Necrológicas
  • Manuel Aravena Domínguez
  • Jorge Ulloa Ulloa
  • Proselia Alvarez Marín

Centro de Padres: “A nosotros lo que nos importa es que no se sigan yendo los alumnos del Colegio Rubén Darío”

Por La Prensa Austral Viernes 13 de Mayo del 2016

Compartir esta noticia
471
Visitas

Una sensación de tranquilidad tienen algunos apoderados, que sienten que lo peor ya pasó, aunque otros mantienen sus dudas e incertidumbre por el futuro. Ha sido una semana complicada para el Colegio Rubén Darío, que por problemas financieros ha visto peligrar el novedoso sistema educativo que pretende implementar.

Ante los rumores de quiebra, cierre, renuncia de profesores y éxodo de alumnos, el director Víctor Hugo Llanos y uno de los dueños, Rodrigo Cabrera, recibieron a los apoderados el martes en una reunión no exenta de tensión. La instancia sirvió para que se formara la directiva del Centro de Padres, la que quedó presidida por Lisette Salles. La acompañarán Paulina Saffie y Marta Rhel como vicepresidentas, y María Paz Espicel como secretaria.

Como relacionadora pública y tesorera quedó Johana Ruiz (quien estará acompañada en el primer cargo por Irma Oyarzo). La apoderada puso “paños fríos” a la crisis del establecimiento, ya que el encuentro sirvió para despejar dudas y tomar decisiones importantes para el futuro del establecimiento educacional.

“Nos informaron que el colegio no está en quiebra como se dijo en algunos grupos, lo que generó una histeria colectiva, incluso con apoderados retirando alumnos. Además, algunos profesores se retiraron por motivos personales que no tienen que ver con esto. Nos dijeron que el colegio sigue funcionando sí o sí hasta fin de año y que el próximo se están evaluando distintas posibilidades. Una de ellas es que se encuentren ahora inversionistas, de hecho el director está sosteniendo reuniones para conseguir recursos”, partió explicando Ruiz.

La apoderada indicó que los problemas económicos se generan principalmente, “porque muchos apoderados no están pagando sus mensualidades y como no hay forma de hacer efectivos los pagos, lo único que nos queda es que haya una persona dedicada exclusivamente a hacer cobranzas. Se necesita además una persona que invierta dinero en el colegio para tener un excedente, en caso de que no se pueda conseguir que la totalidad de los deudores pague”.

Asimismo, la fusión con el Colegio Green Hill también causó divisiones, ya que “partió como particular subvencionado, después como en septiembre – octubre nos dijeron que no iba a ser posible el colegio particular subvencionado porque ya no se podía inscribir así en el Ministerio, por la reforma; entonces o teníamos que ser particular o fundación. Los apoderados seguimos y después, cuando se fusionó con el Rubén Darío, se optó por seguir como particular, como lo había decidido el establecimiento. Muchos papás reclamaron por tener que pagar la mensualidad, que firmaron contrato, entonces el señor Llanos nos ofreció la figura de Apoderados Fundadores, y mantener su contrato por 95 mil pesos lo que corresponde a unos 50 apoderados. Por su parte, el Colegio Rubén Darío ya tenían contrato y se mantuvieron los montos”.

Cabrera hasta septiembre

En la reunión, los padres y apoderados fueron informados, además, que una posibilidad es que el próximo año el establecimiento se convierta en una fundación, siguiendo con el mismo sistema educativo.

Otra noticia que recibieron en el encuentro fue que Rodrigo Cabrera se mantendrá hasta septiembre en el colegio, “porque en el momento en que hizo la fusión con el proyecto Green Hill, vendió una parte y la otra la tenía proyectada pagar hasta septiembre y así poder retirarse. Llanos continúa porque lleva adelante el proyecto educativo. Incluso, después que se calmaron un poco los ánimos, Rodrigo Cabrera nos informó que Llanos no percibe sueldo desde el inicio del proyecto”, reveló Johana Ruiz.

La tesorera estima que la falta de instancias de comunicación hizo que se generara este clima de incertidumbre, y defendió el proyecto educativo, por lo que adelantó que como Centro de Padres, comenzarán a realizar diversas actividades. “Queremos hacer también nuestra parte, hacer eventos para recaudar fondos o un festival para mostrar el colegio a la comunidad, porque el proyecto no tiene comparación con ninguno de Punta Arenas. Todos los niños son aceptados, aprenden de forma súper lúdica, no llevan tareas a la casa. Tienen durante la tarde talleres para estudiar, danza, deportes, piano, violín y guitarra. Todo eso forma parte de una educación integral. Es un colegio bilingüe, los niños a lo que salgan de media, salen hablando los dos idiomas. Tienen ocho horas de inglés”, enumeró.

Por lo mismo, Johana Ruiz recalcó finalmente que “a nosotros, lo que nos importa es que no se sigan yendo los alumnos del colegio y a la vez, que para permitirnos crecer y continuar el proyecto en el tiempo, vengan nuevos alumnos y confíen en lo bonito del proyecto”.