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Dos ejemplos de esfuerzo y superación que alcanzan la gratuidad en la Umag

Por La Prensa Austral Domingo 17 de Enero del 2016

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– Más de un centenar de jóvenes que inician sus estudios superiores en Magallanes se verán favorecidos con el no pago de las carreras que elijan seguir para formarse profesionalmente..

Luego de 35 años, en la Universidad de Magallanes se restablece el derecho a la gratuidad, que alcanzará este primer año a más de un centenar de jóvenes que inician sus estudios superiores en la región.

Hijo de madre soltera, Claudio Andrés Ñancucheo tiene 18 años de edad y fue un excelente alumno de la Escuela Bernardo O’Higgins y del Liceo Experimental Umag. En la PSU sacó 672 puntos en Matemática, 668 en Ciencias y 551 en Lenguaje, por lo que decidió seguir su sueño de estudiar Medicina y, como segunda opción, Ingeniería Civil Química.

Claudio ÑancucheoLas condiciones socioeconómicas de su familia no le permitían pensar en la educación superior ni menos salir de la región, por lo cual siempre tuvo como meta llegar a la Universidad de Magallanes.

Su madre, de 38 años, trabaja cerca de la frontera con Argentina en una hostelería, en servicios de aseo y cocinería, en roles de 20 días por 20. “Vivo con ella o donde mis abuelos, con quienes compartimos la vivienda”, explica. “Me gustaría ayudar a la gente, aunque no sea con dinero, sino colaborando en su salud. En el caso de estudiar  química, me interesaría descubrir cosas, y así ayudar también a la comunidad”.

“Me parece excelente que este año parta la gratuidad para la educación superior. No tenía esta expectativa, pero es bastante grato que le llegue a gente que realmente la necesita, de escasos recursos, para acceder a la universidad en forma gratuita”.

“Mi infancia fue bastante complicada, de esfuerzo, mi mamá siempre trabajando para poder mantener la casa y solventar mis estudios. Sobre todo tal vez, por no ser bueno en deportes, me enfoqué más en los estudios”.

“Mi única opción era seguir estudiando aquí en Magallanes. La verdad,  cuando empecé a darme cuenta de las cosas  me dije: para qué me voy a ir si aquí tengo todo lo que quiero. Preferiría sacar especializaciones, un magister, pero siempre volviendo. La idea es trabajar y ayudar a mi mamá.”.

Trabajar para estudiar

Santiago AlvaradoSantiago Alvarado Gallardo, también de 18 años, estudió en la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, y la enseñanza media en el Liceo Experimental. Tuvo un puntaje ponderado en la PSU de 540 puntos y quiere estudiar Ingeniería Civil (plan común).

“La idea era quedarme en Magallanes. Mi papá falleció, era radio controlador en Radio Magallanes y mi mamá estudió diseño y confección y es modista”

“Me dio una gran alegría que recibí la gratuidad, porque estoy trabajando para juntar plata y poder seguir estudiando. Soy operario en el Doggies de la Zona Franca y desde hace un año. Fue un alivio saber que tenía gratuidad, aunque tenía todo listo al menos para pagar la matrícula”.

“Pienso que es una buena oportunidad para mucha gente que a lo mejor no podrían tener la oportunidad de estudiar. Siempre me ha gustado la ingeniería en informática y en segundo año se elige la especialidad y a mí me gusta la informática por un tío que estudió ingeniería en informática y un inspector, que era mi profesor de ajedrez, Pedro Aguilera, de la Escuela Pedro Pablo Lemaitre, que me alentó a seguir estudiando y a quien le agradezco su preocupación”.