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Servidumbre de demarcación y cerramiento

Por Palmira Muñoz Miércoles 28 de Diciembre del 2016
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La servidumbre  de De-
marcación se define como el acto de fijación de la línea de se­paración entre dos predios colindantes de distintos dueños, señalándose por medio de signos materiales, primeramente delimitando, reconociendo la línea imaginaria de separación y, en segundo lugar, materialmente, fijando en el suelo la delimitación por medio de signos visibles o hitos. En consecuencia, constituye un gravamen de los predios colindantes de concurrir a la fijación en el terreno de los límites que separan un predio de otro predio, servidumbre que sería positiva, por cuanto impondría al dueño del predio sirviente la obligación de hacer algo.
En cuanto a la Servidumbre de Cerramiento, consiste en el derecho que tiene todo propie­tario de cerrar su predio y de obtener que contribuyan a esa actividad los dueños de los predios colindantes. Se diferencia de la demarcación porque se trata de una etapa posterior, directamente material, pero ambas servidumbres constituyen un interés privado.
Por su parte, la ley señala que todo dueño de un predio tiene derecho a que se fijen los límites que lo separan de los predios colindantes y podrá exigir a los respectivos dueños que concurran a ello, haciéndose la demarcación a expensas comunes. Conforme a dicho precepto se  consagra el derecho de demarcación, teniendo por objeto fijar la línea que separa a dos o más bienes raíces colindantes y de distinto dueño, determinándola en terreno mediante signos, distinguiéndose sus dos finalidades, la ideológica de fijar los deslindes de los inmuebles según los títulos y otra material que permite precisar concretamente el lugar en que se separan los predios. Cabe recalcar que resulta necesario que sean distintos predios, que colinden en sus límites y que exista acuerdo entre las partes respecto de los títulos, como de la calidad de propietarios. Que el predio,no se encuentre demarcado, ni cerrado materialmente en su deslinde con otro predio, por lo que los predios no sufren alteración, ni se priva a ninguno  de ellos de una porción de suelo que posea a título de señor y dueño.
Por otra parte, añade la normativa pertinente, si se ha quitado de su lugar alguno de los mojones que deslindan predios vecinos, el dueño del predio perjudicado tiene derecho para pedir que el que lo ha quitado lo reponga a su costa, y le indemnice de los daños que de la remoción se le hubieren originado, sin perjuicio de las penas con que las leyes castiguen el delito.
Cabe hacer presente que el dueño de un predio tiene derecho para cerrarlo o cercarlo por todas partes, sin perjuicio de las servidumbres constituidas a favor de otros predios.  El cerramiento podrá consistir en paredes, fosos, cercas vivas o muertas. Si el dueño hace el cerramiento del predio a su costa y en su propio terreno, podrá hacerlo de la calidad y dimensiones que quiera, y el propietario colindante no podrá servirse de la pared, foso o cerca para ningún objeto, a no ser que haya adquirido este derecho por título o por prescripción de cinco años contados como para la adquisición del dominio.
Asimismo, el dueño de un predio podrá obligar a los dueños de los predios colindantes a que concurran a la construcción y reparación de cercas divisorias comunes. El tribunal, en caso necesario, reglará el modo y forma de la concurrencia de manera que no se imponga a ningún propietario un gravamen ruinoso.
Concluyendo, estos derechos dan lugar a las acciones judiciales de demarcación y cerramiento, ante Tribunal de materia civil, cuyo objetivo de ambas acciones dice relación con un conjunto de operaciones que tiene por objeto fijar los límites o la línea de separación de dos predios colindantes de distinto dueño, y señalarla por medio de signos materiales, comprendiendo un aspecto jurídico cual es establecer la línea de separación entre los dos predios, y un aspecto material que consiste en fijar hitos u otros signos materiales sobre la línea de demarcación. En consecuencia, el cerramiento, constituye la facultad de todo propietario de cerrar y cercar su predio, y de hacer que contribuyan a esta operación los dueños de los predios colindantes, y la demarcación tiene cabida cuando los dueños no están de acuerdo acerca de la línea divisoria o dicha línea es para ellos incierta y exige una interpretación de los títulos.
Finalmente cabe señalar que la cerca divisoria construida a expensas comunes estará sujeta a la servidumbre de medianería.