, Rodrigo Labarca, Bruno Toro y Arturo Clark, fue cambiar la mirada, y aprovechar la nueva tecnología digital de televisión. Hoy es fácil tener dos canales de la mejor calidad de imagen y sonido al aire, para sacar, primero, un canal regional cultural de la ciudadanía, dirigido por un comité editorial de los profesionales de las comunicaciones audiovisuales, que sea la primera señal. Luego, sacar la señal nacional, con lo mejor de cada región. En otras palabras, desde la creación regional; no desde el centro, como siempre.
En términos técnicos, esa parrilla funcionaría como playlist, donde los realizadores locales proponen al comité editorial su idea, la cual se evalúa según altos estándares de calidad y aporte cultural. Y el financiamiento debería ser local, para que, de alguna forma, sirva para desarrollar productos regionales y potenciar la creación local. El realizador será parte de la fuerza laboral del canal, al cual se le integra por ese período.
Nosotros nos sentimos satisfechos de haber formado un canal que ya hace lo anterior, con los fondos que, con mucho esfuerzo, nos entrega la universidad estatal regional que recibe menos recursos del Estado en Chile, en una apuesta por un modelo de televisión artística, sustentable en sus costos, su modo de operar y su visión editorial. Un modelo estatal, público y magallánico que está cumpliendo 10 años de existencia, con la tranquilidad de saber que la comunidad regional coincide con esta apreciación.