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Directora del Hogar del Niño Miraflores acogió a niñas ecuatorianas: “Nos dijeron que pasaban hambre y que tenían que trabajar hasta las 4 de la madrugada”

Por La Prensa Austral Jueves 15 de Diciembre del 2016

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La directora del Hogar del Niño Miraflores, sor Cristina Tola Roscetti, al prestar declaración este miércoles en la repetición del juicio contra un matrimonio ecuatoriano por el delito de trata de personas, recordó que al momento de acoger a las niñas que supuestamente venían siendo explotadas con fines laborales, “nos dijeron que tenían hambre y que tenían que trabajar mucho, que en la noche estaban hasta muy tarde haciendo aseo, tejiendo y que no estaban acostumbradas al clima tan duro de Magallanes”.

La tercera jornada de juicio se desarrolló ayer en el tercer piso del Centro de Justicia. En esta causa están siendo enjuiciados Luis Tuquerres Tuquerres y su esposa María Cabascango Guaján, acusados por la Fiscalía como quienes habrían traído con engaños a tres menores ecuatorianas para que prestaran servicios para ellos.

La defensa, en tanto, no desmiente los hechos, pero asegura que la venida de las adolescentes obedecería a tradiciones propias de su cultura, y no a la comisión de un delito.

En ese contexto, descubierto los hechos en 2012, las menores quedaron bajo el alero del Servicio Nacional de Menores, siendo ubicadas en el Hogar Miraflores, donde fueron recibidas por sor Cristina Tola, quien entregó detalles del estado en que fueron recibidas las menores.

“Las niñas tenían muy poca ropa, estaban desaseadas, tuvimos que comprarle ropa y preocuparnos de ellas (…) nos dijeron que pasaban hambre y que tenían que trabajar hasta las 4 de la madrugada”, declaró la directora ante los jueces.

Recordó que recién ingresadas al Hogar, las niñas no hablaban más que entre ellas, pero con el paso de los días se fueron soltando, terminando por relatar las rutinas de trabajo a las que aseguraron ser sometidas por sus cuidadores en Punta Arenas.

“Ellas decían que las habían traído de visita, pero no recuerdo bien el hecho (…) ellas estaban muy angustiadas porque no sabían nada de su familia, lloraban mucho hasta que les facilitamos el teléfono para que ellas pudieran contactarse con sus familiares en Ecuador”, añadió la religiosa.

El juicio, que se realiza por segunda vez luego de que la Corte de Apelaciones invalidara el primer procedimiento, donde el matrimonio fue absuelto, se estima que se prolongará por dos semanas.